Miguel Ángel Silvestre y Megan Montaner posan en el Hotel Bless de Madrid para Chanel Beauty. Traje de chaqueta de Karl Lagerfeld. Camisa de Guess Vestido con brocado de flores de The 2nd Skin Co. Zapatos de Úrsula Mascaró. | Fotografía: Alberto Saguar. Estilismo: Marta Lasierra. Maquillaje: Iván Gómez.

La nueva química de Miguel Ángel Silvestre y Megan Montaner en la serie '30 monedas'

Miguel Ángel Silvestre y Megan Montaner nos cuentan los entresijos de la primera serie de Álex de la Iglesia, que está arrasando en la tele (HBO).

Ester Aguado|Woman.es

La química, entre ellos, traspasa la pequeña pantalla... pero, lejos de continuar siendo una tensión sexual no resuelta, su buen rollo se ha convertido en camaradería. Ambos protagonizan la serie de género fantástico más ambiciosa y colosal que nunca hayas visto, lo que supuso seis meses de intensivo rodaje.

¿Le dijisteis 'sí, quiero' a Álex después de leer el guión o sin leer una línea?

Megan: Yo me subí al carro sin leer una línea, sólo la secuencia que me tuve que aprender para hacer la prueba de casting. Cuando eres fan absoluta del director, el regalo de poder hacer una serie con él es lo mejor que te puede pasar, soñaba con que él me diera una oportunidad. Me habían puesto sobre aviso, porque es muy cañero y exigente, le gusta generar un poco de caos para tener a todo el mundo alerta, dispuesto a darlo todo. Y yo trabajo muy bien bajo presión y me lo pasé como una niña, estaba en mi salsa. Álex tiene una velocidad de crucero que tienes que intentar cazar y si lo consigues, todo va bien.

Megan, en el papel de Elena, la veterinaria y Miguel Ángel, como Paco, el alcalde. | Manolo Pavón

Miguel Ángel: Yo esperé a leerlo. Siempre lo hago para tener un cierto criterio. Pero me sorprendió que Álex no me hiciera ningún casting, que me diera directamente la oportunidad de encarnar al alcalde, a Paco. Honestamente, creo que es uno de los mejores guiones que he leído en mi vida. Mi padre murió horas antes de que me ofrecieran la serie... estábamos en el tanatorio y una mujer se acercó y me dijo: 'Tu padre está muy presente y me ha dicho que en menos de 45 minutos vas a recibir una buena noticia'. De repente sonó mi teléfono y era Bea Castro, mi representante, para decirme que Álex de la Iglesia me quería como protagonista en su primera serie de televisión. Y lo sentí como un regalo de mi padre. 

¿Qué ha sacado de vosotros que aún no habíais descubierto?

Megan: Me ha quitado muchos prejuicios y vergüenzas a la hora de interpretar, de hacer el ridículo. Me he tirado con él a la piscina sin miedo. Antes me juzgaba mucho.

Miguel: Trabajar con él es un regalo, es uno de los mejores directores del mundo, con un sello tan particular... y un talento notorio. Es como un niño travieso, con una bicicleta sin frenos, que va a 100 km/h camino de sus sueños, pero no aspiraciones, si no ese mundo de monstruos y universos peculiares. Y como va a mil, cada vez que gira es como una tormenta: llega con todo el voltaje y descarga una serie de directrices dichas desde la inocencia de un niño pero con la energía de un tornado. Tiene muchísimo talento y tiene una parte muy tierna al mismo tiempo, pero al tiempo otra muy exigente y dura. Si sabes entender eso, ves que en realidad es una película dentro de otra película. Y él es otro personaje más, muy divertido. Con él no te aburres. Y ahora le echo de menos (risas), tengo ganas de hacer la segunda temporada, de pasar ratos con él y ese amor que le tiene al cine, sus anécdotas...

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¿Ya está firmada la segunda temporada entonces? 

Miguel: Él habló y dijo tres en una rueda de prensa...

¿Qué tienen vuestros personajes de vosotros mismos? Elena es una tía con los pies en el suelo, que se atreve y Paco es tan noblote...

Megan: Quizás en lo que más nos parecemos es en la curiosidad. Megan es curiosa y mi personaje quiere saber más, intenta averiguar qué narices está pasando con el padre Vergara y con las monedas. Me encantaría ser la mitad de valiente que ella, porque ya te digo que si a mí me pasaran la mitad de las cosas que suceden en ese pueblo, no vuelvo nunca más (risas).

Miguel: El ser humano tiene muchísimas caras. Yo creo mucho en el I Ching, una especie de astrología china donde hablan mucho de las almas viajes y jóvenes... Yo tengo un alma joven, mucha nobleza pero poca sabiduría (risas). 

D.R.

Teneis una química muy fuerte los dos, ¿cómo os veis el uno al otro?

Megan: Migue es entrañable como persona y como actor es muy compañero y muy protector. Está siempre pendiente de tí, para que te sientas bien, te involucra mucho. La verdad es que he tenido la suerte de no toparme nunca con alguien que me haya puesto el trabajo difícil. En este caso, el elenco era de titanes (Eduard Fernández, Carmen Machi, Macarena Gómez, Manolo Solo) y yo estaba intentando ponerme a su altura y recoger su sabiduría. Me temblaban las piernas. Pero lo cierto es que trabajan con tanta naturalidad que resultó sencillo, todo fluyó.

Miguel: Megan es una mujer muy sencilla, muy práctica... y cuando trabajas con ella, hay una cosa que me llama mucho la atención: en las escenas de acción todos nos hemos hecho daño, pero a ella nunca la vi quejarse. Siempre es muy proactiva para el trabajo, porque es consciente de lo difícil que es en esta profesión que algo funcione, y ella pone mucho de su parte para que las cosas pasen. Es una actriz muy generosa y tiene momentos, cuando tiene que expresar la angustia o el miedo, que lo borda. 

Miguel Ángel Silvestre protagoniza '30 monedas', el último trabajo de Álex De la Iglesia.  Jersey de cuello vuelto de Antony Morato. | Fotografía: Alberto Saguar Estilismo: Marta Lasierra Agradecmientos: Hotel Bless, Madrid

¿Ha sido el rodaje más intenso de vuestra carrera?

Megan: Sí, sin ninguna duda. Y más físico y más todo... es que ¡ha sido muy largo! Han sido seis meses durísimos... Una serie de 8 capítulos se rueda alrededor de tres meses y medio y ésta además exigía mucha implicación y mucha actividad física porque hay mucha acción. Pero me lo he pasado teta porque yo soy eléctrica y me gusta que me metan caña y luchar contra los monstruos. 

Megan Montaner protagoniza el último trabajo de Álex De la Iglesia, '30 monedas'. Jersey de punto y collar de Chanel.  | Fotografía: Alberto Saguar Estilismo: Marta Lasierra Agradecimientos: Hotel Bless, Madrid

Miguel: Durante las tres primeras semanas, si me hubieran dado la posibilidad de salirme del proyecto, lo habría hecho. De verdad. Hablaba con mi hermana y le decía: 'Me quedan 90 días de rodaje y no lo voy a terminar, me quiero ir'... y se terminó convirtiendo en el rodaje más divertido de mi carrera. Cuando empecé a entender la exigencia y el universo de Álex empecé a disfrutar. 

Álex de la Iglesia ha escrito y dirigido los 8 episodios de '30 monedas' (HBO). Parece que habrá segunda y tercera temporada... brutal. | Manolo Pavón

Megan, cómo llevaste el hecho de ser madre con un trabajo así, te ponías el disfraz de 'Tomb Rider' y ya?

Haciendo muchas cábalas. He vivido situaciones dantescas, cuando estábamos en Pedraza, un día rodábamos en el castillo con sangre por todas partes y de repente aparece mi madre con el niño -me los llevé a vivir allí, porque si no, no le veía, ahora que es chiquitín, tiene tres años- y el pobre se me quedó mirando, yo caracterizada con mogollón de heridas y se llevó un susto, se puso a llorar... me tuve que quitar el maquillaje con una toallita para que viera que su mamá estaba bien (risas). Y cuando estamos todos en silencio, dice: 'shhhh, ¡acción!' (risas).

En esta serie, sales casi siempre hecha polvo... ¿no se echa de menos el verse bien?

Megan: ¡A mí me encanta! Cuanto más me revienten, más disfruto... (risas). No soy una esclava de la belleza, pero sí que trato de cuidarme en el día a día. Me desmaquillo siempre por la noche porque tengo una piel súper sensible y reactiva... y lo completo con algunos tratamientos de limpieza en Maribel Yébenes. Y cuido la alimentación. Yo no me maquillo en mi día a día, pero no puedo salir a la calle sin cremas hidratantes y protectoras. A la mínima, me salen sarpullidos. Mi contorno de ojos y el bálsamo de labios son obligados. 

Miguel Ángel Silvestre y Megan Montaner protagonizan, junto a Eduard Fernández, esta primera temporada. | Manolo Pavón

Miguel, en estos últimos años, no dejas de subir peldaños: ¿sientes que estás en el mejor momento de tu carrera?

Miguel: Yo siento que me ha tocado la lotería con muchas cosas. Mi madre me lo recuerda: 'Cariño, piensa que hace diez años, si te dicen que ibas a hacer una serie con Álex de la Iglesia, una película con Almodóvar o un trabajo con las hermanas Wachowski... o con ahora con Campanella o con Álex Pina, el productor de 'La casa de papel' (rueda ahora con él 'Sky Rojo'), que es un genio y cuyos proyectos están en constante creación... siempre ha sido un revolucionario, todo un artista. Me siento muy agradecido. Pero sigo luchando por ser mejor actor cada día, con el mismo compromiso que al principio. Cumplir años es bueno, porque va dando profundidad a tu trabajo, aunque te lleves heridas. Yo lo que me considero un buen deportista que ejecuta lo que le piden. Y echo las horas que hagan falta con mi profesor, Juan Carlos Corazza, para lograr un acento, una forma de andar o la profundidad y texturas que requiera el personaje. Lo hago con placer y me divierte y espero aguantar muchos años. Si no necesitara la actuación para vivir, lo seguiría haciendo igualmente, porque me estimula muchísimo el trabajo creativo. El momento del ¡acción! me resulta adictivo y la comunión y la familia que se crea en un rodaje es insustituíble.

Megan también protagoniza la serie 'La caza. Monteperdido' (TVE), en la que encarna a Sara, una sargento de la UCO. Pronto, la segunda temporada. | Manolo Pavón

¿Y qué hay de ponerse al otro lado de la cámara?

Miguel: Hace dos años escribí un guión... hablada de mi visión sobre el deseo, esa influencia de Lorca... Y disfruté mucho escribiendo. En aquel entonces, soñaba con dirigir esa película, pero ahora ya no me veo. No lo descarto, pero estoy en otra etapa. Creo que ahora mi cometido está en actuar, pero quién sabe. También me apasiona la fotografía....

Como espectadores, ¿sois consumidores de este tipo de historias?

Megan: Me encantan, pero el sello de Álex es muy específico, no hay nada que se le parezca. No hace sólo terror al uso. Quizás ahora veo menos, porque teniendo un niño, el giro es más hacia 'Hotel Transylvania' (risas).

Miguel: Sin duda, es un cine que me atrae, sobre todo el misterio. Ya no estoy hablando del terror, que siempre estimula mucho al espectador, si no de toda la trama de las 30 monedas, de la interpretación que hace del bien y del mal: eso me engancha mucho. A mí me gusta el suspense, el género policíaco, es el cine que yo veo con mi madre. De hecho, cuando veo la serie, me lo paso muy bien y eso me pasa con muy pocos trabajos míos. No me gusta verme... Hay muchas temporadas de series que he hecho que nunca las he visto. Pero estoy muy orgulloso de '30 monedas'. El resultado es bestial, los efectos especiales son brutales... No hay nada que envidiar a nadie. 

Miguel Ángel, caracterizado como Paco. Ahora graba 'Sky Rojo' con Álex Pina, que le dio un papel en la última temporada de 'La casa de papel' (Netflix). | Manolo Pavón

¿También tenéis un lado oscuro, el mal os atrae?

Megan: Todos tenemos una parte de supervivencia y eso, a veces, saca partes más oscuras de nosotros mismos.

Miguel: Con el paso de los años, sin pudor ni celebrar nada, soy bastante inocente, pero también tengo unas tinieblas importantes. Muchas veces la gente me dice: 'qué feliz eres'... y es cierto que tiendo a serlo, es algo que he heredado de mi madre, pero cuando viene lo malo, se me hacen enormes. Puedo tener un lado oscuro, pero siempre transparente. No soy un gran enigma... la gente me lee a la legua. Soy sencillo.

¿Y a qué le tenéis miedo?

Megan: Yo, a los aviones: me aterra volar. También me da miedo la oscuridad, las entrevistas (risas).

Miguel: Yo, a quedarme solo.