Ana Obregón y Aless Lequio. | Instagram @ana_obregon_oficial

Ana Obregón comparte el último mensaje que Aless Lequio dejó sin publicar y que todos deberíamos leer

Toda una lección de vida.

Woman.es

Muchas son las lecciones que dio en vida Aless Lequio tanto a sus seres queridos como a todas las personas que le seguían por ser un personaje público. Lecciones que impartió sin querer darlas, simplemente por afrontar la vida con una actitud luchadora, positiva incluso en las circunstancias más difíciles, e inspiradora para otras personas en situaciones personales similares.

Lo que seguramente él no esperaba es que su madre hiciera pública su última reflexión de modo póstumo, unas líneas inconclusas pero llenas de fuerza y honestidad, un mensaje con toda la intención a modo de legado por si a alguien podía ayudar a entender el verdadero sentido de la vida. Lo ha hecho ahora Ana Obregón, semanas después de encontrar el texto en cuestión en el móvil de su hijo al fallecer este víctima del cáncer, y no podemos más que darles las gracias a él por escribir algo así y a ella por compartirlo, además de poner nuestro granito de arena haciendo las veces de altavoz:

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Hace un mes encontré en tu móvil el último post que escribiste. No tuviste tiempo de terminarlo ni de subirlo. He dudado mucho si hacerlo, pero se que tú querías hacerlo. Hoy lo comparto con todos vosotros de parte de Áless desde el corazón mutilado de una madre: “El problema más grande del ser humano - y el mío hasta que me dijeron que tenía cáncer - es la manera de entender la felicidad, de ser feliz. Me he pasado 27 años de mi vida intentando ser el mejor estudiante, graduarme en la mejor universidad , montar empresas y sentirme un cowboy del capitalismo, siempre anclado en el ‘más es mejor.’ Todo precioso y bonito hasta que un día te dan la noticia y no sabes cuantos meses te quedan de vida. En un abrir y cerrar de ojos, te das cuenta de la importancia del ‘tiempo.’ Mejor aún, te das cuenta cómo y con quien quieres invertirlo. Cuantas veces no he estado con mi novia por quedarme enviando correos hasta las 3 de la mañana? Cuantas veces he ido a jugar con mi hermanita pequeña? Cuantas veces habré ido a ver a mi madre? Cuantas la he colgado? Cuantas invitaciones rechazadas al cine con mi padre? Cuantas? CUANTAS????? No soy nadie para darte un consejo pero quizás, dios no lo quiera, un día recibas una llamada del hospital después de hacerte una tac, una placa o un análisis de sangre, invitándote a cerrar una cita con urgencia. Quizás ese día se sienten 7 médicos delante de ti y ‘bum’ todas esas metas por ser un as se evaporan. Al final solo te llevas el tiempo y el amor que has dedicado a las personas que quieres, a las qué ... ” @alessandrolequiojr PDT. Mi Aless , ojalá lo hubiera leído antes de que partieras para decirte que has dado tanto amor en esta vida; a tus amigos, a tu novia, a tu familia y sobre todo a mí, que necesitaría 1 millón de vidas para agradecértelo . Tu mensaje llegará al corazón de muchas personas.#alessforever

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Este tipo de reflexiones tan íntimas y personales cobran más fuerza y sentido que nunca cuando alguien sabe que se está despidiendo al escribirlas. Ya no hay nada que te pueda frenar a la hora de compartir lo que piensas, a corazón abierto. Y, evidentemente, cada uno afronta una situación así, tan extrema, como buenamente puede, pero lo que siempre conviene hacer es escuchar este tipo de voces, como la de Aless Lequio, para poner en valor lo que tenemos todos aquellos que podemos gritar a los cuatro vientos que estamos vivos.

Saquemos todo el juego posible de algo tan extraordinario como es poder compartir la vida con nuestros seres queridos.

Gracias, Aless. Gracias, Ana.

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