Juana Acosta en el Festival de cine de Málaga. | Gtres

Juana Acosta nos inspira en el Festival de cine de Málaga con un look de invitada diferente

Si quieres sorprender en tu próximo evento, olvídate de los vestidos y tocados de siempre y toma nota del estilismo de Juana Acosta porque te hará deslumbrar seguro. 

Julia García

¡Cómo nos gusta el Festival de cine de Málaga! Y no exclusivamente desde el punto de vista cinematográfico porque gracias a él nos ponemos al día de los próximos estrenos en la gran pantalla (y desde que cambiaron los hábitos de consumo de este arte también en la pequeña) sino también del de la moda porque gracias a él fichamos muchas de las tendencias que darán de qué hablar y vemos interpretar muchas otras, lo cual siempre nos sirve de inspiración. 

Especialmente cuando se trata de encontrar un look de invitada, ahora que parece que nuestra vida social vuelve a retomar el pulso. Aquí es donde mejor podemos tomar buena nota de propuestas con las que acertar de pleno en cualquier evento. ¿Que necesitas algo discreto pero al mismo tiempo altamente sofisticado? La aparición de Paz Vega todo de negro del último día fue infalible. ¿Que prefieres algo a la última? Un estilismo como el de Ester Expósito con un dos piezas en color rojo funciona

Pero si lo que buscas es sorprender, es en Juana Acosta en quien debes fijarte porque la actriz, que siempre sabe cómo deslumbrar sobre una alfombra roja, no iba a ser menos a su llegada al certamen que estos días se celebra en Málaga. 

Juana Acosta con un jersey negro con manchas de leopardo y una falda con cuentas color frambuesa de Dior en el Festival de cine de Málaga. | Gtres

Para acudir a la premiére de la película “Las consecuencias”, Juana Acosta no ha apostado por un vestidazo o un traje sino que ha preferido ir por una línea distinta al combinar un jersey de manga corta en negro con manchas de leopardo en rojo y una falda larga repleta de lentejuelas color frambuesa.

El look forma parte de la colección Fall21  de Maria Grazia Chiuri para Dior.

 De este modo la fórmula funciona -¡y de qué forma!- para acudir a una boda de invierno o cualquier otro acto de similares características, dejando que sea la originalidad la que mande.