La complicación de llevar mascarilla con gafas. | Cindy Ord / GETTY

Las mejores mascarillas para llevar con gafas sin que se empañen

Llevar gafas y mascarilla puede ser un verdadero engorro si no se elige bien el modelo que mejor se adapta a tu rostro. Por eso hemos decidido salir en busca de las que te harán la vida un poco más fácil en el día a día. 

María Aguirre

Por mucho que nos hayamos acostumbrado al hecho de tener que llevar mascarilla todo el tiempo, hemos de reconocer que en muchas ocasiones puede llegar a ser agobiante. Sobre todo cuando tenemos que sumar a la ecuación un elemento más como son las gafas. Entonces la cosa de complica un poco más porque, además de notar cómo nuestras orejas terminan lastimadas por tener que sujetar patillas y las gomas al mismo tiempo, nuestro campo de visión queda la mayoría de las veces notablemente reducido. Si sabes de lo que hablamos es porque tú también has sido ya víctima del mal de las lentes empañadas

La explicación es sencilla, el aire caliente que exhalas se escapa por la parte superior de la mascarilla y, al estar a una temperatura más alta que las gafas, se enfría rápidamente al contacto y causa niebla. Esto no solo hace que sea bastante complicado ver sino que el aumento de vapor llega a condensarse en el puente de la nariz y provoca que las gafas vayan resbalándose. 

Y mira que nos sabemos todos los trucos para que no suceda: limpiar con una pastilla de jabón neutra la parte interna de las lentes, pegar un trozo de esparadrapo para evitar que salga el aire de la mascarilla hacia arriba, calentar con el vaho de la boca las lentes, utilizar gamuzas especiales, aplicar tratamientos anti-vaho específicos... pero las prisas hacen que no recurramos a ello todo lo que deberíamos.

Nevena1987 / ISTOCK

Es por esto que lo más efectivo para no dificultar nuestra visibilidad es encontrar la mascarilla adecuada, una que se adapte al contorno de tu rostro a la perfección de manera que no quede ningún hueco libre por el que se escape el aire. Debes dar con el modelo que se amolde no solo a tu cara sino también a tus sensaciones y necesidades porque solo así conseguirás sentirla casi como una segunda piel y llegar a olvidarte de que la llevas puesta. Si es de tu talla y está bien ajustada en las orejas y en la zona nasal, evitarás que el aire se escape hacia arriba, entre en contacto con las lentes y, por tanto, se reducirá la sensación de empañamiento. 

Afortunadamente el mercado está lleno de cada vez más propuestas reutilizables entre las que poder elegir. Algunas de ellas son las que hemos recopilado en esta galería las cuales, por cierto, tienen diseños ideales para completar cualquier look.