Katie Holmes apuesta ha apostado por el azul marino para su último look cómodo y relajado. | Gtres

Katie Holmes dice que no guardes tus chunkies del armario porque siguen quedando así de bien con vaqueros

Una nueva apuesta por los básicos que también funcionan.

Woman.es

Mira que te hemos bombardeado en los últimos meses con la vuelta de las 'nice sneakers', los diseños de aire minimalista y clásico que empujan fuerte para tomar el relevo de las chunkies, la bandera de eso que en el mundillo de la moda se bautizó como 'ugly sneakers'. Pero ya se sabe que esto de ciencia matemática tiene poco, así que suele pasar que cuando crees que dos más dos son cuatro, al final sean tres. Y por eso que se lleven las "deportivas bonitas" no quiere decir que ya haya que jubilar a las "feas". Katie Holmes nos acaba de dar una lección al respecto. 

La actriz norteamericana nos ha sorprendido mucho al elegir este tipo de calzado -le habíamos visto con 'ugly sandals' antes pero no con este tipo de zapatilla- para su último look cómodo e informal con el que se ha dejado ver por las calles de Nueva York porque la realidad es que no le pega mucho a su estilo elegante y sencillo, pero la que tiene percha es capaz de adaptar hasta las piezas que a priori más chirrían con su estilo personal.

Katie Holmes paseando por Nueva York con un look relajado y lleno de básicos. | Gtres

A medio camino entre las chunkies clásicas y las 'hiking sneakers', esos diseños inspirados en el calzado técnico de montaña que han invadido los lineales de las tiendas de zapatillas deportivas en los últimos tiempos, solo tienen un detalle propio del gusto habitual de Holmes, el color blanco liso.

Solo es un detalle, pero no uno cualquiera, porque al evitar los colores estridentes de la mayoría de este tipo de deportivas consigue suavizar sus líneas bastas y convertirlas en un calzado ideal para darle un toque original a un look compuesto exclusivamente por básicos. 

En su caso, unos jeans rectos muy parecidos a los que hace unos días Bella Hadid lució con mocasines negros y calcetines altos blancos, una blusa azul marina con un recuerdo a las saharianas por los dos bolsillos frontales con solapa que decoran la pieza, y una sencilla bolsa de mano en el mismo color que la camisa y la mascarilla. Un ejemplo perfecto de que readaptándolas a estilos menos deportivos pero sí muy urbanos, las chunkies tienen todavía mucho recorrido en el armario femenino. 

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