La piel del cuello, víctima estética del teléfono móvil

Cuando no estamos enganchados al móvil, estamos con el portátil o la tablet en las rodillas curioseando las nuevas tendencias de la primavera o poniendo al día nuestras redes sociales. Algún estudio ha cifrado en una media de hasta 150 veces las veces que los españoles consultamos las pantallas de estos aparatos. Y eso, un día sí y otro también hace estragos en la piel del cuello.

C. Ávila

 

Créetelo: el movimiento constante de inclinar la cabeza hacia adelante para mirar la pantalla provoca distensión en los tejidos, descolgamiento y una menor resistencia a la gravedad. El resultado es que personas muy jóvenes comiencen a manifestar síntomas propios de otras edades, como flacidez en cuello y barbilla, y arrugas prematuras.

La mitad de la culpa es de nuestros hábitos tecnológicos y la otra mitad del cuello, que es una zona muy delicada que carece de soporte óseo que la sostenga y cuya piel es mucho más fina debido a que tiene menos glándulas sebáceas, poco tejido adiposo y menor densidad de las fibras conjuntivas. El principal problema de las arrugas del Collar de Venus (es el nombre que se le da a esas líneas concéntricas que rodean el cuello) es que los rellenos no sirven: “La piel de esa zona es demasiado fina, el lecho de la arruga está adherido a planos profundos y si rellenamos corremos el riesgo de desplazar el relleno provocando el efecto contrario. La única solución es nutrir esas arrugas en profundidad con ácido hialurónico y vitaminas. Así conseguimos que aumente el sostén de la piel”, asegura el Dr. Lajo Plaza, experto en medicina estética. Para ello han diseñado el Protocolo “Cuello Phone” que se realiza en dos pasos:

*Peeling: lo primero es renovar las capas más superficiales de la piel. “En función del estado de la piel utilizamos activos más o menos agresivos: retinol, ácido láctico, ácido kójico, ácido fítico… Esta piel es sumamente delicada y hay que escoger el tipo de peeling más adecuado con total precisión”.

Precio: 90 € / sesión (serán necesarias dos o tres).

*Mesoterapia de ácido hialurónico no reticulado: aplicado en zonas donde la piel es más fina, como es el caso del cuello, posee un efecto repulpante e hidratante, atenúa las arruguitas y redensifica la piel. En ocasiones el ácido hialurónico puede mezclarse con un complejo de vitaminas, aminoácidos y agentes redensificantes como el silicio orgánico que potencia la acción del ácido hialurónico. “También solemos añadir en este protocolo agentes antioxidantes como el resveratrol, un agente muy útil para combatir los radicales libres procedentes de esa sobreexposición a los aparatos electrónicos que suelen presentar este tipo de pacientes”, recalca el Dr. José Vicente Lajo Plaza.

Precio: 150 € / sesión (se recomiendan tres sesiones con un intervalo de 10-15 días entre ellas. Y después un tratamiento de recuerdo cada 4 ó 5 meses).

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