Meghan Markle y el príncipe Harry saliendo de un restaurante en Nueva York. | Gtres / GTRES

Meghan Markle sí que sabe cómo llevar un total look en rojo

Vestir monocolor no siempre queda bien pero la duquesa de Sussex ha demostrado cómo se hace durante su reciente visita a Nueva York.

Julia García

Meghan Markle continúa su visita a la ciudad de Nueva York junto a su marido, el príncipe Harry. La pareja ha acudido a una escuela de primera en Harlem, donde la californiana ha podido leer su libro, 'The Bench', a una clase de estudiantes de segundo grado. 

Para la visita, la exactriz ha dado una nueva lección de estilo, en este caso sobre cómo vestir monocolor con éxito. Lo ha hecho gracias a la elección de un dos piezas muy original en color granate compuesto por un pantalón talle alto y ancho que no es más que la comparsa de la verdadera estrella del outfit, una espectacular capa reversible con solapas anchas de la firma Loro Piana, que trabaja con materiales de lo más exclusivos. 

Prueba de ello es que la capa, fabricada en cachemir de doble cara -del original, nada de imitaciones- con un corte drapeado, mangas caídas y cuello desmontable fabricado en punto de canalé, tiene un precio de 4.400 euros en la tienda online del prestigioso sello italiano. Meghan, por cierto, ha lucido la capa de Loro Piana en la ciudad de los rascacielos sin el cuello desmontable precisamente.

Es realmente complicado estropear una outfit rematado con semejante pieza, tan costosa económica como elegante y sofisticada, como se puede comprobar en las fotos de la duquesa de Sussex en las calles de Nueva York. 

La capa permite jugar perfectamente con otros colores en distintas combinaciones, pero Meghan ha preferido construir con ella un total look granate impecable. Para ello, ha elegido un pantalón de lana virgen fluido que también lleva al firma de Loro Piana -en concreto, son el modelo Antoine, disponible en el catálogo de la marca por un precio de 1.300 euros- y unos salones a juego de Manolo Blahnik fabricados en terciopelo que asomaban ligeramente por debajo del pantalón, si bien han lucido en todo su esplendor durante la visita de Meghan y Harry a la escuela situada en Harlem cuando la norteamericana se ha sentado al leer su libro a los niños. 

Para acompañar a un look de altura como este, las joyas no podían ser menos, y consciente de ello, Meghan ha llevado una y un reloj de oro de Cartier -el Tank de oro que perteneció a la princesa Diana, su suegra- y otra pulsera de oro más de la casa Jennifer Meyer.