Ana Boyer, la mejor imagen para la marca de su hermana Tamara | D.R

Ana Boyer y los shorts de cuero con camisa blanca para el entretiempo

Si te resistes a entrar de lleno en el armario de verano, este look bicolor de Ana Boyer será tu inspiración para lo que queda de primavera. 

Julia García

El binomio blanco y negro no falla. Es una de esas combinaciones a la que sabemos que podemos recurrir cuando nos encontramos ante una escasez de ideas para ser originales y no tenemos muy claro qué ponernos. Todo un comodín con el que podemos jugar en distintas situaciones y contextos en función de las prendas que elijamos para representarlo con el que tenemos la certeza de que el acierto está asegurado. 

Ana Boyer es una de las que más claro tiene este concepto. Esta es la paleta de colores que domina su armario y así nos lo hace saber con sus distintos looks, los cuales son siempre una genial representación de que no necesitamos complicarnos demasiado para obtener un buen estilismo porque la originalidad suele venir de la mano de los complementos -su firma de gorras de estética deportiva es el mejor ejemplo-. 

En las últimas horas ha vuelto a demostrarlo con el que podríamos bautizar como el perfecto mix de entretiempo, ya que conjuga todo lo que necesitamos en este tipo de propuestas. 

Empecemos por la base, las botas. Vendrán ahora unos meses en los que sandalias y alpargatas camparán a sus anchas, por eso aún podemos exprimir al máximo en estas últimas semanas que nos quedan de primavera. La hija de Isabel Preysler lo ha hecho con unas de media caña en color negro y efecto arrugado que bien pueden utilizarse también en otoño e invierno y que, gracias a su tacón no demasiado alto, son una opción genial para estilizar al máximo sin renunciar a la comodidad. 

Seguimos subiendo y nos topamos con unos shorts. No unos cualquiera, sino unos en color negro -ya habrá tiempo de hartarnos a llevar versiones denim en los meses de calor- fabricados en cuero con bolsillos laterales, de talle alto con cintura elástica para potenciar aún más el efecto alargador del que hablábamos antes. 

Y, por último, una blusa blanca. Una pieza de estilo romántico gracias a los detalles calados que se aprecian tanto en los puños como en la zona del escote y que sienta de maravilla también con unos vaqueros, una falda o cualquier otro tipo de pantalones. 

Una fabulosa idea para afrontar cualquier jornada de entretiempo que es fácilmente replicable con lo que ya tenemos en casa y que puede sacarnos de más de un apuro cuando las musas nos fallan delante del espejo.