Jennifer Lopez con vestido blanco con bordados amarillos y sandalias planas. | Gtres

El vestido de Jennifer Lopez es todo lo que llevaríamos durante el verano (con escotazo incluido)

Nos sombran los motivos para salir en busca de un look como el que ha lucido JLO para disfrutar de una jornada de compras con su hermana y su madre tras la publicación de las últimas imágenes suyas con Ben Affleck. 

Julia García

El 4 de julio es fiesta nacional en Estados Unidos y, como ocurre en este tipo de jornadas, cada uno lo celebra de una manera muy diferente. Hay quien, como Courteney Cox, organiza una cena en casa con amigos digna de un capítulo de 'Friends'; y quien, como Jennifer Lopez, prefiere optar por un sencillo plan de compras en familia. 

Apenas un día después de que fuera fotografiada de nuevo junto a Ben Affleck en actitud muy cariñosaen medio de sus proyectos televisivos como productora de la mano de Netflix y justo cuando acaba de ver la luz su último single 'Cambia el paso' en colaboración con Rauw Alejandro, la artista se ha tomado un día de descanso de tanto trabajo con su madre y su hermana Lynda en Los Hamptons. 

Un momento de relax que requería de un look igualmente relajado y quizá por eso nos ha inspirado tanto la elección de su vestido, porque tiene absolutamente todo lo que le pedimos a piezas como esta para los meses de verano por sus múltiples cualidades. 

Jennifer Lopez con vestido blanco largo paseando por los Hamptons. | Gtres

Lo primero es que es tremendamente favorecedor. El amplio escote en uve es toda una garantía porque estiliza como muy bien JLO sabe a juzgar por la cantidad de veces en las que apuesta por él -¡cómo olvidar el momentazo vivido hace dos años en la Semana de la Moda de Milán cuando subió a la pasarela para cerrar el desfile de Versace enfundada en el icónico 'Jungle dress' que había lucido veinte años atrás-, pero a este hay que añadirle el detalle de los pequeños volantes sobre los hombros, las pequeñas jaretas con encaje que se forman a modo de paneles tal y marca la tendencia, además del blanco impoluto que tan solo se ve salpicado por pequeños motivos bordados en amarillo. 

El hecho de que sea de este color neutro nos lleva al siguiente punto a favor que es lo mucho que potencia el bronceado y eso, en tiempos estivales, siempre se agradece porque le aporta aún más luminosidad a nuestra piel y, de paso, nos da un chute de energía para afrontar cualquier jornada de calor. 

De nuevo aquí aparece unido otro claro pro de esta prenda que es el que sea cómodo, requisito fundamental siempre, más aún cuando las temperaturas tan altas nos obligan a decantarnos por piezas frescas y que se adapten sin ceñirnos en exceso para un mayor confort. 

Para rematar el poker de ventajas de este diseño no podemos dejar de mencionar su versatilidad, esa que consigue que siente de miedo tanto con una sencilla sandalia plana como la que la artista ha lucido como con unas que lleven tacón o, como no, con unas adaptables alpargatas con cuña.