Blanca Suárez, una de las reinas del piercing. | Carlos Alvarez / GETTY

Si estás pensando en hacerte un piercing, pide un "conch" porque es pura tendencia

A la hora de agujerear tu oreja debes escoger muy bien el lugar en el que lo haces y la zona central es ahora mismo la que se lleva todo el protagonismo. 

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Al piercing le pasa lo que al tatuaje, una vez que te inicias en su mundo no puedes parar. Resulta altamente complicado quedarse exclusivamente con uno ya que, una vez le pierdes el miedo, quieres más y más. Si no que se lo pregunten a Blanca Suárez, Cristina Pedroche o Paula Echevarría, tres de nuestras celebrities cuyas orejas lucen una amplia variedad de pendientes. 

Y no creas que aquí vale cualquiera. El universo del piercing también entiende de tendencias y eso implica no solo que se hagan en mayor o menor medida, también la zona concreta en la que se haga.

Si hace unos años fue el lóbulo de la oreja el que pasaba por tener múltiples joyas y después todo el arco superior, ahora es todo el centro el que es susceptible de llenarse de brillos. En concreto la parte conocida como concha, de ahí que sea el piercing bautizado como "conch" el que se haya convertido en el más solicitado en los establecimientos especializados. 

El espacio exacto en el que se pide el agujero es en la parte del cartílago, justo en el interior de la oreja. Puede ser en la parte interna o en la externa, de ahí que se conozcan también como "contra conch" o "outer conch".

No es ninguna novedad puesto que lleva muchos años realizándose la técnica en esta ubicación concreta, pero sí que ha pasado a ser desde hace un lustro uno de los piercings más demandados después de que haya decenas de firmas de joyería que se hayan lanzado a la creación de piezas específicas mucho más escogidas de las que existían antes para esta zona del cuerpo. 

La elección más habitual suele ser un pequeño aro o un detalle brillante que parezca incrustado, pero hay muchas posibilidades en la actualidad si eres una de las adeptas al multipiercing e incluso se pueden encontrar algunas que sirven como trampantojo ya que ni siquiera necesitan de un agujero para ser llevadas con el mismo efecto. 

Zoë Kravitz con piercings. | Frazer Harrison / GETTY

No vamos a engañarte, el "conch" suele ser uno de los piercing más dolorosos y que más tarda en cicatrizar -aproximadamente un mes- por el lugar en el que está ubicado, pero al mismo tiempo permite mucha más creatividad a la hora de sacarle partido ya que el resultado es uno de los más llamativos. 

Puedes jugar a combinar diferentes joyas entre sí u optar por cederle todo el protagonismo si eliges llevarlo en solitario. Posibilidades hay todas las que tu imaginación te permita.