El príncipe Harry participa en el encuentro 'Vax Live: the Concert to Reunite the World', en California. | Jordan Strauss

El príncipe Harry se sincera en un podcast y recuerda una de sus primeras citas con Meghan Markle

El príncipe Harry ha concedido una inusual entrevista al podcast 'Armchair Expert' en el que ha revelado detalles de su vida privada que nunca había contado. "MI vida es como la del 'Show de Truman', resumió. 

Clara Hernández

Apenas un mes después de la incendiaria entrevista que el príncipe Harry y Meghan Markle concedieron en abril a Oprah Winfrey, el primero ha vuelto a sorprendernos con algunas confesiones en el podcast que presentan los actores estadounidenses Dax Shepard y Monica Padman, conocido como 'Armchair Expert', y que cada lunes y jueves invita a un personaje célebre para hablar de aspectos que celebran "el desorden del ser humano" y tratan el tema de la salud mental.

De nuevo, el hijo pequeño del príncipe Carlos ha realizado unas declaraciones muy personales en las que ha admitido, por ejemplo, que ya había querido dejar la Casa Real cuando tenía "veintitantos años" por lo que le había ocurrido a su madre, una razón que también influyó para que los duques de Sussex se instalaran en América al temer que su esposa sufriera lo mismo que su progenitora.

El príncipe Harry, durante la entrevista con Oprah Winfrey. | STRF/STAR MAX/IPx / GTRES

"(Las funciones reales) eran el trabajo. Había que sonreír aguantar. Sobrellevarlo. Tenía poco más de veinte años y pensaba que no quería ese trabajo, que no quería estar ahí. No quería dedicarme a eso. Mira lo que le ocurrió a mi madre, ¿cómo voy a sentar la cabeza y tener una esposa y una familia cuando sé que va a ocurrir otra vez?", afirmó.

Además reveló cómo era crecer ante la atención constante de la opinión pública. "Es una mezcla entre 'El show de Truman' y estar en un zoo", indicó, haciendo alusión a la película en la que Jim Carrey descubre que su vida es, en realidad, un programa de televisión. 

Según desveló a lo largo del encuentro, fue Meghan Markle, quien ha reconocido con anterioridad que había atravesado por una fuerte depresión tras su boda, quien le había animado a buscar ayuda y a hacer terapia cuando le vio que estaba en un estado de "enfado". La terapia le ayudó a "romper la burbuja" y le ayudó a dejar de quejarse.

Primer plano de Meghan Markle con el príncipe Harry de fondo. | WPA Pool / GETTY

Ahora , aunque a Oprah le dijo que si las cosas hubieran sido de otra manera él seguiría viviendo en Gran Bretaña, asegura que su vida en Los Ángeles le ha permitido "levantar cabeza". "Me siento diferente, mis hombros están relajados, también los suyos (de Meghan Markle). Puedes caminar sintiéndote un poco más libre, puedo llevar a Archie en la parte de detrás de mi bicicleta. Nunca habría tenido la oportunidad de hacerlo [en Inglaterra]". 

Asimismo, ha recordado una de las frases que Meghan le dijo tras su experiencia en la Casa Real: "No se necesita ser una princesa, se puede crear una vida que será mejor que la de cualquier princesa". 

Pero además de la seriedad de los altibajos por los que la pareja ha pasado, el príncipe Harry ha narrado anécdotas y aspectos divertidos de una de sus primeras citas con la que es ahora su mujer que, hasta ahora, eran desconocidos para el público. 

Meghan Markle y el príncipe Harry firman un acuerdo con Procter & Gamble. | Gtres

"La primera vez que Meghan y yo nos reunimos para que ella viniera a quedarse conmigo [en casa, en el Palacio de Kensington], quedamos en un supermercado en Londres, fingiendo que no nos conocíamos, así que (estábamos) enviándonos mensajes de texto desde un pasillo a otro", dijo en el podcast.

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"Había gente que me miraba, me echaba miradas raras y se acercaba para decirme "Hola", o cualquier cosa. Le envié un mensaje diciendo: "¿Es éste el correcto?", y ella me dijo: "No, tú lo que quieres es papel de pergamino", y yo dije: "¿Dónde está el papel de pergamino?". Fue divertido". 

"Yo llevaba puesta una gorra de béisbol, iba mirando al suelo, no sé cuántas veces he hecho eso [ir mirando al suelo] al caminar por la calle tratando de pasar inadvertido. Es como, oh, una señal de tráfico; oh, el perro de alguien. Y es increíble cuantos chicles ves (pegados en el suelo). Es un desastre", ha concluido.