Katie Holmes y  su original jersey negro. | Gtres

Katie Holmes tiene un pantalón blanco, mucho más cómodo que unos vaqueros, que te hace parecer más alta

Y combinado con negro sienta de miedo.

Woman.es

Cada vez que vemos nuevas fotos de Katie Holmes llegamos a dudar si examinar su look o no, porque siempre nos genera necesidades nuevas. Pero es irresistible no hacerlo porque más allá de que nos entren unas ganas locas de buscar alguna prenda similar a las que ella lleva, siempre nos deja al menos uno o dos consejos de estilo que son sutiles pero diferenciales. 

Apenas 24 horas después de marcarse un look marca de la casa rematado con un trench clásico, la actriz se ha despojado de la chaqueta y se ha bajado de los tacones al apostar por una combinación un punto más confortable, pero igualmente estilosa, en el que los pantalones blancos son la pieza estrella. 

Porque sí, ya va siendo hora de desterrar esa absurda idea de que se trata de una prenda exclusiva de la temporada estival. El blanco más impoluto siempre merece un hueco en nuestro armario y aquí está la prueba. 

Katie Holmes con look de entretiempo en blanco y negro. | Gtres

Los pantalones en cuestión no se alejan del estilo de vaqueros como los mum jeans, holgados y de talle alto, pero son un diseño más ligero y relajado, ideal para estilizar la figura. Ella los lleva ligeramente remangados en su parte baja junto a unas zapatillas clásicas sin calcetines, lo cual también ayuda al alargamiento de la figura, algo que quizá no sería así con unos calcetines altos

Como no podía ser de otro en este momento del calendario, y al igual que había hecho horas antes, ha apostado por el punto para la parte superior, pero en vez de por un jersey multicolor lo ha hecho por un diseño liso en color negro -a juego con el tote bag que lleva colgado del hombro también-, un tono infalible para acompañar al blanco.

El jersey juega con sus líneas de forma muy original, tanto que sus bajos semiabiertos recuerdan al cárdigan mientras que la parte del cuello y el escote dan la sensación de ser dos piezas por separado en vez de un todo en uno. 

De lo que no se separa es de su peinado fetiche para los días en los que toca ir cómoda y olvidarse del pelo: el recogido alto de aspecto natural, que de una forma menos decorada sería lo mismo que decir que lleva un moño alto como el que te haces tú delante del espejo en un momento cuando quieres quitarte el pelo de la cara.