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Sofía Sánchez de Betak ha organizado la subasta definitiva para luchar contra el Covid-19

Leandra Medine, Fabien Baron, el diseñador Jacquemus o el chef Yann Nury son solo algunos de los nombres que Sofía Sánchez de Betak ha reunido en una subasta única para recaudar fondos para Médicos sin Fronteras en la lucha contra el Covid-19.

Laura García del Río | Woman.es

Este enero vimos venderse el armario de la Reina Victoria de Inglaterra –incluidos unos pololos de seda– por 17.000 libras. Sotheby’s despachó un impresionante repertorio privado de más de 170 piezas de Chanel, y ninguna bajó de las tres cifras. Y Louis Vuitton se hizo con el diamante Sewelô, el segundo más grande encontrado en el último siglo. Pero la subasta más sorprendente del año es la que ha organizado Sofía Sánchez de Betak –Chufy para los amigos– en un proyecto multitudinario para recaudar fondos para Médicos sin Fronteras en la lucha contra el Covid-19 y los problemas que, aunque ya estaban en el punto de mira de la organización, la pandemia ha agravado. “Cuando ves las estadísticas y lees que 5,3 millones de niños de menos de cinco años murieron en 2018 por malnutrición, y encima ves que la situación puede empeorar todavía más con la llegada del coronavirus, no puedes quedarte sentada y esperar asustada. Tienes que levantarte y hacer algo", explicaba la argentina. 

“A Little something” –“un pequeño algo”– es precisamente el nombre de la subasta silenciosa que la empresaria ha organizado, abierta desde este miércoles 15 de abril y hasta el domingo 19, tirando de carisma y una agenda de contactos de alto standing para reunir a un elenco de personajes que, junto a ella, se ha volcado con la causa. Pierpaolo Piccioli y la firma Valentino han donado un bolso Supervee de la Maison; Alber Elbaz, un boceto único y firmado de su puño y letra –todo un tesoro teniendo en cuenta que el modisto no tienen en sus planes volver al diseño de moda–; Maria Sharapova, una raqueta autografiada; Fabien Baron, una fotografía; y la propia Sanchez de Betak, el vestido de Mango que llevó a la gala del MET el año pasado –aún más especial teniendo en cuenta que aún hay dudas sobre si la esperada cita del planeta fashion volverá a deleitarnos con su decadente alfombra roja–.

 

Algunos de los tesoros de la subasta (de izquierda a derecha y de arriba a abajo): un boceto de Alber Elbaz, el bolso de Chanel de Nicky Hilton, los pendientes de Ana Khouri, una foto de Fabien Baron y un bolso de Gabriela Hearst. | D.R.

 

Pero tal vez lo más interesante de la puja –y aquí viene otra lección– no sean los objetos materiales los que hacen de esta subasta una sin precedentes. Amén de un anillo de oro rosa Repossi o el bolso de Chanel del que Nicky Hilton no se separaba (hasta ahora), también podrá pujarse por experiencias que antes se antojaban imposibles para la mayoría de los mortales. Al caso: una visita privada por los establos de Nacho Figueras; una sesión en directo con Leandra Medine via Instagram, para tomar un café o preguntarle los secretos para convertirse en una influencer con enjundia; una cena íntima para ocho comensales a cargo del chef Yann Nury; una sesión de The Misshapes en una fiesta privada de elección en Nueva York; una obra de arte hecha por Andre Saraiva en vivo y en directo en tu salón; o un sitio en el front row del próximo desfile de Jacquemus –que, si se parece en nada al que el marido de la empresaria, Alex de Betak, organizó en la Provenza francesa en junio, no defraudará–.

Leandra Medine –a.k.a Man Repeller– se suma a la iniciativa subastando una sesión en vivo con ella vía Instagram.   | D.R.

 

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