La actriz de 'Maléfica' deslumbró a todos con su pierna 'infinita'.  | Kevin Winter / GETTY

Manual de cómo, cuándo y por qué llevar medias color carne para presumir de piernas

El debate entre el uso o no de las medias es cada vez menos acalorado. La apertura de miras en cuestiones estilísticas y la amplia variedad de modelos de diversa índole han vuelto a traer este accesorio a nuestras vidas pero, ¿sabemos realmente cuándo es recomendable llevarlo?

María Aguirre

Han sido años en los que la división de opiniones entre quienes defienden el uso de medias en cualquier ocasión y los que rehuyen de ellas estaba muy polarizado. Las primeras porque defienden que te resguardan del frío, estilizan y dan a las piernas una sensación de uniformidad; y, las segundas, porque las tachan de incómodas y creen que rompe con la estructura del look.

Ante estos argumentos acercar posturas parecía altamente complicado pero parece que por fin creadores, estilistas e insiders se han puesto de acuerdo en hacerlo. Al menos en intentarlo porque no hay más que echar un vistazo por los estilismos que han sido clave en el pasado invierno para comprobar que los panties de rejilla, plumetti, brillos y demás elementos de fantasía han estado por todas partes dejando grandes resultados. 

Teniendo claro que los modelos que juegan con la ilusión han triunfado la pregunta que enseguida nos viene a la cabeza es inevitable, ¿qué ocurre entonces con los de color carne? 

Kim Kardashian con medias SKIM. | Instagram @skims

Aquí la sentencia final todavía no parece haber sido tomada. Esa manera que tiene de unificar el tono de las piernas que comentábamos antes es un gran punto positivo para unas pero también negativo para muchas otras. Estas últimas huyen de su uso precisamente por ese brillo tan característico que ven demasiado artificial y nada adaptable al verdadero color de su piel -lo cual abre, por cierto, aviva la polémica por la falta de diversidad en la moda- y, al mismo tiempo, así como por la falta de libertad que supone ir enfundadas en ellas. 

Meghan Markle, por ejemplo, utilizó estas medias como símbolo de rebeldía antes de entrar en la casa real británica ya que el código de vestuario impuesto por la reina Isabel II dicta que hay que llevarlas y ella no solía hacerlo... hasta que se convirtió en miembro de pleno derecho de la Familia Real. En su primer acto oficial como duquesa de Sussex tras su boda con el príncipe Harry se rindió ante el protocolo y apareció con unos panties transparentes renunciando así a sus ideas estilísticas. ¿Casualidad? No lo parece. 

Meghan Markle escoge un vestido 'A-Line' de Dior en azul oscuro casi negro. | CORDON

Lo que sí quedó claro con el ejemplo de Meghan Markle es que no todo tiene que estar marcado de manera tan estricta. Porque sí, ella lució medias en esa primera ocasión pero después han venido muchas otras en las que no lo ha hecho.

Es por tanto la prueba de que el uso de este accesorio ha pasado a ser por fin una mera cuestión estilística más que de protocolo. De hecho, la industria se ha puesto las pilas para que así sea creando cada vez más opciones entre las que poder elegir trabajando con diferentes materiales de diversas tonalidades para tratar de abarcar el máximo posible de posibilidades. Heist Studio o Skims, la marca de Kim Kardashian, es una de las que mejor se ha adaptado a este nuevo contexto.  

Por tanto, no hay un cómo ni cuándo claro a la hora de llevarlas. Es exclusivamente el criterio personal de cada uno el que determina el modo de uso. Lo que sí está claro es que el objetivo debe ser el de encontrar unas medias cuyo efecto sea el de una segunda piel y eso, afortunadamente, es cada vez más fácil lograrlo.