Clubhouse: la red social donde la voz hace la unión.  | AntonioGuillem / ISTOCK

Clubhouse: la red social más 'cool' que, por ahora, solo puedes usar si tienes IOS y con invitación

La red social que rompe la ecuación de la imagen: toma asiento porque aquí solo vas a escuchar (o a hablar).  Y todo ello solo si tienes invitación. 

Clara Hernández | Woman.es

Mientras numerosos expertos debaten sobre si el mundo de las redes sociales ha tocado o no techo, la noticia del nacimiento (y rápido ascenso) de una nueva red social generalista no deja de provocar cierta extrañeza. Más aún porque esta nueva red social, que se llama Clubhouse (apúntate el nombre porque a partir de ahora no dejarás de oírlo) obvia las tendencias más exitosas y abraza un modelo... ¿arriesgado? Porque en lugar de adoptar los elementos que caracterizan a las redes sociales actuales que arrasan como Tik Tok o Instagram, donde la imagen y el vídeo son los grandes protagonistas, no solo desdeña lo visual, sino que en ella o escuchas o hablas. No hay más.

Ya el auge de los podcasts nos habían avisado de que el audio podía ampliar horizontes y recuperar terrenos perdidos. Sobre todo, con nuevas soluciones instantáneas e interactivas, como es el caso.  "Clubhouse es un espacio para conversaciones de audio informales y sin cita previa. Actualmente estamos en fase beta privada, descárgate nuestra aplicación para unirte a la lista de espera, pronto te dejaremos entrar", se presenta en Twitter, la otra red social que utiliza Clubhouse para comunicarse con sus usuarios. 

La red social Clubhouse.  | Clubhouse

Y aquí viene otro de los rasgos que, por ahora, determina a esta red, y que tal vez desaparezca con su versión beta. Hablamos de la exclusividad que hace que, por ahora, solo funcione con sistema operativo iOS, es decir, con iPhones y dispositivos de Apple. O de que, aunque tengas un teléfono de Apple, no podrás usarla de inmediato si no cuentas con una invitación de uno de sus miembros, entre los que figuran, por ejemplo, artistas como Jared Leto, Ashton Kutcher o MC Hammer, o activistas como DeRay Mckesson. Pero también fanáticos de la Física Cuántica que, en tres semanas, ven como sus charlas reúnen a más de 10.000 amantes, como ellos, de las ciencias, deseosos de hablar, además, de nanología, cosmología, biología, inmunología... O interesados en el mundo empresarial, que pueden acceder a un 'meeting' con CEO's de primeras empresas tecnológicas, si se da el caso.

"La gente dice que el podcasting es muy íntimo. El Clubhouse es todavía más íntimo ahora mismo. Tienes la posibilidad de pasar de ser una mosca en la pared en una cena exclusiva a tener un asiento en la mesa", observa uno de sus usuarios, que describe los comportamientos que uno puede desarrollar dentro de esta red social: puedes ser una oyente silenciosa, o pasar a tomar la voz cantante. 

Clubhouse nació en marzo de 2020, justo cuando comenzaban los confinamientos por el Covid-19. Sus creadores, Paul Davison -un conocido emprendedor de Silicon Valley y responsable de la desaparecida red social Highlight- y Rohan Seth, un antiguo ingeniero de Google explican en su blog oficial cómo su objetivo era "construir una experiencia social que se sintiera más humana, donde en lugar de publicar, pudieras reunirte con otras personas y hablar". 

¿Tal vez fue la pandemia, que requirió nuevas formas de comunicación y Clubhouse tocó la tecla acertada? ¿Quizá se necesitaba que las interacciones online ampliaran horizontes y el hecho de prescindir de la imagen, en lugar de cerrar, ha abierto nuevas luces para un público que busca entretenerse y reír, pero también aprender y conectar? El caso es que hasta sus responsables admiten que su último proyecto "parece haber tocado la fibra sensible de la gente" y se ha acelerado rápidamente en los últimos diez meses, pasando de "un pequeño puñado de probadores beta a una red de comunidades diversa y creciente" compuesta por "músicos, científicos, creadores, atletas, cómicos, padres, empresario, corredores de bolsa, líderes de organizaciones sin ánimo de lucro, autores, artistas, agentes inmobiliarios, aficionados al deportes" y otros. 

"Lo que más nos gusta es como la voz puede unir a la gente", afirman antes de repasar las reuniones que han marcado un hito en la red social, como aquellas dedicadas a la justicia social, el movimiento #BlackLivesMatter y el antirracismo.  

"Cuando Ruth Bader Ginsburg murió, una sala tras otra llenó los pasillos con personas que discutían sobre derecho constitucional, compartían historias sobre la infancia de Ruth Bader y rezaban juntos en silencio. Cada semana, los padres de niños con enfermedades genéticas se reúnen en la Casa Club para discutir los avances médicos con médicos, investigadores y otros padres, hablando, debatiendo y aprendiendo", señalan ilustrando el poder de esta red cuyo talante y público objetivo podría acercarse ligeramente a Twitter. 

Hay más 'salas' y muchas de ellas lúdicas: programas de juegos, lugares en los que repasar los partidos de la NBA, espacios para cantar ópera con otros aficionados, meditar o discutir de filosofía y música,. etc. 

Por ahora, el interés que despierta es notorio y además de atraer inversores, sus murales en Twitter están llenos de gente que ruega a sus miembros una invitación a dicha red social. Y estos, a veces, hacen caso omiso... o no. Cosas del orden y la exclusividad.