Cate Blanchett llega al Festival de Venecia. | Gtres

Cate Blanchett y su look de pantalones largos y anchos con camisa masculina y unas zapatillas con plataforma ideales que adorarán las mujeres de más de 50 años

Imposible tener más estilazo que ella. 

María Aguirre | Woman.es

El Festival de cine de Venecia acaba de arrancar y ya ha elegido a su reina: Cate Blanchett. Y no solo por el hecho de que haya sido elegida en esta edición la flamante presidenta del jurado, sino porque su sola presencia es ya garantía de éxito. Es una de las actrices más camaleónicas de Hollywood -prueba de ello es que tiene dos Oscar y está a punto de llevarse un premio Emmy por su papelón en Mrs America- pero también una de las más elegantes si tenemos en cuenta que no hay alfombra roja en la que no aparezca en los primeros puestos de los nombres de las más elegantes. 

Y es que su estilo aunque no es tan variado como sus registros interpretativos sí que es una genial muestra de que la elegancia puede ser vista desde muy diversos prismas. Sobre todo porque no necesita un vestido de alta costura para brillar, su último look es la prueba. 

Para hacer su primera aparición en la Biennale, la australiana ha escogido un estilismo a base de piezas clásicas en blanco y negro que, por su aparente sencillez, es absolutamente perfecto. 

Cate Blanchett con look en blanco y negro. | Gtres

Sobrio, cómodo y sofisticado a partes iguales, el de Cate Blanchett es uno de esos looks que es pura inspiración siempre pero especialmente recurrente cuando ya has cumplido los 50 como ella.

Primero por la camisa blanca y la blazer negra, dos básicos a los que siempre está bien echar mano porque funcionan a las mil maravillas tanto juntos como separados, segundo por el pantalón largo de talle alto y ancho que ofrece confort absoluto sin que por ello haya que renunciar a la distinción; y tercero por ese punto atrevido que añaden las zapatillas con plataforma que ha escogido como calzado. 

Todas las piezas encajan en este puzzle de la mejor manera posible gracias a su fórmula magistral para combinarlas, esa que marca el énfasis en pequeños detalles como el hecho de llevar la americana desabrochada -ligeramente remangada y con los puños de las mangas de la camisa doblados sobre ella-, un pañuelo al cuello y unas grandes gafas de sol que, unidos al simple hecho de llevar el pelo recogido dan lugar a una propuesta que bebe de la estética 'tomboy' y que no puede sentarle mejor. 

Relacionados