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Las chicas Gilmore han cumplido 20 años: lecciones de vida que hemos aprendido revisitando Stars Hollow

Mucho antes de que existiera Mrs Maisel Amy Sherman-Palladino nos regaló a las chicas Gilmore y ese microcosmos llamado Stars Hollow en el que todo buenismo parecía posible. La mítica serie ha cumplido dos décadas en el peor año posible, pero hemos querido aprovechar la ocasión para visitar de nuevo las calles del pueblo donde más rápido se habla de EE.UU., ¿qué hemos aprendido en esta visita?

Isabel Serrano | Woman.es

Cada capítulo, cada diálogo y cada personaje de Stars Hollow es una batalla de ingenio. Si la chicas Gilmore hubieran nacido en la era post #MeToo, estamos convencidas de que sus idas y venidas hubieran recibido tantos premios como los que ha cosechado Mrs. Maisel. Pero desgraciadamente Rory y Lorelai Gilmore vieron la luz en una etapa de la televisión en la que las series catalogadas como “cosas de chicas” pasaban completamente inadvertidas al ojo de los muy masculinos señores que decidían estas cosas.

Dio igual. Durante cuatro temporadas Gilmore Girls fue la serie más vista por las estadounidenses (la cosa decayó cuando Rory se fue a la universidad) y una de las muchas genialidades de Netflix fue darnos la oportunidad en 2016 de disfrutar de un reencuentro de cuatro episodios con unas Gilmore más maduras pero igual de ingeniosas (y con plot twist final).

2020 ha sido el año del vigésimo aniversario de la serie y mientras todos hablan de lo divertido que es revisitar Friends a golpe de cuarentena en nuestros corazones queremos rendir un homenaje a Star Hollow y sus personajes. ¿Por qué? Porque aunque hayan pasado veinte años las Chicas Gilmore sigue siendo una serie divertida con la que aprendes que como la vida es corta hay que hablar rápido. Y no solo eso, estas son algunas de las lecciones que hemos aprendido al ver de nuevo a las chicas Gilmore en acción este 2020.

'Las Chicas Gilmore'. | CORDON

1. Nadie escarmienta en cabeza ajena

Puedes quedarte embarazada a los 16 y no casarte con el padre de la criatura por mucho que insistan tus ricos padres y aún así llevar una vida feliz, provechosa siendo buena madre y mejor amiga de tu hija (o al menos puedes si vives en Stars Hollow). Pero ni toda la buena intención de Lorelai al educar a Rory con explicaciones detalladas y pormenorizadas sobre cómo la cagó con su vida y cómo no desea que le pase a su hija lo mismo valen para nada. Y es que nadie escarmienta en cabeza ajena, ni siquiera en las sitcoms. Si en la primera temporada una muy adolescente Rory no rechaza un buen colegio por un buen novio aconsejada por su madre en cuanto la pequeña de las Gilmore suma años las cagadas se suceden una tras otra. Rory es humana y capaz de acostarse con un ex casado en momentos de debilidad y volver a casa por Navidad… embarazada. Y es que resolver la vida por uno mismo es complicado aunque vivamos en un entorno privilegiado y con la madre más enrollada del planeta. Todos cometemos errores, pero todos seguimos adelante.

2. La cultura pop es la sal de la vida

Vale, algunas referencias de las que escupen cual metralletas las Gilmore se nos escapan porque son tan americanas que oye, ni idea, pero otras son oro puro y pasar de Star Wars a Proust en un mismo diálogo es poesía en movimiento. En los diálogos de la serie no solo se habla, menciona y filosofea sobre más de trescientos sesudos libros, es que además se hace alusión a cientos de películas, series y canciones. Hasta 1000 referencias pop distintas han contado los fans de la serie que, además, elaboran guías para que no nos perdamos.

3. Nunca es tarde para cambiar de idea (o de vida)

Gilmore Girls no es una serie de chicas, es una serie de mujeres fuertes capaces de pasarlo bien incluso cuando lo pasan mal y de sobrellevar lo que la vida les mande, y lo más importante de todo, cambiar de opinión. Emily Gilmore puede enfrentarse a su marido y dejar de ser una mujer florero si así se lo plantea y beberse dos copas de vino en la misma cena cual “prostituta”; Lorelai puede volver a estudiar a la universidad aunque sea madre de una chica adolescente; Paris puede concederse un respiro en su carrera hacia el éxito y disfrutar de su novio porque las relaciones humanas también importan (aunque le cueste siete temporadas darse cuenta)... Todas las chicas de las chicas Gilmore nos demuestran que la vida nos da sorpresas, pero que nunca es tarde para cambiar nuestros objetivos ni nuestra opinión y seguir adelante, a poder ser, con una réplica divertida en mente.