Tamara Falcó en la boda de Felipe Cortina y Amelia Millán. | Gtres / GTRES

Volantes, estampado floral y alpargatas de cuña: la apuesta de Tamara Falcó para ir de boda

¿Quién ha dicho que las cuñas no puedan ser la alternativa ideal, igual de elegante y más confortable, de las sandalias de tacón para el look de invitada perfecto en una boda de verano? En el enlace de Felipe Cortina y Amelia Millán ha quedado claro que lo son. 

Julia García

Alpargatas, estampado de flores y volantes. Tres elementos muy veraniegos en cuestión de estilo, profundamente festivos al menos dos de ellos, y que a priori tienen todas las papeletas para casar a la perfección. Pero, ¿y si le añadimos como contexto una boda formal, en iglesia clásica y con invitados de la talla de Marta Ortega entre los asistentes?

Quizá suene atrevida la combinación, sobre todo por el calzado, pero es la fórmula con la que ha triunfado Tamara Falcó en la boda de Felipe Cortina -hijo de Myriam Lapique y Alfonso Cortina- y Amelia Millán - arquitecta y decoradora sobrina de los condes de Vistaflorida-, celebrada en la iglesia de San Bartolomé Apóstol del pueblo de Retuerta del Bullaque (Ciudad Real) y en la finca Vallegarcía, propiedad de la familia del novio, situada en los montes de Toledo.

Falcó, que ha acudido al evento acompañada por su pareja, Iñigo Onieva, ha elegido un vestido de estructura fluida en el que destacan los volantes que decoran todo el cuerpo de la pieza y el es sutil y elegante estampado floral en tono verde, naranja y lila que la ilumina. Además, llama la atención la forma de los hombros y las mangas, que parece simular una especie de chaquetilla a juego, como si en vez de una sola prenda fueran dos, un vestido de tirantes y una capa sobre los hombros. 

Tamara Falcó con vestido de flores con volantes. | Gtres / GTRES

Pero aún siendo el vestido, que es obra de Johanna Ortiz, la diseñadora colombiana que es buena amiga de la familia -ha vestido diseños suyos a menudo Falcó incluso para ir de boda-, lo más llamativo del look de invitada de Tamara Falcó a primera vista, lo que más nos ha sorprendido ha sido la elección del calzado, ya que ha preferido la comodidad de las alpargatas de cuña con plataforma por delante de las sandalias de tacón.

El resultado es todo un acierto, y tenemos que agradecerle su valentía porque ahora tendremos un buen argumento para lo mismo en nuestra próxima boda formal cuando dudemos entre formalidad y confort. Un sí rotundo a las cuñas -un diseño artesanal y elegante como el que ha escogido la empresaria- para un outfit de invitada de boda e incluso para novia, ¿por qué no?

Para rematar el estilismo, Falcó, que ha llevado su corte bob suelto, con raya al medio y ligeramente ondulado, ha lucido una sencilla cartera blanca de mano, ideal para ceder el protagonismo al binomio formado por el vestido con print floral y alpargatas.