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Katy Perry, rubia contra Trump en los Premios Grammy

Ella sabe cómo llamar la atención. Su canción política contra Trump, su nuevo color de pelo y la forma de promocionar su último disco la han convertido en la más buscada.

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Rubia, con un disco políticamente incorrecto y con una original campaña de promoción en redes sociales (es la persona más seguida en Twitter con 96 millones de followers) Katy Perry ha revolucionado las Premios Grammys 2017. 

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Katy Perry apareció teñida de rubio con un vestido poco favorecedor en color dorado, pero no fue de su cambio de look de lo que se habló. La artista tenía el firme popósito de llamar la atención y lo consiguión. Su discurso (cantado) junto a un muro en cera blanca  fue un claro alegato contra la política migratoria de Donald Trump. "Rompan los muros para conectar e inspirar. Ahí en sus alturas, mentirosos. El tiempo se acaba para el imperio. La verdad es que es débil", son algunas de las frases que cantó la artista. En su brazo, llevaba la palabra "Resistan".

Para su actuación, Katy eligió un smoking blanco con gafas redondas a lo John Lennon y un corsé semitransparente. No ha sido su look más favorecedor, pero sí el más provocativo.

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Para la promoción de su canción Chained to the Rythm, la cantante encadenó 26 bolas de discoteca por todo el mundo, desde Estocolmo a Rio de Janeiro. A través de sus redes sociales, anunciaba donde se podían encontrar las bolas y conectar sus auriculares para escuchar la canción. Hoy, la Katy Perry ha roto un nuevo récord y Chained to the Rhythm es la canción más escuchada en su primer día de lanzamiento en Spotify, con más de tres millones de reproducciones.

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