Javier Rodríguez Pérez, jefe de informática de Prensa Ibérica & Grupo Zeta. | D.R

Javier Rodríguez Pérez, jefe de informática de Prensa Ibérica & Grupo Zeta: “No estábamos preparados para el teletrabajo, pero lo conseguimos”

Una de las consecuencias del coronavirus ha sido el aumento espectacular del teletrabajo, que permite el aislamiento. En la serie de entrevistas Héroes Covid-19 de Woman, hoy hablamos con un experto para que nos cuente cómo fue lograr que tantos miles de trabajadores pudieran funcionar en remoto.

Paka Díaz | Woman.es

Tras decretarse el estado de alarma por la crisis sanitaria del Covid-19, en el Real Decreto Ley de medidas urgentes 8/2020 que se aprobó se señalaba la prioridad del teletrabajo para poder permitir producir desde casa a los trabajadores. De esa forma, se podía llevar a cabo el aislamiento social impuesto y deseable en nuestro país. Para lograr montar los equipos de trabajo en remoto en tantas empresas y en tan poco tiempo, equipos de informáticos se pusieron a trabajar sin descanso para montar esta red de teletrabajo. Hablamos con Javier Rodríguez Pérez (50 años), responsable de IT (Tecnología Informática ) y Sistemas en la sede de Cibeles de Prensa Ibérica & Grupo Zeta, para que nos cuente cómo fue esta aventura extraordinaria. Él y su equipo han conseguido que en apenas cuatro días de infarto, todo el equipo de la editorial formado por más de 2.500 trabajadores pudieran ponerse a teletrabajar desde sus casas. Pero sobre todo, lo que han aprendido en esta crisis es que en equipo, todos juntos y remando al unísono, se pueden alcanzar las cimas más altas.

“Estamos abiertos para ayudar a la gente, para que se entretengan con las revistas y se informen con el periódico”

¿Cómo viviste el comienzo de la crisis del Covid-19?

Cuatro días antes de que el Gobierno declarara el estado de alarma ya habíamos empezado a tener reuniones en IT para ver qué iba a pasar. El trabajo se empezó a hacer un martes, sabiendo que seguramente el lunes siguiente sería el último día en que la gente pudiera ir a trabajar con normalidad, ése era nuestro día límite. Y de hecho en la sede de Cibeles ese lunes 16 de marzo ya solo fueron siete personas, el resto ya lo estaban haciendo en remoto desde varios días antes. Hubo una respuesta extraordinaria de todos los periodistas del grupo, trayéndonos equipos para que se los configuráramos.

Javier Rodríguez Pérez, jefe de informática de Prensa Ibérica & Grupo Zeta. | D.R

¿Normalmente cómo es tu trabajo y cómo ha cambiado desde el comienzo de la crisis?

Estamos en la parte de soporte de sistemas para infraestructura de todos los servicios que se están implantando tanto en Madrid como en las otras sedes, y después el soporte a usuario que se da diariamente para que todos los sistemas funcionen, a nivel de equipamiento individual y de los servidores. Esto lo hacemos en colaboración con el equipo de Barcelona y el de Elche. En total somos 30 compañeros. En un día normal, nuestro trabajo aunque podíamos hacer muchas partes por remoto, consistía en ir a la sede, atender lo que hubiera pendiente de soporte y preparar lo que hubiera de desarrollo y gestión para hacer que funcionarán todos los proyectos del grupo. Lo que ha pasado con esta crisis es que hemos tenido que preparar todo para el teletrabajo. Para que te hagas una idea, en Cibeles somos 218 personas, pero en todo el Prensa Ibérica & Grupo Zeta somos 2.500 trabajadores. No estábamos preparados para el teletrabajo, pero lo conseguimos. Aunque no podíamos disponer de mil máquinas para prepararlas y distribuirlas, tuvimos la suerte de que mucha gente ha puesto a disposición sus ordenadores domésticos. Había matrimonios que tenían que disponer del ordenador doméstico, así que a ellos se les ha aportado un equipo de empresa. Al final, prácticamente el 100% de la empresa está trabajando desde casa, excepto en puestos donde es imprescindible, como impresión. El teletrabajo se ha conseguido en prácticamente una semana, cuatro días trabajando sin descanso, más una semana de estabilización para conseguir que todo aguantara tanta capacidad de conexión remota.  

¿Cómo conseguisteis realizar esa conexión de tanta gente en tan poco tiempo?

El sábado y el domingo el equipo de IT de soporte trabajó prácticamente las 48 horas, haciendo que la gente en casa fuera capaz de entender nuestros manuales. A ver, hay usuarios que cuando empezaban a ver los manuales se agobiaban porque pensaban ‘cómo voy a ser capaz de hacer yo esto’, pero fueron pacientes, leyeron los manuales, hablamos cuando hizo falta y todos consiguieron poner a funcionar sus equipos y conectarse. Al principio notábamos en la gente mucha necesidad de hablar por teléfono, pero casi siempre nos comunicábamos por email porque si hubiéramos tenido que llamar a todos no habríamos llegado. Ha sido un carrera contra el reloj para conseguir conectar a tanta gente y que todo fluyera. Ha sido un éxito gracias a todo el equipo, el de IT y el resto de trabajadores. Yo agradezco mucho a todos los compañeros y compañeras que han hecho el esfuerzo de intentar entender los manuales. ¡Nosotros pensábamos que eran sencillos! (Risas)

¿Cómo fueron aquellas 48 horas de trabajo casi sin descansar?

Te puedo contar una anécdota para que te lo imagines. Tras ese sábado y domingo, el lunes yo quería hacer un nuevo manual y, de repente, uno de mis compañeros me dijo: ‘Javi, si eso ya lo has hecho’. Y efectivamente, lo había hecho tres días antes, pero estaba tan agotado que ni lo recordaba. Ya lo había hecho, probado y la gente lo estaba usando. Estaba de verdad agotado. Comimos bocadillos y lo bueno es que mi equipo más directo el último día que trabajó en la sede de Cibeles fue aquel lunes, luego todos hemos teletrabajado.

¿Qué es lo más duro que está pasando en tu trabajo?

Se que hay compañeros a los que les está costando mucho acomodarse porque necesitan mucha precisión del ordenador y los equipos remotos, que los hemos ajustado en lo posible, a lo mejor no llegan a esa precisión. A lo mejor sienten que baja un pelín la calidad y están haciendo un esfuerzo gigante para conseguirla. Por lo demás, el trato humano es lo más duro. A mi como informático el trato con las personas, en los proyectos y en el día a día me parece fundamental. Para que la informática se humanice. También es cierto que hemos tenido mucho apoyo por parte de toda la plantilla por el trabajo que hemos hecho y nos lo han hecho saber. Ahora están a gusto trabajando en casa. Hay gente a la que le está encantando el teletrabajo, pero claro está genial cuando es una alternativa, pero ahora es impuesto y cuesta un poquito más. Por eso es importante que entre todos nos tratemos bien. Sí que he notado en nuestras comunicaciones un cariño extra. Siempre he notado un gran respeto, pero ahora se nota una mayor cercanía y están poniendo el agradecimiento en evidencia.

¿Cómo te ha afectado personalmente esta crisis, cómo te las arreglas con tu vida (tienes hijos, pareja, personas a cargo…)?

Tengo mujer y un hijo de 20 años que prácticamente está siguiendo con su vida como si no pasara nada ya que anda de exámenes y está todo el tiempo estudiando. Le falta poder salir a la calle para hacer deporte, como nos puede pasar a todos, pero por lo demás él ya estaba encerrado con sus libros. Para mi lo bueno de esto es que estamos en familia, es lo que más disfruto. Lo que más echo de menos es que está haciendo un tiempo maravilloso y no puedo ir a correr un rato o a dar un simple paseo. Soy algo deportista (risas). Lo que más echo de menos es ponerme las zapatillas y salir a que me de el aire. Pero bueno, lo llevamos bien.

¿Qué historias o anécdotas compartirías con nosotros que hayan ocurrido en tu trabajo para darnos una idea de cómo se está viviendo esta crisis?

Pues hay gente de las revistas que se conectan con su ordenador portátil desde su casa contra el equipo de la oficina, que es donde están todos los programas de diseño, edición, etc. Y a veces ocurre que están trabajando tan embebidos, que al cerrar la sesión, sin darse cuenta apagan el ordenador de la oficina. En ese caso, hay que arrancarlo desde la misma oficina, no hay otra alternativa. Tenemos el justificante de la empresa para poder salir, pero de algún modo hay que ser responsable y minimizar las salidas a la calle. En la sede de Cibeles solo están yendo a trabajar el personal de limpieza y seguridad y tenemos la suerte de que el encargado de seguridad está encantado de que yo le llame y le diga, ‘están apagados estos equipos’. Él entonces va y enciende cada uno y me dice que, de paso, se da un paseito. Así que la mala fortuna de haberlos apagado, al final lo podemos solventar gracias a esa persona. Como te digo, lo que nos está enseñando esta crisis es que lo más importante es el trabajo en equipo siempre.

Poco después de comenzar el confinamiento, un movimiento espontáneo surgió entre los ciudadanos: Cada día se aplaude a las 20:00 hrs a la gente que está trabajando para que el resto de la población pueda seguir con sus vidas. Los informáticos también habéis puesto vuestro conocimiento para que tanta gente pueda trabajar desde casa sin exponerse, ni exponer. ¿Qué te parece esta iniciativa y qué te hace sentir? ¿Os sentís reconocidos los informáticos en ese aplauso?

Yo me emociono al ver que los vecinos salimos a aplaudir para agradecer a la parte sanitaria y los servicios mínimos. Te puedo confesar que alguna vez he pensado, pues nosotros también hacemos lo nuestro. Se trata de nuestro trabajo, hemos hecho lo que teníamos que hacer y nada más, no necesito el reconocimiento de la sociedad, ni el equipo lo necesita. Pero sí que me emociono cada día cuando salimos a aplaudir por lo chulo que es que la gente de cualquier tipo de una para aplaudir a quienes se están jugando sus vidas y su salud, y no solo la suya, sino que cuando vuelven a casa pueden estar llevando la infección a sus seres más queridos en casa, o tienen que alejarse de ellos para evitar contagios. Me quedo con eso, con su ejemplo. Yo salgo de vez en cuando a comprar, pero no me toco, me lavo las manos pero, ¿un sanitario? La línea de fuego es incomparable. Mi gremio no se puede comparar con ellos, son la primera línea claramente.

¿Qué recomendaciones harías a la gente para estos días, en concreto relacionadas con tu sector para todas estas personas que estamos en el teletrabajo estos días?

Pues te voy a mezclar la parte humana con la informática, que es lo que a mi me gusta. Primero es importantísimo seguir una rutina. Levantarte, ponerte un horario porque si te descuidas puedes estar 24 horas. Cuidarte y arreglarte como si fueras a salir a la calle. Comer como cualquier otro día y sin picar, si puedes comer sano, mucho mejor. Aprovechar y disfrutar, si estás solo de tu soledad, si estás con tu familia, de ella. Darte cuenta de lo que tienes y de lo que merece la pena cuidar y mantener. En la parte más técnica, hay gente que te habla de que tiene poca velocidad en su conexión a internet, pero se puede mejorar. Si estás usando wifi y tu trabajo es más exigente por velocidad, quizá puedes no usar wifi y conectar directamente un cable. Si no tienes un equipo moderno y el router no es de alta velocidad, vas a perderla, pero con el cable te aseguras de tener toda la velocidad posible. Eso te ayudará a tener mejor experiencia de teletrabajo.

Y luego lo de reiniciar, ¿no? (risas)

Jajaja, es verdad que insistimos mucho en eso, pero es que casi siempre reiniciar soluciona el problema. Mira, hay otra cosa que se debería de hacer y que a mi siempre se me olvida. Hay que apagar el ordenador. Yo trabajo con dos Mac y un PC y jamás apago, pero es cierto que si noto cualquier síntoma raro, lo primero que hago es reiniciarlo, precisamente porque soy consciente de que llevo días o incluso meses con el ordenador encendido. Y, sí, ¡casi siempre se arregla el problema! Al final lo bueno es hacer un reseteo, tanto mental como de la máquina. Lo mejor, eso sí, es apagarlo cada día.

Javier Rodríguez Pérez, jefe de informática de Prensa Ibérica & Grupo Zeta. | D.R

¿Crees que esta crisis nos va a cambiar y cómo?

En algunas empresas creo que va a cambiar su opinión respecto al teletrabajo. Creo que hay empresas que tenían sus dudas respecto al teletrabajo, pero tras esta crisis sí que van a creer en él y hasta pueden ver que es beneficiosa la parte de productividad y de conciliación. Van de la mano, si tienes a un trabajador contento seguro que produce más. Van a ver que a largo plaza se van a dar cuenta de que no necesitan tanto espacio físico para tener una empresa porque van a poder cambiarlo con el teletrabajo. Eso creo que va a suponer un cambio brutal. Por desgracia, también creo que el papel va a salir afectado de esta crisis, al menos mientras dure. ‘Online’ sin embargo es todo lo contrario. En nuestro grupo me decían que ayer en internet había subido un 50% la audiencia. Y luego tendremos que enfrentarnos al problema económico que va a haber después de la crisis. Espero que lo hagan bien los que nos gobiernan, que se pongan de acuerdo en todo el mundo y apoyen a la ciudadanía para que nadie quede desprotegido. Además, creo que deberíamos ser más reflexivos y menos materialistas, para tener mejor visión de lo que tenemos y de lo que vale la pena mantener y cuidar.

Y por último, ¿qué es lo que más ganas tienes de hacer cuando pase todo esto?

Hay muchas cosas, pero te voy a decir el primer flash que me ha venido, poder abrazar a mi suegra. La tenemos solita en casa, se cuida bien pero nos gustaría estar con ella. Me he emocionado. Es una mujer maravillosa. Y por supuesto, dar abrazo a los amigos, entre ellos a muchos compañeros de mi trabajo. Y si me pilla en un horario que no pueda abrazar, ponerme unas zapatillas y salir a correr o simplemente a pasear, respirar y sentir que no tengo paredes alrededor. 

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