El arte de customizar

Cuatro diseñadores aceptaron nuestro reto de transformar varias prendas básicas. Hace falta talento e imaginación.

Ester Aguado y Noelia Collado
JUANJO OLIVA: Lleva el estilo pegado a la piel. Lo de menos es qué hace —siempre impecable—, sino cómo se lleva.

Aceptó nuestra propuesta encantado, porque está preparando dos colaboraciones con marcas lowcost para esta primavera: una de ropa y otra, de accesorios.
¿Te ha divertido customizar una prenda clásica?
Muchísimo: poner si falta, quitar si sobra... Poder transformar algo ya hecho me apasiona.
En este caso, la forma de ponerle la chaqueta a Nieves nos ha aportado tanto o más que la chaqueta customizada...
Ahí es donde se nota el estilo, el sello personal, más que en el precio o en la calidad de las prendas. Queremos salir de la uniformidad y para eso hay que atreverse a hacer, a probar cosas nuevas.
¿Con qué otras marcas mezclarías tus diseños?
No me lo planteo, porque no soy yo quien debe hacerlo: eso lo deciden las clientas o las estilistas. Como el 90% de mi producción son vestidos, los combinaría con accesorios de Bottega Veneta, de Lanvin, ciertas propuestas de Chanel o de Burberry... Y con los maravilloso zapatos de Nicholas Kirkwood y de Prada.
¿Qué últimos caprichos te has comprado?
Yo soy un clásico: un tarjetero de Hermès y un teléfono iPhone. ¡Una buena mezcla! (risas).

CARMEN MARCH: Creatividad sin límites. La diseñadora ha dado un toque tan personal a una camisa blanca que la ha reinventado.

Dos sorpresas nos esperaban al llegar al taller de la diseñadora mallorquina: la espectacular boutique que acaba de inaugurar enfrente (callejón Puigcerdá, 4), diseñada por el arquitecto Julio Jiménez y decorada por el genial Jorge Varela y la prenda que había customizado Carmen para Woman.
¿Con qué otros diseñadores o marcas combinarías las prendas de tu última colección?
Casi con cualquier cosa. La clave está en respetar siluetas y en que cromáticamente todo tenga sentido. Me gusta mezclar, pero ¡ojo!, porque odio recargar en exceso los looks. Y, sobre todo, nunca hay que perder el sentido del humor.
Te alías con el lowcost porque...
Todos lo consumimos.
¿Te interesaría hacer una colección cápsula para HM, como acaba de hacer ahora la francesa Sonia Rykiel?
Por supuesto. ¿A quién no? Además sería muy divertido tener en mente una producción de cientos de miles de prendas. Y significaría que mi marca tiene renombre mundial. ¿Dónde firmo?

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