Cecilia Gómez con traje de Boss y bolso de Max Mara. | FOTOGRAFÍA: Chesco López | ESTILISMO: José Herrera | BELLEZA: Miguel Ángel Tragacete | ASISTENTE: Samuel Sanz

Cecilia Gómez: "Creo que el lema de hoy sería 'tengo Instagram, luego existo' y la vida no va así"

Hablamos con la modelo y actriz sevillana sobre su trayectoria, sus nuevos proyectos y su visión de la industria de la moda. 

SILVIA VÁZQUEZ | WOMAN.ES

Aunque ser modelo no estaba en sus planes, la vida le hizo un regalo y ella lo aprovechó. Con solo 16 años se fue de casa, salió de su Lebrija natal y recorrió medio mundo posando frente al objetivo de una cámara. Ahora, casi una década después, Cecilia Gómez no solo es una modelo con trayectoria, sino también una actriz en ciernes: debutó en 'La Peste' (Movistar+) participó en 'Ahí Abajo' (Antena 3) y ahora está rodando 'Sky Rojo' (Netflix), otra oportunidad fruto del azar que está exprimiendo al máximo.

Divertida pero con los pies en el suelo, cercana pero introvertida; ella en sí es puro contraste y probablemente haya sido esta personalidad tan carismática la que le haya brindado el éxito en una industria que premia tanto la imagen. Ella misma nos lo cuenta todo, desde el otro lado del teléfono. 

La modelo y actriz posa con look del diseñador español Juan Vidal. | FOTOGRAFÍA: Chesco López | ESTILISMO: José Herrera | BELLEZA: Miguel Ángel Tragacete | ASISTENTE: Samuel Sanz

¿Siempre habías querido ser modelo?

No, la verdad es que de niña fantaseaba con cosas como ser bombera o veterinaria. Ser modelo no entraba en mis planes, fue un cúmulo de casualidades y es que, a mí, la vida me suele sorprender con este tipo de regalos. Yo tenía 16 años y estaba estudiando en un internado, porque me encontraba en una fase en la que no me ubicaba, no sabía qué quería de la vida ni a qué me quería dedicar. Resulta que mi primo trabaja en marketing y publicidad y, por casualidad, su socia tenía un amigo que era booker; me conoció a través de una foto y me mandaron a Madrid... Me sigue extrañando que mis padres me dejaran ir, porque siempre han sido muy protectores. Y ahí comenzó todo. Me vine un mes a Madrid, volví a casa a preparar una maleta y de ahí me fui a Londres. Antes no me asombraba tanto, pero ahora que ya soy más mayor lo pienso con perspectiva y es una pasada. 

¿Irte de casa tan joven, te hace madurar antes de tiempo?

Te hace madurar de golpe y a la fuerza, que es algo que también tiene mucho que ver con la profesión de modelo. Todavía me alucina en lo que me convertí en aquel momento. Yo creo que hoy por hoy sigo siendo esa niña de 16 años, porque con 16 ya era una mujer. Yo misma lo notaba en mis círculos cercanos, también en movidas internas; al final, mis amigos eran universitarios y yo ya tenía las obligaciones de un adulto. Pero para mí fue una tabla de salvación porque ahora tengo la suerte de dedicarme a algo que me gusta, que me llena y que amo, y que entonces me ayudó a encontrarme, sin yo estarme buscando ni siquiera.

La modelo Cecilia Gómez con minivestido de cuero y botas, de Sportmax.  | FOTOGRAFÍA: Chesco López | ESTILISMO: José Herrera | BELLEZA: Miguel Ángel Tragacete | ASISTENTE: Samuel Sanz

Y lo de ser actriz también vino sin buscarlo...

Efectivamente, fue una cosa muy loca. Además, llegó en un momento en el que llevaba tiempo haciéndome preguntas sobre mi mundo laboral: ¿Estoy en el camino correcto? ¿Me da plenitud? ¿Es lo que quiero hacer toda la vida?... Entonces me planteé estudiar moda y el mismo día que Iba a ir con mi madre a pagar la matrícula de un curso de Estilismo, me sonó el teléfono justo cerrando la puerta de casa. Era mi booker contándome que Eva Leira y Yolanda Serrano, las directoras de cásting, estaban interesadas en mí y querían hacerme una prueba para un personaje en 'La Peste' (Movistar+). Yo lo único que sabía decir era que yo no soy actriz y, obviamente, no me esperaba que me dieran el papel. Pero hice el casting un martes y ese mismo jueves ya me dieron la respuesta. Cuando me dijeron que me habían cogido yo estaba de compras y me quedé tan bloqueada que me empecé a llorar en mitad de una tienda de Mango. (Risas)

Y ahora, ¿qué proyectos te traes entre manos?

En estos momentos estoy con una serie que se llamaba 'Sky Rojo' (Netflix), mi personaje es secundario pero yo superfeliz eh. Estoy aprendiendo más de mis compañeros que en cualquier clase: Miguel Ángel Silvestre, Asier Etxeandia, Verónica Sánchez... Es una suerte. Son personas a las que me encantaría parecerme algún día profesionalmente. 

¿Impone compartir rodaje con actores con tanta trayectoria? 

Es muy fuerte. Resulta abrumador cuando me veo en un escenario al lado de semejantes intérpretes, pero eso me da muchas fuerzas, me alimenta.

El 'total look' de Fendi de la modelo Cecilia Gómez.  | FOTOGRAFÍA: Chesco López | ESTILISMO: José Herrera | BELLEZA: Miguel Ángel Tragacete | ASISTENTE: Samuel Sanz

Ahora que ya tienes experiencia en ambos campos, ¿te inclinas más por ser modelo o actriz?

Al final creo que la única diferencia entre la modelo y la actriz es que la modelo no habla y la intérprete tiene voz. En ambas profesiones hay mucho trabajo detrás, pero personalmente me he dado cuenta de que la interpretación me nutre más. La modelo es un culto al cuerpo, en cambio, la interpretación es más introspectiva, de cultivar lo de dentro.

Ambas carreras pueden ser poco estables: hay épocas de mucho trabajo y otras rachas en las que el teléfono no suena, ¿cómo lo gestionas? ¿Con el Covid ha crecido esa sensación de inestabilidad?

Claro que he tenido mis horas bajas, creo que todos hemos entrado en ese cajón de tristeza, de agobio... En este tipo de profesiones se vive muy rápido, son vidas muy frenéticas. Como modelo yo cogía tres vuelos en una semana, porque mis clientes potenciales siempre fueron internacionales... y llega la pandemia y lo cambia todo. También en los rodajes: ahora todo va más lento, ha cambiado mucho la forma de trabajar. Pero, tomándomelo con filosofía y meditando mucho, me he dado cuenta de que ahora me está dando tiempo a hacer todas las cosas que antes no me daba tiempo: estoy en clases de guitarra, he vuelto a trabajar dicción de forma concienzuda, estoy dedicando tiempo a estudiar interpretación... Además, con estas circunstancias estoy aprovechando para descansar y no hacer nada, que creo que es algo que no sabemos hacer, a mí al menos me pone de los nervios. (Risas) Me estoy reeducando en ese sentido y, a nivel personal, creo que no hay nada más enriquecedor. 

Has vivido en Londres, Milán, París... ¿ahora ya estás asentada en España o tienes ganas de volar fuera?

Hace ya seis años que me he afincado en Madrid, y ahora soy un 50% madrileña, un 50% sevillana; aunque más bien diría un 60% sevillana porque de vez en cuando te echo una zeta. (Risas) Me fui fuera siendo muy pequeña; la energía y el talante que tenía con 16 años no lo tengo ahora. ¡Ya no aguanto el mismo ritmo ni para salir de fiesta! Realmente he tenido experiencias muy enriquecedoras, pero también ha sido muy duro, aunque creo que si no hubiera hecho ese esfuerzo entonces, la Cecilia de hoy no existiría. Lo cierto es que me encanta vivir en España, tenemos una calidad de vida genial, pero hace tiempo que navego, o más bien naufrago, entre la idea de quedarme o volver a irme fuera. Me lo estoy planteando, pero ahora con el Covid es más complicado. Es un época como de 'stand by' y en esta vida para que te pasen cosas tiene que haber movimiento, y creo que eso se lo busca cada uno. Quedándome quieta en casa pocas cosas me van a pasar...

Cecilia Gómez con vestido lencero de Juan Vida y zapatos de Max Mara. | FOTOGRAFÍA: Chesco López | ESTILISMO: José Herrera | BELLEZA: Miguel Ángel Tragacete | ASISTENTE: Samuel Sanz

He leído que sueles hacer 'detox digital' y desapareces de las redes cada cierto tiempo, ¿eso está permitido actualmente? Teniendo en cuenta que en los castings cada vez se tiene más en cuenta el número de seguidores...

Lo hago desde hace tiempo. Fijo una vez al mes, me desinstalo al menos las 'apps' de Instagram y Whatsapp. Es que necesito mi propia burbuja y me parece que las redes nos contaminan mucho emocionalmente y son muy peligrosas, sobre todo, en manos de cualquiera que no tenga una personalidad madura. Cuando yo era adolescente estaba Tuenti, y ahora TikTok e Instagram se ríen en la cara de lo que fue Tuenti. Si hace unas semanas me hackearon mis cuentas y llegué a sentir miedo... me puse histérica hasta que comprendí que no podía hacer nada. Creo que el lema de hoy en día sería algo así como "tengo Instagram luego existo", y la vida no va así. Claro que en mi sector Instagram es importante porque una herramienta de trabajo muy potente, pero no es nuestro trabajo; para eso están las 'influencers'. Antes las modelos iban con el book debajo del brazo, luego con el iPad y ahora mis clientes miran mi Instagram, así es la vida ¡y a saber qué nos depara! Creo que ahí hay un poco de neblina todavía. 

¿Qué otras cosas que te chirrían de esta profesión?

Habría muchísimas cosas que me gustaría cambiar, pero creo que la moda cada vez está siendo más inclusiva, y eso me gusta. Yo misma lo estoy notando: no soy una tía alta para ser modelo, y he tenido muchos problemas tanto por mi altura como por mis curvas, porque nunca he sido una modelo raquítica. He tenido que partir muchas barreras y trabajar conmigo misma: al final yo trabajo con mi cuerpo, me levanto con mi cuerpo cada mañana y me acuesto con mi cuerpo todas las noches. Cuando a mí me llaman gorda me afecta más o menos, pero a una persona más joven le puede afectar de verdad. Por suerte, creo que esto ahora sí que está cambiando: en el mundo de la moda no hay género, da igual que seas más flaca, más baja o que te falte un dedo... ¡hay todo tipo de cuerpos reales! La moda es la calle. Aunque, la verdad, creo que todavía queda mucho por hacer. 

La modelo y actriz Cecilia Gómez con look de Juan Vidal. | FOTOGRAFÍA: Chesco López | ESTILISMO: José Herrera | BELLEZA: Miguel Ángel Tragacete | ASISTENTE: Samuel Sanz

Como dices, puede ser un sector complicado para la autoestima, ¿cuál es la clave para mantenerse estable y aceptar las críticas y los rechazos?

En mi caso ha consistido en rodearme de gente fantástica y, acudir a terapias, que me gustan de todo tipo. Para una adolescente puede ser complicado empezar en este mundo tan obsesionado con la imagen, pero pasado un tiempo te das cuenta de que, por mucho que seas modelo, eres más que un físico: lo importante es los que transmites y eso lo da tu personalidad. Yo por ejemplo, no mido 1'80, pero es fácil trabajar conmigo y soy maja. Y parecerá una chorrada pero tú eres guapa cuando te sientes guapa; siempre nos lo han dicho, pero el problema es que no nos lo hemos querido creer. 

La imagen que proyectas en Instagram es rebelde, alternativa... pero hablando contigo parece que tienes la cabeza muy bien amueblada. ¿Cuánto hay de verdad y cuánto de personaje en tus redes?

¡Me lo dice mucha gente! Que en redes parezco muy 'teenager', muy loca... y en directo soy más dulce. A mí también me llama la atención, no te creas que no, pero al final en Instagram hay un personaje. También te digo que soy muy introvertida, muy celosa de mi yo; así que creo que lo que muestro es mi cara B, la dura, la tía de armas tomar. Y realmente yo no soy así.

Para terminar, ¿qué consejo le darías a alguien que está empezando en el mundo de la moda?

Mucha disciplina y trabajar, trabajar y trabajar. Y por supuesto, ser tú. Todos tenemos luz dentro y siempre hay alguien que la ve.