Look de primavera con cárdigan, visto en el 'street style' de Nueva York. | Szymon Brzoska / IMAXTREE

Cárdigan, rebeca o chaqueta de punto: esta es la fórmula definitiva para llevarlas en primavera, palabra de estilista

¡Gracias Erea Louro por otro maravilloso #fashiontip!

SILVIA VÁZQUEZ

Quien dijo que los cárdigans eran solo para los meses de frío no había estado muy atento al 'street style' ni se había pasado por Instagram. Y es que el mundo de la moda tiene claro que el recorrido de estas agradables chaquetas de punto, que en los últimos inviernos han contado con la aprobación de las pasarelas y se han convertido en un imprescindible de cualquier armario que se precie, va mucho más allá de la temporada de invierno.

Pero ojo, que hay matices: con la llegada del buen tiempo, parece que la fórmula clásica de llevar las rebecas se ha quedado obsoleta y ahora debemos darle una vuelta de tuerca para seguir usándolas (y estar a la última). ¿La clave? ¡Dejar los hombros al descubierto! 

Quien mejor ha explicado este nuevo manual de uso de los cárdigans en primavera es la estilista e instagramer Erea Louro, que continúa maravillando a sus 'followers' (136.000 en Instagram ¡y subiendo!) con su sección de #fashiontips. Si la sigues ya sabrás de lo que hablamos (y si todavía no lo haces y te interesa la moda, ya estás tardando): se trata de una serie de vídeos cortos que comparte en Reels o TikTok con trucos e ideas fáciles para hacer nuestro día a día más fácil y estiloso.

Algunos de nuestros descubrimientos favoritos son, por ejemplo, el secreto para atar bien las alpargatas y que el lazo no se caiga al andar, la técnica para ajustar unos pantalones (o vaqueros) para poder seguir usándolos cuando te quedan grandes o el 'tip' para hacer el nudo de la bufanda como una auténtica estilista. Pues bien, como te adelantábamos, su última lección de moda se ha centrado en las chaquetas de punto y nos ha dejado dos maneras para transformar cualquier rebeca de tu armario en la prenda más interesante del entretiempo.

Su primer consejo es que, en lugar de abotonar la chaqueta como haríamos normalmente, la crucemos en el abdomen (a modo de chaqueta de bailarina) y la abrochemos a la espalda con un único botón. Con este sencillo gesto la pieza ya cambia por completo, pero la magia viene con el segundo paso: ajustar las mangas y el escote para dejar a la vista la zona de los hombros y las clavículas. Como puedes ver en su publicación, el resultado es IDEAL, sexy y sofisticado. ¡Nos lo apuntamos, Erea! 

A continuación puedes ver una selección de cárdigans con los que poner en práctica este truco de estilista.