Paco Delgado en su taller con los retales de 'Un pliegue en el tiempo'. | Courtesy of Disney

Paco Delgado: "Todos hemos sido niños y con las historias adecuadas podemos volver a serlo"

El diseñador de vestuario Paco Delgado ha sido el encargado de vestir a Oprah, Reese Witherspoon, Mandy Kaling y el resto del reparto de la última cinta de Disney, ‘Un pliegue en el tiempo’.

Patricia Rivera| Woman.es

Seguro que eres capaz de visualizar al instante cómo es el vestido de Bella, de Jasmine o de Cenicienta. El vestuario de un personaje Disney pasa a formar parte del imaginario colectivo de generaciones.

Por eso que la factoría te elija para vestir a los personajes de su nueva película es un encargo con mayúsculas. Y Paco Delgado, el diseñador de vestuario español más internacional, es la persona ideal para este trabajo. Su talento le precede, sus trabajos para cintas como 'La Chica Danesa', 'Los Miserables' o 'Blancanieves' le han valido nominaciones a los Premios Oscar, Goya o Bafta.

Paco Delgado junto a Oprah Winfrey en 'Un pliegue en el tiempo'. | Courtesy of Disney


En su periplo mundial Paco Delgado recaló en Madrid para hablarnos de este proyecto y darnos una razón más para ir al cine a ver 'Un pliegue en el tiempo'. Por si el elenco que cuenta con Oprah, Reese Witherspoon, Mindy Kaling; o el argumento de esta cinta que mezcla fantasía y realidad con un interesantísimo personaje femenino protagonista, no fuesen ya suficientes. 

¿Dónde está el límite entre un vestuario de fantasía y un disfraz?

Cuando tu haces un disfraz tu sobreimpones una personalidad que no tienes. Cuando estoy haciendo el vestuario de una película como esta creo un personaje. Tiene que haber una coherencia entre lo que pones y lo que supone el personaje. No hay una magnificación de la realidad como la hay en un disfraz. En la creación de un vestuario no existe la parte irónica, la parte lúdica. Esta es la gran diferencia: no hay una mirada cómica sobre la personalidad del personaje, sino más bien lo contrario, intentas representar quién es.

¿Las personalidades de las tres actrices -Oprah Winfrey, Reese Witherspoon y Mindy Kaling- han influido en la creación de su vestuario?

Claro. Es cómo si tres mujeres van a comprar a una misma tienda, siempre se llevarán cosas diferentes, aquí lo mismo. Yo no puedo diseñar un personaje si no se quién lo lleva. Influye desde los tonos de piel, del pelo, la forma fisionómica…¡Todo!

¿Cómo afecta que sea una película dirigida al público infantil a la hora de sentarte a diseñar el vestuario?

Yo no he pensado que esto fuese un proyecto infantil, creo que es un error pensarlo, porque los niños tienen tanta capacidad de discernir como los adultos, pero muchas veces se ha pensado que no estaban capacitados para tener su propio criterio y se les ha tratado de manera diferente a los adultos. Lo que si es cierto es que tienen intereses diferentes, no es que no puedan hablar de ciertas cosas, es que tiene otros intereses, pero en el fondo las historias que les contamos a los niños son relevantes también para los mayores. La maravilla del ser humano es que todos hemos sido niños y que con las historias adecuadas todos podemos volver a ese momento. Yo si veo ahora '101 dálmatas' vuelvo a mi infancia igual que si voy a casa de mi abuela, vuelvo a revivir situaciones de ese momento como comerte un trozo de pan con chocolate y recordar las meriendas de tus abuelos.

Detalles de las telas de 'Un pliegue en el tiempo'. | Courtesy of Disney

¿Cómo es el proceso creativo que sigues en tus proyectos?

Lo primero de todo es leer el guión. Es un 80% de la información que necesitas. Pero luego tienes que ver la visión del director, que te dirá por ejemplo: “vamos a hacer ‘Un pliegue en el tiempo’, pero yo quiero mostrar que esta historia va de una niña que viaja no solo en el tiempo y en el espacio para encontrar a su padre, sino que es un viaje interior que ella necesita para vencer sus miedos”. Y eso influye. Y cómo la vaya a vestir reflejará esto, porque esta niña tendrá que pasar por muchas circunstancias en su viaje, y no podrá ir con falda de tablas del uniforme del colegio, tendrá que llevar un pantalón por si tiene, por ejemplo, que tirarse al barro.

Y luego tu haces un trabajo introspectivo, sobre cómo ves a los personajes, tal y como cuando lees una novela que te los imaginas, los visualizas, aunque sea de una forma brumosa. Yo hago lo mismo. Tengo preideas, a veces no son ni colores ni siluetas, a veces solo es movimiento o rigidez, o verticalidad, horizontalidad… Este es el proceso, luego dibujo, busco telas, empiezo a probar… Y cuando pruebas es cuando te enfrentas a la realidad, porque puede que lo que tú pensaste que era maravilloso resulta que a esa actriz o actor les queda fatal… Y vuelta para atrás. Suelen ser unos 3 o 5 meses… Depende de la película, el presupuesto, etc…

¿Existe una coordinación con el director de arte y fotografía?

Por supuesto. Tienes que ser capaz de coordinarte con el resto de departamentos, sino es una batalla perdida. Al final del todo lo que vas a ver es como una escultura, un trabajo en tres dimensiones que se va a ver en la cámara gracias a que alguien lo ilumina. Y tener en cuenta que todo lo que queda bien en el mundo real puede que en cámara quede horroroso, por eso tienes que coordinarte y probar. A veces, con la experiencia aprendes a intuir cosas.

¿Existe un estilo de vestuario ‘Paco Delgado’?

No lo se, lo único que creo sobre mi es que me encanta el color. Lo uso como una herramienta emocional. Pero también he hecho películas que no lo requerían, que era todo tonos grises. Pero es algo que debería de ver alguien desde fuera.

De lo que se ha podido ver del vestuario vemos que son volúmenes muy trabajados, texturas muy ricas, algo que estamos viendo actualmente en pasarela. Propuestas no tan de calle, sino de fantasía, como Marc Jacobs, Gucci… ¿Cómo vives la teatralización de la pasarela?

Yo es que siempre creo que la pasarela se queda en la pasarela. Es complicado coger un look entero de por ejemplo Marc Jacobs, y sacarlo a la calle. Es complejo que la gente se ponga estas siluetas. Puedes ponerte una prenda descontextualizada si, por ejemplo, vas a la ópera esa noche y quieres epatar. Te pones la chaqueta de Marc Jacobs con hombreras gigantes, y el resto super normal, quizás así funcione. Pero por eso los diseñadores lanzan muchas líneas, no solo lo que suben a la pasarela. Eso es un teatro.

¿Trabajar con Disney te ha dado más libertad a la hora de crear el vestuario de estos personajes y dejar volar la imaginación?

En este caso si, no se si Disney siempre deja tanta libertad, pero en mi caso si. La película lo requería. Imagino que si Disney hace una 'Cenicienta', o 'La Bella y la Bestia', habrá querido ceñirse a imágenes icónicas que ya existían, y entonces los diseñadores que lo han hecho no han tenido tanta libertad. Yo he trabajado en algo que no existía y eso es por un lado un trabajo más grande y preocupante y por otro lado genial, porque no tienes tantas acotaciones. Yo he cogido miles de ideas de miles de personas: Comme Des Garçons, Iris Van Herpen, de Isey Miyake.

Y mix de culturas…

Si, y de artistas plásticos, por ejemplo Mindy lleva en uno de sus looks con un miriñaque gigante que me he inspirado en un artista nigeriano que me encanta que es El Anatsui.

 

Boceto de uno de los diseños de 'Un pliegue en el tiempo'. | Courtesy of Disney

¿Cómo es la reacción de ellas verse caracterizadas con un vestuario tan complejo?

Super positiva, la verdad es que estuvieron muy felices de ponerse la ropa, y eso que muchos looks eran complejos, muy pesados. Algunos incluso había que ponerlos entre tres personas, no podían sentarse, ni ir al lavabo… Muchas cosas. No hay tanto glamour, es una profesión muy sufrida, y muy compleja.

Cuando estrenan un proyecto para el que has diseñado el vestuario y ves que hablan de él, ¿qué sientes? ¿Qué esperas?

Como decía Picasso: que hablen de él aunque hablen bien. La verdad es que espero que vayan a verlo. Que la crítica sea positiva. Todos los trabajos creativos son trabajos en los que te expones a la crítica de la gente, tienes que contar con ello, y puede gustar, dejar impasible u horrorizar. Te acostumbras.