Livia Firth, con vestido de la colección que ella misma ha diseñado para Marks & Spencer. | D.R.

La moda ética, por Livia Firth

¿Comprar moda, bonita, a buen precio y sostenible es un sueño incumplible? La fundadora de Eco-Age nos descubre que no.

Araceli Ocaña | Woman.es

Antes de saber que Livia Firth (sí, la mujer de Colin) (sí, el de 'Love, Actually' y tantas otras) había fundado y se encargaba de la dirección creativa de Eco-Age, supimos de esta organización cuando Emma Watson decidió sumarse a The Green Carpet Challenge, un movimiento que sirve como poderosa herramienta de comunicación al alentar a famosas a llevar 'looks' con origen sostenible para generar una tendencia. El efecto fue inmediato y medios de todo el mundo (este incluido) se hicieron eco de la inciativa.

Además de esta idea, el objetivo de Eco Age es ofecer consultoría a empresas de cualquier punto del planeta para ayudarlas a alcanzar una producción más sostenible... Especialmente ahora que parecemos concienciarnos de lo imperioso que se está volviendo el asunto.

Entre sus clientes se encuentran, entre otros, Chopard o el grupo Gucci (a The Green Carpet Challenge se han sumado más de 50 diseñadores y marcas: Carolina Herrera, Dolce & Gabbana, Prada o Armani, entre otros).

Para saber más de sus funciones y, sobre todo, cómo aportar nuestro granito de arena para lograr un mundo a la moda pero sostenible, hablamos con Livia (cuyos compromisos por todo el mundo son numerosos, síntoma de éxito y necesidad al mismo tiempo).

¿Qué es Eco-Age y cómo funciona?

Es una consultoría de marcas que ayuda a que los negocios crezcan creando, implementando y comunicando soluciones de sostenibilidad a medida. Nosotros simplificamos la sostenibilidad, ofreciendo soluciones sencillas y medibles que ayuden a nuestros clientes a crecer, alcanzar liderazgo en su sector y mejorar sus cuentas.

Un ejemplo de esto es cómo logramos una unión única entre la casa de joyas de lujo y relojes Chopard y la Alianza por la Minería Responsable (AMR) en Sudamérica. Chopard ahora utiliza Fairmined Gold [oro ético certificado] y ayuda a algunas comunidades mineras para conseguier esta certificación. Esto permite a las comunidades no solo recibir un sello de calidad por su producto, sino que asegura que el oro se extrae de una forma social y ambientalmente sostenible.

Eco-Age también ha creado unos canales únicos muy poderosos de comunicación. The Green Carpet Challenge (GCC) es nuestra forma de comunicación global, uniendo glamour y ética para aumentar la imagen de sostenibilidad, ética y Bienestar Social. También tenemos la GCC Brandmark, que se considera como una garantía de excelencia sostenible. Hasta la fecha se le ha concedido a Chopard, Gucci, Stella McCarntney, Erdem, Sergio Rossi, Narciso Rodríguez... Por conseguir la fusión única de ética y estética.

Fabricación de pendientes de GCC de Chopard. | D.R.

¿Es real esta tendencia de las marcas por apostar por una producción eco o es más bien algo que simplemente queda bien?

No me gusta pensar que la sostenibilidad sea una moda. Progresivamente, las empresas se han dado cuenta de que si quieren seguir siendo rentables en 15/20 años, lo mejor es empezar a cuidar tanto los recursos naturales como el capital humano que hacen posible su negocio. En Eco-Age trabajamos con compañías que quieren marcar la diferencia y les ayudamos a constatar el impacto social y ambiental de su trabajo y trabajamos con ellas para intentar buscar soluciones. Después vemos la manera de comunicar este progreso honestamente y de manera efectiva. 

¿Y cómo le explicamos al consumidor que este cambio es más que necesario?

Yo utilizaría una drase de Ali Hewson [la activista y mujer de Bono]: "Llevamos con nosotros las historias de las personas que hacen nuestra ropa". Pensemos en las mujeres - porque la mayoría de los trabajadores SON mujeres- al final de la cadena de producción, en países muy lejanos... Asegurémonos que saben que las respetamos y que respetaremos la ropa que ellas producen. También tiene sentido económico comprar menos y comprar mejor. Así podemos construir armarios sostenibles, llenos de prendas que compramos con amor y que usaremos para siempre. Por esto mismo, Eco-Age lanzó la campaña "30 wears" ("30 puestas"), a la que os invito a sumaros en Redes Sociales con el hashtag #30wears; se creó para animar a todo el mundo a pararse y pensar, en el momento de la compra: "¿Me pondré esto más de 30 veces?" Si la respuesta es sí, ¡cómpralo! 

Colin y Livia Firth en la presentación de Green Carpet Challenge by Erdeem en 2015. | D.R.

Hasta ahora, se creía que la ropa sostenible eran mucho más cara que el resto... ¿Pueden las grandes cadenas cambiar la manera en la que producen sin perder su estatus?

Con el consumidor, es una actitud mental, como dije antes, de comprar menos y comprar mejor. Si adoptas el precio por las veces que usarás algo, realmente ahorrarás mucho dinero. Con respecto a las marcas, se pueden inspirar en lo que hace Marks & Spencer, por ejemplo. Como los denominó hace poco una revista económica, realmente son "The Gentle Giant" ("El Gigante Amable"). Desde 2007, han sido muy transparentes y proactivos con su modelo de negocio sostenible Plan A. Admiro el hecho de que, a pesar de que es muy complicado, realmente están intentando solucionar algunos asuntos de medio ambiente y sociales que afectan a su netocio y sus proveedores. En Estados Unidos está también zady.com, que vende ropa sostenible fantástica y a un precio razonable. Y también está People Tree, una compañía estupenda que es una apasionada de la moda ética.

¿Sirve de algo nombrar marcas que sí son sostenibles y marcas que no lo son?

Mejor que etiquetar marcas buenas y marcas malas, creo que todos nosotros deberíamos ser ciudadanos activos y empezar a comprar de forma diferente... Menos y más conscientemente, ¡y usar nuestro poder de gasto como un voto!