Jennifer Aniston en un proyecto de Apple, 'The Morning Show', en Londres. | Doug Peters / GTRES

El 'efecto Jennifer Aniston': así es capaz de cambiar el mundo Rachel Green

Lo de romper Instagram es solo uno más de los movimientos sísmicos provocados por una actriz en cuyo honor se han bautizado desde unas neuronas hasta el peinado más famoso de los 90. Analizamos el influjo de una de las celebrities a las que aparentemente más amamos (aunque a veces nos tomemos un descanso).

Silvia López | Woman.es

Lo que Jennifer Aniston hace, el mundo lo quiere. Cada vez que Internet conoce uno de sus trucos de belleza, éste se convierte en best seller y viral automático (sea cierto o no que ella lo haya usado).

La profesora de la Universidad del sur de California Elizabeth Currid-Halkett analizó en el libro ‘Starstruck: The Business of Celebrity’ por qué algunos famosos nos llevan a consumir y a cambiar nuestra forma de actuar. Y llegó a la conclusión de que no tiene que ver con el talento. No es que Jennifer no lo tenga (de hecho es la única de los protagonistas de ‘Friends’ con un Globo de Oro y un Emmy por la serie), pero hay actrices mucho más reconocidas, como Kate Winslet, que no provocan el mismo efecto. Al igual que hay muchos jugadores mejores de lo que nunca lo fue David Beckham, pero no provocan esa fascinación.

La actriz derrocha elegancia. | SplashNews.com / GTRES

Se trata de un 'gancho' que solo poseen algunos, explica Currid-Halkett, y que se convierte fácilmente en ingresos económicos para estos famosos. Se calcula que Jennifer Aniston posee unos 240 millones de dólares (unos 220 millones de euros).

Para la psicóloga Irene Levine, el gancho de Aniston es la "gustabilidad". A la gente le gusta Jenny, explicaba la terapeuta, que aseguraba en un artículo de psychologytoday.com: "No conocemos a Jennifer Aniston, pero sentimos que sí; la mayoría estamos de acuerdo en que su personalidad pública es dulce, atractiva y afable. Siempre tiene una sonrisa en su rostro y parece que se le da mejor hacer y mantener amigos que a la mayoría de las celebridades, a pesar de las demandas de una carrera ocupada". Y a pesar de la afabilidad y encanto que la psicóloga (y cualquiera que tenga ojos en la cara) reconoce en la actriz, lo cierto es que en lo que se refiere a impacto social, el currículum de Jennifer Aniston es tan interesante como el profesional y el sentimental.

AMIGOS 

Como intuía la doctora Levine, a la actriz no le cuesta hacer amigos. Su primera publicación en Instagram (precisamente con sus ex compañeros de ‘Friends’) batió el récord Guiness al mejor debut: en menos de dos días superó los 13 millones de seguidores. Y lo que es más interesante, de los 15 millones de ‘likes’ que tiene la foto y los más de 500.000 comentarios, muchos vienen de famosos de la lista A (Salma Hayek, Liv Tyler o Kate Hudson le dan la bienvenida, mientras que otras como Jennifer Garner y Reese Witherspoon postraban en su honor).

Adam Sandler y Jennifer Aniston, en el rodaje de 'Criminales en el mar'. | Netflix

EL CORTE 'RACHEL'

El corte bob desfilado que el peluquero Chris McMillan creó para que Jennifer Aniston se metiera mejor en su personaje de ‘Friends’ no solo fue el peinado más imitado de los 90: casi todas las actrices (de Courtney Cox a Scarlett Johansson pasando por Meg Ryan) y legiones de fans lo pedían en las peluquerías a diario: se calcula que once millones de mujeres en todo el mundo lo intentaron copiar. Incluso hoy se busca ese corte de pelo en Google cada 0.44 segundos. Hace algunos años la actriz confesaba que era incapaz de peinárselo sola. De hecho, acaba de ser nombrada Icono del Año en los People’s Choice Awards y en su discurso, por cierto, ha mencionado al icónico peinado. 

Jennifer Aniston y Courteney Cox en 'Friends'. | IMDb

LA CIENCIA

Existen unas neuronas llamadas 'Jennifer Aniston', lo constata la revista Nature. El profesor Rodrigo Quian Quiroga del Instituto de Tecnología de Pasadena en California llamó así a unas células muy concretas del cerebro relacionadas con la memoria. La historia es curiosa: en los 60, el investigador Jerry Lettvin aseguró que cuando vemos a nuestra abuela se activan unas determinadas neuronas que la reconocen y recuerdan, pero la comunidad científica se rió de él. Hoy, Quiroga y sus colaboradores han demostrado que si a una persona normal le enseñas varias fotos seguidas (de animales, objetos, por ejemplo) y en medio se cuelan algunas de Jennifer Aniston, ciertas neuronas se activan porque la reconocen, mientras que ignoran al resto de fotografías. Se ve que el nombre de la actriz parece tener más impacto que las “neuronas de la abuela”, pero la teoría de Lettvin ha sido probada.

- El spray para el rostro que Jennifer Aniston utiliza en el pelo.

- Cómo conseguir las ondas deshechas de Jennifer Aniston.

LA OTRA MUJER 

Tras el divorcio de Brad Pitt, el mundo se consideró con derecho a opinar sobre la relación de éste con Aniston y, sobre todo, a imaginar una guerra entre Angelina y ella alimentada por los tabloides. Las encuestas casi siempre daban la victoria en popularidad a Aniston. Ella acabó explicando en ‘The New York Times’: "Es ridículo que siempre nuestros nombres acaben en la misma frase. Y siempre en términos comparativos o enfrentados". Si bien unos años antes, en una entrevista se le escapó decir que lo que Angelina le había hecho fue "muy cutre" (el mismo día que a revista salió a la venta, Aniston explicó decepcionada que era un detalle que había contado a la revista off-the-récord y que pensaba que no saldría publicado).

En cualquier caso, la eterna Rachel pasó al imaginario colectivo como el epítome de la mujer abandonada. Y la 'coach' integrativa Kelley Kosow del Instituto Ford escribió un ensayo sobre cómo, con inteligencia y decisiones saludables, Aniston se convirtió en el mejor ejemplo posible, "una inspiración para que las personas de todo el mundo utilicen lo que les sucede como un catalizador para el crecimiento, para convertir el dolor en posibilidades y para encontrar la sabiduría en sus heridas". 

¿Verdad que parece que los 'Brangelina' existen como pareja desde siempre? Sabíamos que él estuvo casado con Jen, pero, en realidad, ¿solo hace 10 años de su divorcio? Entonces con lo de la boda quizá se han precipitado...

NO KIDS 

El texto que escribió en 2016 sobre la persecución que sufría para saber si estaba embarazada dio la vuelta al mundo. "Para que conste, no estoy embarazada. Lo que estoy es cansada. Estoy cansada del escrutinio casi competitivo y los insultos por el cuerpo que tienen lugar día a día bajo el pretexto del 'periodismo' o las 'noticias de famosos (…) Me han abochornado por mi matrimonio, por mi divorcio, por no tener pareja, hasta me han abochornado por mis pezones. ¿Por qué miramos solo a las mujeres a través de esta lente particular?". El ensayo se convirtió en viral en pocas horas, compartido sobre todo por mujeres que no quieren que el tener hijos o no sea lo que las defina.

SUS RITUALES

Acaba de confesar en 'The New York Times' que, desde hace 30 años, realiza habitualmente con sus amigas más íntimas un 'Círculo de Diosas’, un ritual que se realiza en numerosas culturas y que consiste en que varias mujeres se reúnan en círculo y hablen de lo lejos que han llegado, de los problemas que les atormentan o los miedos a los que deben hacer frente. En su caso, consiste en sentarse en círculo sobre almohadones y con las piernas cruzadas, mientras se pasan una vara de madera decorada con plumas. El mismo día que se publicaba la entrevista, el término 'goddess circle' multiplicaba por cinco sus búsquedas en Google. ¿Otros ejemplos? La ensalada Cobb, la dieta de la zona y el ayuno intermitente son solo tres tendencias alimenticias que ella ha puesto de moda en todo el mundo simplemente con confesar que las ha probado. Si nos morimos hasta por llevar su lipstick, ¿cómo no íbamos a desear su cuerpo?

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SUS RECOMPENSAS

Cuando se causa este impacto en los demás, lo lógico es capitalizarlo. Desde que se convirtió en imagen de los cosméticos Aveeno, la marca que asegura usar desde los 15 años, la firma no ha abandonado la lista de los más vendidos de Amazon. Y el año en que que empezó a colaborar con SmarWater (un agua mineral premium de Coca Cola), las ventas aumentaron un 56% y se han mantenido mientras ella ha sido su embajadora. Puede que Ross se tome un descanso, pero el mercado jamás dudará de Jennifer Aniston.