Scarlett Johansson en los Film Independent Spirit Awards. | Gtres

Scarlett Johansson o cómo elevar un vestido de lunares a otro nivel

El estampado más clásico se vuelve ultrasofisticado. 

Woman.es

Las últimas semanas en Hollywood han sido unas jornadas maratonianas de estrenos, ruedas de prensa, presentaciones, entrevistas y entregas de premios en las que hemos podido sacar muchas conclusiones estilísticamente hablando. Una de ellas es que Scarlett Johansson es una de las reinas indiscutibles de la alfombra roja. Lo vimos en los BAFTA, para cuya gala apostó por un diseño de Versace en color rosa y lleno de plumas y lentejuelas, pero antes ya había marcado territorio en los Globos de Oro con un vestidazo rojo de Vera Wang

Por si quedaba alguna duda, la actriz, que vive uno de sus momentos más dulces a nivel profesional por las buenas críticas y nominaciones que ha recibido por su papel en 'Historias de un matrimonio', las ha disipado todas en la que presumimos es la última gran cita del cine antes de la noche de los Oscar que está a punto de celebrarse. 

La ceremonia de entrega de los los premios Film Independent Spirit, en la que también hemos visto a otras caras conocidas como Elisabeth Moss, Renee Zellweger o Jennifer López, ha servido para ver de nuevo a una imponente Scarlett con un estilo completamente diferente a los que había lucido en las citas anteriormente mencionadas. 

Esta vez ha sido un vestido de escote palabra de honor con solo dos colores como protagonistas, blanco y negro, cuyo motivo principal es el estampado de lunares que tantas alegrías da siempre al mundo de la moda. 

Scarlett Johansson con vestido de lunares de Balmain. | Gtres

Para darle el toque sofisticado que requería el evento los lunares no aparecían como un print cualquiera sino como parte de un juego de lentejuelas en dos tonos que remataba con una parte superior en la que aparecían una serie de rosetones brillantes. Un diseño de Olivier Rousteing para Balmain que confirma que el 'polka dress' siempre es una gran idea aunque para ello tenga que versionarse de algún modo. 

Unos zapatos de pulsera en color negro y un maquillaje y peinado en clave natural completan este estilismo de la intérprete que bebe de la estética de los años 50 y que, quien sabe si se parecerá en algo a lo que tenga elegido para ir a la entrega de los Oscar, cuando puede que suba al escenario para hacerse con la estatuilla a la mejor actriz protagonista. 

 

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