Orden en los armarios. | Pexels

Consejos para que el cambio de armario no te pille por sorpresa: ¿cómo hacer una transición a lo Marie Kondo de los jerseys a los tops?

¿A qué prendas hay que dar carpetazo? ¿cuáles debemos mantener el primera línea? ¿hay alguna forma de optimizar mejor el espacio? Resolvemos todas las dudas sobre la organización del armario de primavera que sobrevuelan por tu cabeza. 

María Aguirre

Si la alergia está entre nosotras quiere decir que la nueva temporada también. Eso solo puede significar dos cosas: una, que nos encontramos en esa especie de limbo conocido como entretiempo que se mueve entre las gabardinas, los vaqueros y las camisas; y dos, que el momento del temido cambio de armario ha llegado.

Este año puede que sea el que te has propuesto, de una vez por todas, organizarlo todo al estilo Marie Kondo para lograr así la máxima eficacia. Si es así, conténtate y toma buena nota porque has caído en el sitio adecuado. Aquí tienes los pasos que debes seguir para poder presumir de uno de esos vestidores dignos de Pinterest... aunque sea en un espacio más reducido. 

Busca el momento adecuado

Lo primero que debes tener en cuenta antes de ponerte manos a la obra es que no será cosa de media horita por lo que busca un rato que tengas libre para centrarte en ello al 100%. Para hacerlo bien, lo mejor es que no trates de realizarlo por partes sino de una sola vez y, a ser posible, sin interrupciones. Quizá no es tu plan preferido para un día libre pero pon buena música, deja tu teléfono en modo avión e intenta disfrutarlo. 

¡Todo fuera!

Una vez estés lista, saca todo fuera de los armarios. Y cuando decimos todo es absolutamente TODO. La idea no es solo ordenar sino ser verdaderamente consciente de lo que tienes para así poder decidir con qué te quedas y con qué no. Una vez tengas todo esparcido por la cama, sillas o el suelo, coge cada una de ellas para decidir qué jubilas -estas ponlas en un mismo montón a parte- y trata de clasificarlas por tipología. 

Limpia a fondo 

Aprovecha a aspirar la superficie, las guías y los rincones del armario. Después, pasa un paño húmedo y seguidamente uno seco antes de empezar a colocar todo encima. Invertir tiempo en limpiarlo a conciencia será la mejor garantía para la posterior conservación de las prendas. Y no te olvides de incluir un ambientador natural para evitar malos olores. 

Párate a pensar

Nada de empezar sin ton ni son a guardar todo. Lo mejor es que dediques unos minutos a pensar cómo quieres clasificarlo para sacarlo el máximo partido. Se consciente de qué es lo que vas a colgar y qué irá doblado en los estantes para que en el momento de hacerlo sea más sencillo. Recuerda que puedes ayudarte de accesorios como separadores, cajas, que te ayudarán a dejar todo perfectamente compartimentado

Claves para ordenar tu armario cápsula este otoño | D.R

Divide y vencerás

Una vez hayas pensado el método que a ti te parezca más lógico, apila en montones. Dividir por colores suele ser la recomendación de los expertos pero puede que a ti te funcione mejor dividir por categorías de prendas o incluso separar entre ropa de trabajo y ropa de ocio si no la usas indistintamente. Lo importante es que el criterio que sigas sea el que te haga ganar en eficacia a la hora de vestirte. 

Dobla y cuelga

Esto dependerá del espacio del que dispongas y la cantidad de ropa que tengas de cada tipo. En función de eso podrás decidir qué va en perchas -si son todas igual de finas ganarás espacio y el resultado será más armonioso- y qué doblado. Esto tendrás que tenerlo en cuenta en la clasificación previa porque así podrás ver cómo es mejor organizarlo. 

Ten en cuenta el uso

Para ahorrar tiempo frente al armario, lo mejor es que dejes en un primer vistazo lo que utilizas con mayor frecuencia y, al fondo, lo que menos uses para no tener que estar rebuscando. Y si lo que quieres es precisamente evitar ponerte siempre lo mismo, márcate como objetivo, por ejemplo, una vez al mes, darle la vuelta a la torre de prendas o pasar hacia delante lo que está al fondo para que nada caiga en el olvido. Un último consejo: déjate un espacio libre para prendas comodín que puedas usar de manera indistinta durante todo el año.