Dakota Johnson que ha protagonizado '50 sombras de Grey' acudió acompañada de su madre Melanie Griffith y tuvieron una pequeña discrepancia de opiniones al ser entrevistadas en la alfombra roja. | GTRES

La guía definitiva para no volver a discutir con tu madre

Paola Lei | Woman.es

En la gala de los Oscar hemos visto a Dakota Johnson y a Melanie Griffith, frescas y elegantes, mientras protagonizaban la enésima típica pelea madre e hija esta vez sobre la red carpet y excelentemente bien vestidas. La madre confesaba a una periodista que se abstenía de ver la película de la hija, lo repitió una y otra vez, hasta que la chica contestó enfadada : “¡All right. No tienes que verla!”. Algo que sonó a “Déjame en paz de una vez”.

Luego siguieron el paseíllo como si nada hubiera pasado porque entre madre e hija parecería que las discusiones se pasan por alto, pero bien sabemos que es solo una ilusión. Pues una de las partes seguirá enfadada y con un diálogo interno que la irá enfadando cada vez un poco más, hasta que en el momento más inesperado salte la chispa otra vez y se repita la discusión. Exactamente la misma.

La buena noticia es que existen algunos trucos infalibles para evitar discutir una y otra vez con tu madre. Convengamos primero que eres capaz de reconducir la situación y controlar las ganas inmensas que tienes de volver a pelearte con ella cuando una bronca se ha quedado a medias. Si alcanzas ese estado de gracia lee los siguientes puntos y ponlos en práctica. 

1. Traza una estrategia para reaccionar una situación tensa. No dejes que te sorprenda

Para evitar un momento Dakota - Melanie hace falta mucho autocontrol. Si estás en una situación de riesgo, prepárate para encajar cualquier comentario desafortunado de tu madre. Una vez que sepas qué hacer con tus nervios será más fácil que pongas una gran sonrisa en lugar de mostrarte fuera de tus cabales y contestar mal. Por ejemplo, si tu madre va a conocer a los padres de tu pareja y hay temas que pueden resultar incómodos, lo más eficaz es advertirla, explicarle las razones y cruzar los dedos porque, hay que decirlo, ni aún así podrás garantizar que todo vaya como la seda.

2. Decide las cosas por las que te vas a pelear (que sean pocas) y deja el resto pasar

Uno no puede entrar en todas las guerras, así que lo mejor es decidir por cuáles temas no vale la pena pelearse. Una vez identificados hay que ignorarlos cuando salgan en la conversación. Por ejemplo, con una madre no hay que discutir por la receta del cocido ni por las tallas de Zara. Tampoco por un ex novio (¿qué es en definitiva un ex novio?) o unas zapatillas sucias.

3. Si aún así no has podido evitar la discusión, evita tener una conversación sobre el asunto hasta que los ánimos se hayan calmado

No hay que dejar que los temas se enquisten pero tampoco hay que meter continuamente el dedo en la llaga cuando aún la herida sangra. Aprende a esperar el momento adecuado para decir a tu lo que te ha sentado mal y no quieres que te vuelva a decir en público. Se trata de tener una relación adulta con tu madre. Al menos de cara a la galería

¡Suerte!