Anne Hidalgo. | Getty images

Anne Hidalgo presenta su candidatura para las elecciones presidenciales al Elíseo

¿Tendrá Francia una presidenta nacida en Cádiz? Anne Hidalgo anuncia su candidatura para ser la primera mujer en llegar al Elíseo, y aunque su nombre no está entre los favoritos, colocarse entre Emmanuel Macron y Marine Le Pen ya le otorga unos cuantos enteros. Sería la primera mujer presidenta, la primera emigrante y la única que no ha pisado un colegio de élite.

Paola Lei

Sería un giro de guión, tan justo como inesperado, que la primera presidenta de Francia fuera una mujer nacida en Cádiz. Concretamente, en la población de San Fernando, hija de emigrantes españoles que llegaron a Francia durante la dictadura franquista. Y bautizada al nacer Ana María Hidalgo Aleu.

En Francia es Anne Hidalgo (62 años) y ya ha llegado lejos. Tan lejos como para mandar en el Hôtel de ville. Es alcaldesa de París desde 2014. Pero su vuelo es todavía más alto. Ella quiere llegar al Elíseo, o, al menos quiere estar en las quinielas y por eso se ha postulado para encabezar la izquierda moderada en las próximas elecciones francesas. Es decir, aspira a ser la tercera solución, entre Emmanuel Macron y Marine Le Pen.

Lo que Anne quiere es complicado: Ser la voz que escuche y represente esa masa amplia, y a veces difusa, donde confluyen socialdemócratas europeístas como ella, verdes, feministas, activistas LGTBI y militantes de la izquierda ortodoxa.

La alcaldesa exhibe con orgullo su doble ciudadanía, española y francesa. Su infancia, casi dickensiana, en una familia represaliada por el franquismo, ha marcado cada acto de su vida y ha jaleado todas sus ambiciones. De niña hablaba español con sus padres y francés con su hermana. También presume de su adolescencia obrera en el extrarradio de Lyon donde se instalaron sus padres cuando llegaron a Francia,  y de su educación en las escuelas públicas de la República Francesa.

Además de ser la primera presidenta de Francia, sería la primera extranjera que llega al cargo, y la única que no ha salido de los colegios de élite del país.

Cuenta el periodista Serge Raffy, autor de la biografía Anne Hidalgo. Une ambition qui vient de loin, que la infancia de Anne está marcada por un miedo proletario de su padre electricista: morir en un accidente laboral. Cree Raffy que si Hidalgo escogió como profesión ser inspectora de trabajo fue, precisamente, marcada por ese temor de su infancia. Anne está casada con otro político desde 2004. Se trata de Jean Marc Germain a quien conoció en el Ministerio de Trabajo. Tuvieron un hijo en 2002, Arthur. Ella ya tenía otros dos hijos de dos relaciones previas.

Su administración, polémica donde las haya, fue multada en diciembre de 2020 por nombrar a mujeres en 11 de los 16 altos cargos de su gobierno, violando así la orden de paridad del Ministerio de Servicios Públicos que solo permite que el 60% de los puestos estén cubiertos por personas del mismo género.

Una fuerte apuesta por la ecología

Su última campaña por la alcaldía, que ganó en 2020 en medio de la pandemia, la centró en hacer de París ‘la ciudad de los 15 minutos’ (Ville Du Quart D’Heure), una ciudad sin atascos y sin desplazamientos descomunales, donde cada barrio tuviera sus parques, sus cafés, sus centros de salud y sus escuelas. Todo al alcance de un paseo o, como mucho, de un trayecto en bicicleta.

En una entrevista con Le Parisien en octubre de 2020, Hidalgo anunció que habría que ir olvidándose de la idea de “cruzarse París de Este a Oeste en coche”, anunció que abriría casi 1000 km. de carriles bicis y que eliminaría entre 70.000 y 140.000 plazas de parking. Además, durante su mandato se han sembrado 170.000 árboles en la ciudad.

En París, la alcaldesa Hidalgo deja una huella verde alargada que no pueden negar ni sus más acérrimos detractores. Que los tiene. Porque Anne parece ser una de esas personas que genera pasiones. La amas o la odias. En palabras de su biógrafo: “posee el arte tanto de hacerse adular como detestar”.