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Cristina Pedroche: "David convierte en oro todo lo que toca"

Cristina Pedroche repite como imagen de la firma de joyas Morellato. Aprovechamos para entrevistar a la presentadora que más pasiones desata.

Olga Tamarit | Woman.es

Llueve en Madrid y Cristina Pedroche lleva más de media hora de retraso en su cita con prensa y fotógrafos en El Corte Inglés de la madrileña calle Serrano, donde nos han citado para presentar su nueva colaboración con Morellato. Aunque el ambiente está algo crispado, cuando 'la Pedroche' aparece y sonríe a las cámaras todo el mundo parece olvidarse de los 40 minutos de espera. Ella, con sujetador de Women'Secret y falda lápiz de Guess, capea el temporal con naturalidad de barrio. 

¿Qué harás esta Nochebuena?

La pasaremos en España, el restaurante de Londres está cerrado y estamos un poco cansados de tanto viaje. Estaremos en Madrid tranquilos, en nuestra casa nueva. Haremos como el año pasado, la pasaremos con mis padres y el día 1 iremos con los padres de David. Como el día 31 estoy dando las campanadas. Ni nosotros ni nuestra familia somos mucho de fechas, nos gusta estar juntos, no nos importa qué día.

¿Cómo va la casa nueva?

Empezamos a hacer la mudanza en septiembre, lo que pasa es que el otro día estrenamos la cocina, hacía un montón que no pasábamos un domingo en casa, desde que se abrió StreerXO, el restaurante de Londres. No hemos parado.

¿Cómo está funcionando?

Muy bien, sabíamos que iba a funcionar y así ha sido. Nuestro restaurante mola y encima se come bien.

¿Te planteas irte a vivir a Londres?

Absolutamente no, la gente es encantadora pero nuestro lugar está aquí en España.

¿Cómo vives el último día del año teniendo que dar las campanadas?

Este año no voy a correr la San Silvestre, el año pasado fui muy justa de tiempo y la verdad es que todo el equipo lo pasa muy mal; maquillador, peluquero… Lo que si que haré será salir a correr al despertarme porque me gusta acabar el año haciendo deporte, para mí es una tradición. Igual que comienzo el día 1 saliendo a correr. Me haré un tratamiento iluminador para el rostro. Comeré pasta porque también es una tradición y aunque hincha un poco, me da igual (risas). Luego iré a dar las campanadas y David vendrá conmigo.

¿Tus padres no van a verte?

No creo que vayan nunca. Hace frío, hay poco espacio entre las cámaras y ten en cuenta que las campanadas se graban en un hostal, hay gente por ahí… una locura. A mi madre le gusta verme la cara en casa con su calefacción puesta tan a gusto. Además ella enchufa todas las televisiones que tiene en casa porque dice que así “da audiencia” (risas)

¿Cómo afrontas las críticas que todos los años tienes con tu estilismo de las campanadas?

Con buen ánimo, porque sé que me van a criticar me ponga lo que me ponga. Pero a mi me hace gracia que 'la Pedroche' se meta en las conversaciones de la gente en sus cenas. Que si a uno le gusta, que la otra opina que voy muy fresca y el que dirá que si soy joven lo puedo hacer… ese tipo de comentarios me hacen gracia la verdad.

Dijiste que el vestido iba a tener corazones, ponis y estrellas…

Va a tener de todo y de todo los colores. Esto no es un “me pongo lo que me da la gana”. Yo hablo con Josie (José Fernández Pacheco) y le digo lo que me gusta y luego él lo pasa por un filtro de moda y me dice “Cristina, vamos a hacer lo que tú quieres, pero en fino” (risas). No quiero que los días siguientes la gente diga que me he puesto un celofán. Todo está muy pensado, aunque no lo parezca.

¿Tienes alguna superstición el último día del año?

Comerme las uvas. Hubo un año que no me las comí y me fue todo fatal. En serio, un año horrible, me pasaron cosas que mejor no recordarlas. A partir de ahí lo de las uvas no me lo salto. Con Carlos Sobera dando las campanadas él las cantaba y yo me las comía. A ver esta año con Chicote cómo nos apañamos, porque si él también quiere darlas habrá que hacerlo con la boca llena.

Nos has dicho que para ti es una tradición comer pasta el último día del año, pero ¿Cómo te cuidas el resto de días? ¿Sigues alguna dieta especial?

Me gusta llevar una dieta equilibrada, pero tampoco renuncio a cosas ricas por ejemplo, desayunar churros o un croissant a la plancha. Muy castizo todo (risas). Si me como un día una hamburguesa, al día siguiente salgo a correr. Y hago hipopresivos. Chicas, ¡tenemos que hacer todas hipopresivos!

¿Es complicado seguir una dieta con un cocinero en casa?

David convierte en oro todo lo que toca. Por ejemplo tú te haces un sándwich mixto y aunque le fundas el queso es un sándwich mixto normal y corriente, pero si lo hace él es una maravilla, no me preguntes cómo, pero él consigue transformar todo en algo excepcional. En algo que brilla.

¿Lo ha conseguido contigo?

Bueno, yo creo que ya brillaba antes de conocerle (risas) pero está claro que con él todo es mejor.

¿Cuál es el balance de tu año de matrimonio?

Una maravilla, pero ¿sabes qué? Me parece poco tiempo. Hace dos años que nos conocemos pero no he estado más unida a nadie en mi vida.

¿Cómo reconoces al amor de tu vida?

Lo notas. Recuerdo cuando conocí a David y me sonrió, yo pensé “no quiero nada más que esa sonrisa en mi vida.” Lo supe al momento. Y a él le pasó lo mismo. Fue mutuo.

¿Qué hubiera pasado si no hubieses sido correspondida?

Me habría muerto ahí mismo. En serio.

¿Quién dio el primer paso?

Yo. Y lo daría cien veces más.