Desigual

La obra colectiva de Desigual se estrena en Nueva York

Desigual se inspira en la diversidad cultural de las grandes metrópolis para presentar su colección Otoño/Invierno 2016.

Woman.es

La creatividad, la pasión por lo que uno hace y observar lo visto desde otro ángulo son las tres máximas de la casa catalana Desigual, que esta temporada ha querido transmitir no solo en su colección sino también en su puesta en escena.

Para impregnar su esencia, cuatro artistas escogidos por Toni Ferré -comisario del proyecto- entre más de ochenta propuestas llegadas de todos los rincones del mundo, son los encargados de recrear la escencia de Desigual. Cuatro creaciones de lenguaje muy diverso, cuyo proceso de creación culmina en el desfile donde se completará la obra colectiva, una obra que traduce el espíritu libre propio de la filosofía de la firma para la que la creatividad es un estilo de vida.

El resultado es la colección Otoño/Invierno 2016 en la que la ciudad se vive como punto de encuentro de tradiciones y culturas. Se trata de un concepto que se plasma en la puesta en escena de un desfile en el que la escenografía evoca la ciudad del siglo XXI, un espacio imaginario en el que pasado y presente, oriente y occidente, lo artesanal y la tecnología se encuentran en un fascinante collage cultural.

Entra a formar parte de su historia y sigue en directo el 11 de febrero (NYC 3PM / BCN 21:00)y al detalle el desfile de Desigual a continuación: 

 

La colección Otoño/Invierno 2016 de Desigual propone un viaje poruna urbe imaginaria vibrante en la que se escuchan los ecos de lenguas de los cinco continentes. El adn de Desigual sigue fiel a los estampados, que en este viaje nos divierten con flores exóticas, motivos geométricos inspirados en mosaicos orientales y la esencia de lugares lejanos que se palapan en terciopelos, acolchados y jacquares. El look urbano se completa con siluetas fluidas que dejan paso a la cintura marcada, que se complementa con otra oversize de reminiscencias setenteras.

El denim muestra su lado más creativo decorado con bordados y detalles hindús reinterpretados que se alían con el tweed y con tejidos de sastrería masculina. La paleta se expande y brilla con los tonos de un invierno nómada; azules bizantinos, verde hoja y caqui, purpuras luminosos, rojo intenso, destellos de amarillo…Y el contraste del blanco y negro, gráfico y vibrante. Y, por supuesto, no podía faltar el patch como símbolo de la diversidad por la que apuesta Desigual.