Lara Lipovetsky con vestido tipo caftán de Oysho. | Instagram @lipovetsky

Aún es tiempo de caftán y este de Oysho es la mejor alternativa

Olvida la idea de que este tipo de prendas es exclusiva de entornos playeros porque puede funcionar muy bien en jornadas maratonianas en la oficina. 

María Aguirre

El arranque de septiembre nos produce sentimientos encontrados. Por un lado estamos deseando probar en nuestras propias carnes todas las tendencias que la nueva temporada tiene preparada pero, por el otro, nos aferramos a cualquier cosa con tal de que en el armario siga siendo un eterno verano. 

No podemos evitarlo, nos cuesta renunciar a exprimir un poco más lo que queda de nuestra estación del año favorita. Por eso continuamos utilizando los bañadores aunque ya ni por asomo tengamos pendiente pisar ninguna playa, por eso seguimos luciendo sandalias de dedo aunque parezca incongruente ahora que el calor ya no es sofocante y por este motivo también nos acabamos de rendir ante un caftán que el cuerpo nos pide lucir con bikini debajo. 

Es largo, está confeccionado en lino, tiene un bonito estampado floral que combina rosa, azul, blanco y verde, cuenta con una corta hilera de botones en la zona del escote, manga larga acabada en puños y llega hasta la altura de los tobillos. Uno de esos diseños de Oysho que consiguen que pasan a ser amor a primera vista.  

Es cierto que quizá no ofrece las mismas posibilidades que otros vestidos largos porque no vemos que vaya a encajar muy bien con un calzado que no sea uno propio de la época estival como unas sandalias o unas alpargatas o, como mucho, con unas zapatillas, pero eso no impide que nos guste como queda el resultado final en un entorno que no sea el playero. 

Sobre todo porque, además de cómodísimo por su corte amplio que no se ciñe al cuerpo en ningún momento, alegra a quien lo lleva puesto gracias a su alegre colorido y nos ayuda de este modo a hacer una perfecta transición a las prendas propias del otoño

Caftán estampado de Oysho. | Oysho

Es una pena no haberlo descubierto antes para haber podido explotar sus bondades durante las vacaciones pero, como dice el refranero español, no hay mal que por bien no venga y eso ha hecho que ahora podamos conseguirlo un poco más barato de su precio original. De los 59,99 euros que costaba ha pasado a venderse por 41,99 euros, un motivo incontestable de por qué es irresistible en este momento. 

Además, si tenemos en cuenta que por su estilo es completamente atemporal no hay que tener miedo a que desentone entre nuestros looks del próximo verano porque entonces será tan apetecible como lo es ahora. Garantizado.