Ivan Lattuada / IMAXTREE

De la pasarela a la calle: los 14 superventas de esta temporada

Antes bandera de una contracultura urbana, hoy el streetwear es la norma estética sobre la pasarela. Para algunos, un símbolo de democratización; para otros, una acepción con madera comercial.

Laura García del Río | Woman.es

Unos 76.000 € alcanzó en una subasta el pasado 16 de mayo un baúl para monopatín co-firmado por Louis Vuitton y Supreme. La primera, epítome del lujo francés. La segunda, estandarte del streetwear: el vestuario de una contracultura nacida en la calle en los 70-80 como una forma de rebeldía contra la norma, ligada al punk, el skate y el hip hop. Puesta a la venta (y agotada) en junio de 2017, marcó el reconocimiento (y la adopción) del movimiento por las altas esferas de la moda. El “por fin” de la frase lo motiva que 17 años antes Vuitton denunció al que ahora se convierte en su socio por usar su logo.

Estrop-Barcelona

La reconciliación abrió la veda. En el último año, Versace ha colaborado con 2 Chainz y Gucci con Dan Dapper, sastre de la realeza rapera en los 80. Jil Sander ha fichado a Luke Meyer, antiguo jefe de diseño de Supreme. Vuitton a Virgil Abloh, ídolo de la comunidad street con su firma Off-White. Y Burberry a Riccardo Tisci, que ya encumbró a Givenchy vendiendo sudaderas a mil euros. "Su talento para fusionar streetwear y lujo es relevante para el consumidor actual", decía Marco Gobbetti, CEO del grupo, para justificar el fichaje y la escalada bursátil de la firma, que ha visto subir sus acciones un 15 % desde que en febrero hizo pública la noticia.

"Las firmas han entendido que deben ser relevantes en el mundo actual", explica David Fischer, fundador de Highsnobiety, una de las mecas online del gremio. "Nos habíamos acostumbrado a ver en la pasarela diseños impracticables", sostiene Adam Wray, editor en Ssense.com, que vende desde Fendi hasta etiquetas nicho como 032c. "Pero creadores como Demna Gvasalia le dan la vuelta y elevan piezas como una camiseta a objeto de deseo usando las referencias del streetwear. Lo que ahora vemos en los desfiles tiene mejor traducción en la calle". Que Balenciaga, con Gvasalia al frente desde 2015, sea la enseña que más crece bajo el paraguas del gigante Kering lo confirma.

MilanoStudio Digital

La historia, dada a repetirse, dibuja cierto paralelismo con la revolución que en los 60 bajó de la pasarela la costura y la sustituyó por el prêt-à-porter para responder a la realidad de la calle. La pregunta, igual que entonces, es: ¿se puede ser irreverente y al mismo tiempo satisfacer al gran público? "El cliente de hace unos años se compraba unas zapatillas limitadas para diferenciarse; el nuevo quiere lo mismo que su amigo. No busca distinguirse; busca no salirse de la norma", cuenta Vanessa Castillejo, directora de la división femenina Urban Women’s Club de la tienda Urban Jungle, en Madrid. "Llevar unas Vans Old School en los 2000 era símbolo de que o patinabas o escuchabas punk. Ahora, son un objeto universal que se ha transformado en algo cool. Su uso se ha democratizado", dicen los creadores de Outsiders Division. "Internet ha tenido mucho que ver", opinan en la firma Loreak. "Antes las culturas urbanas eran excluyentes y endogámicas. Hoy todo está conectado. Se ha perdido, o cuanto menos acelerado, la parte de la definición de cultura que requería un esfuerzo y una elección casi vital. Ahora podemos picotear y ser cada día algo sin pertenecer realmente a nada", reivindican María Lemus y Víctor Alonso, de Maria Ke Fisherman.

Versus Versace. | D.R.

"La cultura street como sus pioneros la conocieron ha desaparecido. Más contemporánea (y capitalista), se ha adaptado a una nueva era", explica Michael Dupouy, editor de “All gone”, la Biblia del streetwear: una publicación anual que recoge lo más sembrado del movimiento. De unas zapatillas a una pistola de imprimir billetes, la última astucia warholiana de Supreme, en línea con el ladrillo que editó en 2016 y hoy se vende en eBay por mil euros. "Pero no debemos interpretarlo como algo negativo, sino como un paso al siguiente nivel, emparejado con el reconocimiento. Ahora que es la forma cultural más consumida en el mundo, ha dejado de existir en los márgenes. Se ha convertido en la norma." Estas 14 superventas dan fe.

- El mono de mecánico

Quintaesencia de la revolución industrial, su origen se remonta a 1800, cuando se ideó como uniforme de los operarios que reparaban las recién inventadas máquinas de vapor. Pero fueron Guess y Tommy Hilfiger quienes lo convirtieron en una declaración de estilo en los 90, apadrinado por la realeza del hip hop. Y si bien las últimas temporadas el sector se ha inclinado por sus versiones Studio 54, estos días vuelven a ser las más utilitarias las que tienen su atención.

Mono de mecánico de Anne Sofie Madsen. | D.R. / IMAXTREE

- La ropa interior (a la vista)

¿Quién no recuerda las imágenes de Aaliyah, Kate Moss y las chicas de TLC con crop top, el vaquero caído y la goma de las bragas –logo obligatorio– a la vista? Ahora son Hailey Baldwin, Rihanna y las Hadid quienes salen en la foto, pero la idea es la misma: un mensaje visible de irreverencia juvenil.

Ropa interior de Fenty Puma by Rihanna. | D.R. / IMAXTREE

- La riñonera 

eBay despachó más de 57.000 en 2017. La diferencia entre las del año pasado y las de este es que, si antes las casas de moda las llevaban a su terreno declinándolas en piel y enjoyándolas, ahora se rinden al original: en náilon y con cremalleras.

Bimba y Lola (85 €). | D.R.

- Las gafas

Fetiche del look de personajes excéntricos, no podían faltar en el repertorio de una estética que se basa en buena parte en el desacato y la ironía. De ahí que ahora se salgan del molde clásico con siluetas tipo máscara, cristales de colores y monturas retro que encajarían mejor en una diva de los 50 pero que, cuando se llevan con chándal, hacen de la incongruencia su gancho.

Kaleos (170 €). | D.R.

- El cinturón industrial

Miembro de la lista de las 100 personas más influyentes de 2018 de la revista “Time”, lo que dice Virgil Abloh va a misa. Incluido que el cinturón con hebilla de avión es cool y que hay que llevarlo con doble vuelta y dejando caer la cinta por delante.

- La chaqueta

Se ha visto oversize en Balenciaga, con paneles en Marant y de charol en Calvin Klein. Tendencia protagonista de la temporada, es una de esas piezas que ha ido de la calle a la pasarela y no al revés, como venía siendo costumbre. 

Maje (295 €). | D.R.

- La gorra (en dos versiones)

Para los diseñadores de Outsiders Division, los accesorios son elemento clave. Y, después de la laureada zapatilla, este es el primero que mencionan. De sus muchas versiones, nos quedamos con dos: la de toda la vida o la de estilo pescador que encumbraron LL Cool J y Run D.M.C.

Gorras de Versus Versace y Jeremy Scott. | D.R.

- La bandana

Una de las tendencias más polémicas de la década por su origen como distintivo entre bandas callejeras. Pero la moda, capaz de desproveer de significado toda insignia, le ha dejado solo el halo de rebelde para convertirla en éxito (comercial) de masas.

- El polo

Ha sido pijo, mod, equipación de deportistas y hasta fetiche del presidente Eisenhower. Pero la acepción que ahora ha adoptado la industria toca su acorde hiphopero, auspiciada por uno de los personajes que mejor personifican la confluencia de lujo y calle: Kanye West. Hasta Drake le dedicó una estrofa en su canción “Know Yourself”: "entonces llegó Kanye y todo eran polos y mochilas".

Polo de Koché. | Alessandro Lucioni / IMAXTREE

- El body

Mayoritariamente masculino, el sector del streetwear tiene en el punto de mira firmas como Rue-L. «Hay un nicho para marcas femeninas. Sobre todo, las que piensan en el cuerpo de la mujer», dice su creadora, Celine Kreis. Entre sus fetiches: el body, que también lucen (con pantalón deportivo) Baja East, Isabel Marant y Tom Ford.

- La visera

Mayoritariamente masculino, el sector del streetwear tiene en el punto de mira firmas como Rue-L. "Hay un nicho para marcas femeninas. Sobre todo, las que piensan en el cuerpo de la mujer", dice su creadora, Celine Kreis. Entre sus fetiches: el body, que también lucen (con pantalón deportivo) Baja East, Isabel Marant y Tom Ford.

Matteo Valle / IMAXTREE

- El pantalón

Asumido el chándal, hay que buscar nuevos conceptos. Este verano surgen dos: el tipo cargo (tan defendido por raperos como por J.Lo en los 2000) y los vaqueros deconstruidos, con rotos, parches o (muy) anchos (que beben de la cultura skater).

Alessandro Lucioni / IMAXTREE