Violeta Sánchez Luna, farmacéutica. | D.R

Violeta Sánchez Luna: “Cada día trabajas con miedo, miedo al contagio y miedo a contagiar, en mi caso a mi bebé pequeño y mi marido”

Las farmacias fueron las primeras en sentir la crisis del coronavirus: las mascarillas y el gel desinfectante desaparecieron de sus estanterías. En la serie de entrevistas Héroes Covid-19 de Woman, hoy hablamos con una farmacéutica para que nos cuente cómo se está viviendo esta emergencia sanitaria en su sector.

 

Paka Díaz |Woman.es

Ya antes de que se declarara el estado de alarma, las farmacias españolas  habían sentido las primeras consecuencias de la llegada del coronavirus a nuestro país. El pánico a la enfermedad provocó que se quedaran desabastecidas. Los cajones se vaciaron de mascarillas y gel desinfectante que compraba una parte de la población haciendo acopio para la emergencia que venía. La afluencia de publico se multiplicó, y las jornadas eran agotadoras porque todo el mundo quería mascarillas y geles que empezaban a escasear en casi todas las farmacias, explica Violeta Sánchez Luna (42 años), farmacéutica adjunta en una farmacia 24 horas en Dos Hermanas, Sevilla. Con turnos de 14 días seguidos, ella es uno de los rostros de quienes trabajan en esta crisis para que no nos falten, en su caso, la medicación. Su labor no está exenta de peligros y es algo que ella, como todos los trabajadores que están exponiéndose en esta crisis para que la sociedad pueda seguir funcionando, sabe y tiene en cuenta cada día. Como todos ellos, tiene claro que va a ser en su trabajo porque tiene una labor que cumplir, pero reconoce la preocupación con la que va a la farmacia:  “Cada día trabajas con miedo, miedo al contagio y miedo a contagiar, en mi caso a mi bebé pequeño y a mi marido.

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¿Cómo viviste el comienzo de la crisis del Covid-19?

Al principio con incredulidad, pensaba que no llegaría ni siquiera  afectarnos, que no pasaría de China. Al ver lo ocurrido en Italia, empecé a darle mayor importancia. Había mucho revuelo en la farmacia de gente queriendo comprar mascarillas, geles hidroalcohólicos y guantes y siempre traté de tranquilizar a los pacientes.

¿Normalmente cómo es tu trabajo y cómo ha cambiado desde el comienzo de la crisis, cómo os las estáis arreglando?

Debido a que trabajo en una farmacia muy grande, de barrio, con mucha afluencia de publico, casi toda la jornada la pasamos atendiendo a los pacientes, aunque nos deja ratos para realizar otras tareas como recepción de pedidos, reposición, etc. Desde el principio de la crisis y justo antes del confinamiento, la afluencia de publico se multiplicó, y las jornadas eran agotadoras porque todo el mundo quería mascarillas y geles que empezaban a escasear en casi todas las farmacias. Ahora con el confinamiento, la gente sigue yendo a por sus medicamentos y artículos de primera necesidad, aunque de forma más escalonada. Hemos establecido una serie de normas, como la colocación de mamparas, establecer distancias de seguridad, la cola se hace ahora en la calle, etc.

¿Qué es lo más duro que está pasando en tu trabajo (fin de existencias, jornadas agotadoras, sobretrabajo)?

Pues justo esas tres cosas que mencionas en la pregunta, esto nos genera mucho estrés, además miedo al contagio, es inevitable no tenerlo.

¿Qué medidas estáis adoptando para protegeros? ¿Te parecen suficientes?

Como medidas adoptadas para nuestra protección y la de nuestros pacientes, hemos establecido distancias de seguridad, la cola se hace en la calle, donde cada uno guarda la distancia de seguridad y vamos llamando según vamos terminando con cada persona. Además hemos marcado en el suelo la distancia a la que debe permanecer el cliente con respecto del mostrador, un metro y media aproximadamente. Contamos con unas mamparas de protección en el mostrador, además de guantes, mascarilla y geles hidroalcohólicos. Además ahora hemos sumado una máscara de protección ante la escasez de mascarillas. Desinfectamos los mostradores con lejía cada poco tiempo, para intentar evitar contagios.

¿Qué pedirías al Gobierno en concreto en tu sector?

Que regulase el abuso que ha habido en precios de mascarillas, guantes y geles, me parece mal que se haga negocio con el miedo de la gente.

¿Cómo te ha afectado personalmente esta crisis, cómo te las arreglas con tu vida?

Es duro, tenemos turnos de 14 días seguidos y cada día trabajas con miedo, miedo al contagio y miedo a contagiar, en mi caso a mi bebé pequeño y mi marido. Por supuesto no visito ni a mis padres ni a mis suegros, y eso también pesa. Mi hijo se queda siempre en casa, ya que mi marido tiene la opción de teletrabajar, de esta forma conseguimos conciliar algo mejor.

¿Se están comportando la ciudadanía con corrección, cuál es tu visión sobre ello?

Al principio no demasiado, los primeros días la gente no respetaba las medidas adoptadas para protegernos y protegerlos. Había que estar recordando todo el tiempo que guardaran la distancia y algunos incluso se molestaban. A medida que ha avanzado el virus, la gente baja más protegida, con mascarillas, los que la tienen, y guantes y aunque sigue bajando mucha gente a la farmacia, a veces a por cosas no tan necesarias y como excusa para salir a la calle, la mayoría de la ciudadanía ha tomado consciencia y respeta el confinamiento.

¿Qué historias o anécdotas compartirías con nosotros que hayan ocurrido en tu trabajo para darnos una idea de cómo se está viviendo esta crisis?

Ahora suena el teléfono continuamente, sobre todo para preguntar si hay guantes,mascarillas y geles. Además vendemos mucho Almax y antiácidos, lo que nos hace pensar que la gente come demasiado y luego tiene digestiones pesadas, jajajaTambién hemos notado más demanda de relajantes naturales, para dormir, estar más relajados, lo que nos lleva a pensar que la gente se angustia sin poder salir de casa. Historias bonitas que nos han pasado, pues clientas que nos han cosido mascarillas de tela para trabajar más protegidas y un grupo de voluntarios en Dos Hermanas que han ideado unas mascaras protectoras fabricadas con impresora 3D  que nos han hecho llegar de forma gratuita a la farmacia.

Poco después de comenzar el confinamiento, un movimiento espontáneo surgió entre los ciudadanos: Cada día se aplaude a las 20:00 hrs a la gente que, como tú, estáis trabajando y poniéndoos en riesgo para que el resto de la población pueda seguir con sus vidas. ¿Qué te parece esta iniciativa y qué te hace sentir? ¿Crees que la sociedad está reconociendo suficientemente el sacrificio que estáis haciendo?

Me gusta la iniciativa porque es una manera de apoyar y valorar a nuestros sanitarios, pero ojo siempre que la gente esté comprometida y luego cumpla quedándose en casa. Si, si que lo reconocen y así nos lo hacen sentir, es muy emocionante.

El Consejo General de Farmacéuticos ha puesto a disposición de los farmacéuticos y de la población en general información para desmentir bulos. ¿Cuáles te parecen los más recurrente que estás viendo en tu farmacia?

El de la temperatura, mucha gente piensa que en cuanto llegue el calor aquí a Sevilla el virus dejará de contagiar. Y otro recurrente es el pensar que sólo afecta a personas mayores y no a jóvenes.

¿Qué recomendaciones harías a la gente para estos días, en concreto relacionadas con tu profesión, que aún te parezcan pertinentes?

Sobre todo que se queden en casa, que no salgan más de lo estrictamente necesario. Que se laven muy bien las manos al llegar a casa y que mientras estén en la calle no se toquen la cara bajo ningún concepto. Que se guarden las distancias de seguridad. Que se mantengan activos y aprovechen para leer y ver series que luego nunca hay tiempo, y que sean positivos porque todo irá bien y entre todos conseguiremos vencer al virus y recuperar la normalidad.

Y por último, ¿qué es lo que más ganas tienes de hacer cuando pase todo esto?

Abrazar a mi familia, irme al parque con mi hijo y mi marido. En definitiva, volver a vivir.