Ana Locking, jurado en el programa 'Drag Race España'. | Atresmedia

Ana Locking: "Participar en 'Drag Race' es un sueño hecho realidad y recibir el Premio Nacional de Moda una gran noticia"

Transgresora, creativa, valiente... Lo mismo viste a la reina Letizia que ejerce como jurado en un programa de televisión sobre cultura drag. Y todo ello mientras sigue triunfando con sus colecciones e inspira a las nuevas generaciones de creadores desde el Centro Superior de Diseño de Moda de Madrid. Puro contraste.  

SILVIA VÁZQUEZ

Los últimos meses han sido una montaña rusa de emociones para la diseñadora Ana Locking. Hace justo un año que recibió la última sesión de quimioterapia para terminar con el cáncer de mama que le diagnosticaron tres días antes del confinamiento, momento en el que además se vio obligada a paralizar su marca de moda temporalmente debido a la crisis del Covid. Pero ahora, ya recuperada de la enfermedad, puede presumir de haber sido la ganadora del último Premio Nacional de Moda además del gran descubrimiento de 'Drag Race España' (Atresplayer), programa en el que ha trabajado junto a Javier Calvo y Javier Ambrossi para encontrar a la mejor estrella drag de nuestro país. Y ella ha decidido quedarse con lo bueno. 

Diseñadora, profesora, jurado en televisión… ¿con qué faceta te identificas más? 
Sin lugar a dudas me identifico más con la de diseñadora, es la que más compromiso y autoexigencia requiere, a ello está ligada mi pasión más profunda y mis intereses creativos. Poder expresarme a través de la moda es una necesidad y que esto sea mi profesión es un privilegio.
Mi faceta de profesora exige también mucha responsabilidad y generosidad con mis alumnos; por lo general no me guardo nada en la recámara, todo lo que he aprendido en todos estos años los pongo a su servicio y establezco muy buenos lazos de comunicación con ellos. Mantengo una estrecha relación con alumnos desde mi primer año en el Centro Superior de Diseño de Moda de Madrid de la Universidad Politécnica (¡y ya son 11!) y es un orgullo que muchos de ellos están en puestos relevantes de algunas de las mejores casas internacionales de moda.
En cuanto a mi participación como jurado en 'Drag Race España'... ha sido todo un sueño, soy una gran admiradora de la cultura drag y le tengo un profundo respeto. He intentado ser lo más justa y respetuosa posible, dando opiniones y valorando siempre tanto la propia identidad como el gran esfuerzo que supone para cada Drag estar sometida a una competición tan exigente como es la de este formato de programa, con más de 13 años y 19 premios Emmys a sus espaldas.

Ana Locking, Supremme de Luxe, Javier Calvo y Javier Ambrossi en 'Drag Race España'. | Atresmedia

Hace unos meses te convertiste en la ganadora del Premio Nacional de Diseño de Moda 2020, ¿qué ha supuesto este galardón?
Un premio tan relevante como es el Nacional te invita en cierta manera a la reflexión sobre todo el trabajo que ha habido detrás, empujándote a hacer balance general. Este galardón reconoce de manera especial nuestra habilidad para ligar la moda con los movimientos sociales. Es inevitable echar la mirada atrás y ver que todas esas historias que hemos contado a lo largo de estos años cobran más sentido, es una manera de volver a disfrutarlas. 
La moda sufre de celeridad y eso hace que los que la creamos no tengamos tiempo apenas para disfrutar de lo que hacemos. Los días posteriores a la noticia del premio estuvieron rodeados de un sentimiento muy gratificante, por lo disfrutón que ha sido poder gozar desde la distancia de algunas de las historias contadas en el momento justo en el que debían hacerse.

Cuando te lo otorgaron, desde el Ministerio de Cultura destacaban tu "labor como maestra de las nuevas generaciones”. ¿Qué podemos esperar de estos jóvenes creadores?
Son una generación muy comprometida con la sostenibilidad, las cuestiones sociales, los derechos humanos, las cuestiones de género, e interesados por dar voz a los colectivos minoritarios más desfavorecidos. Estoy segura de que transformarán todo ese compromiso en universos creativos que darán unos resultados fabulosos.

Backstage del desfile de las promesas del diseño del Centro Superior de Diseño de Moda de Madrid, dirigido por Ana Locking. | Andrea Galea

Hablando de las nuevas generaciones, son muchos los artistas jóvenes (como Aitana o Danna Paola) que han lucido tus diseños. ¿Por qué crees que el público más 'millennial' conecta tan bien con tu estilo?
Porque mi espíritu siempre será joven. Yo no doy nada por sentado, ni por aprendido, siempre estoy dispuesta y abierta a descubrir cosas nuevas, nunca pienso en la seguridad, siempre en asumir nuevos riesgos y retos, y ese espíritu te conecta con la gente joven, porque entienden que no tengo prejuicios y no me las doy de nada, porque en el fondo, siempre se empieza casi de cero, siempre nos estamos lanzando al vacío: unas veces se consigue volar mejor que otras, pero nunca dejaré de lanzarme e intentar volar.

Por otra parte, también has vestido a la reina Letizia (¡y menudo 'vestidazo' aquel!). ¿Cuál es tu secreto para llegar a armarios y personalidades tan opuestas?
La fuerte personalidad y carácter de mis prendas al tiempo que la calidad de los tejidos y la manera artesanal con la que están construidos. Todo ello hace que la prenda sea muy favorecedora y a la vez refleje la fuerte personalidad de quien la viste. Mis diseños son para todo tipo de persona, sea cual sea su identidad de género, condición social o procedencia, la única premisa es que sean personas con un marcado carácter y personalidad.

GCH / GTRES

En alguna ocasión has reconocido que de joven tú misma tenías prejuicios hacia la moda y la calificabas de “superficial”. ¿Qué cambió para que dejaras de verla así?
Cuando era una 'teenager' sí lo veía de esa manera equivocada, pero lo cierto es que en cuanto empecé a tener un acercamiento con la cultura 'underground', el post punk de finales de los 80 y los club kids de la época de los 90, entendí que la moda estaba para expresar la identidad de uno mismo y eso podía ser un elemento de subversión muy poderoso. A partir de ahí, en la década de mis 20 empecé a utilizar el lenguaje de la moda en mi propia expresión de autoafirmación como individuo y a disfrutar del trabajo tan impresionante de diseñadores como Alexander McQueen, John Galliano o Husein Chalayan que estaban rompiendo los moldes de la moda y allanando camino para que éste se pudiera también en ocasiones considerarse arte.

Volviendo al Premio Nacional, el jurado también destacaba tu capacidad de "combinar diseño de moda y pulso social”. ¿Cómo se logra que la moda tenga un trasfondo social o un mensaje político? 
Te voy a poner ejemplos de colecciones muy diferentes donde ese trasfondo social o político era muy relevante. 'Antihero' se dedicaba a aquellos personajes secundarios que están lejos de los cánones de la perfección y por eso resultan entrañables. 'The Dreamer'  recuperaba la figura de destacados soñadores como Martin Luther King. En 'The Thinker' me inspiraba en aquellas personas que reivindicaban sus ideales y derechos en momentos convulsos. El contexto socioeconómico, político y cultural actual también está generando movimientos y me afectan, por ello tengo la necesidad de hacer eco de los mismos. 
En 'Preachers & Believers' acababa de ser nombrado presidente Donald Trump, decidimos que la escenografía debía ser su cabeza rota y recompuesta como símbolo de la brecha profunda de crispación, discriminación social y racial y que iba a generar es la sociedad de su país, los nuevos predicadores televisivos eran esa tipología de político y los creyentes eran los ingenuos votantes que los lanzaban al poder con falsas promesas que ni ellos mismos cuestionaban.
'Realness' se hizo también en el momento idóneo. El “voguing” como baile subversivo, desafiante y queer, cuyas raíces nacen en la historia de la comunidad LGTBIQ+ afroamericana y latina. En aquella ocasión llevamos esa energía liberadora e inclusiva del vogue a la pasarela convirtiendo el 'catwalk' en el emblema de una escena alternativa, fieramente 'underground', la escena 'ballroom', con un 'comentator' en su labor de host, al ritmo del micro y de la música, conduciendo toda la Ball y a un grupo de bailarines de diferentes países europeos, géneros y razas. Todo el show fue una celebración de identidades, inclusión, libertad y disidencia de los cánones establecidos como normativos.

Quizás por eso el salto a la pequeña pantalla con ‘Drag Race España’ te venía como anillo al dedo. ¿Qué es lo que más te atrae de la cultura drag?
Desde que descubrí la escena Ballroom y su universo en equilibrio entre la autoafirmación de los múltiples “Yo” que cada uno tenemos, la rebelión de su disidencia y el desafío que supone para uno mismo y de cara a la sociedad, entendí que la cultura Queer era mucho más que el hecho de jugar con los roles de género y la transformación de lo masculino en los estereotipos de lo femenino, el drag desafía las ideas de heteronormatividad y los roles de género. El drag es una gran audaz y valiente declaración de individualidad al tiempo que se niega a ser categorizado y se aleja de las etiquetas, este siempre tiene la intención de liberar y emocionar.

El 2020 fue un año de grandes contrastes para ti: en el lado bueno, el Premio Nacional de Diseño de Moda; en el malo, el diagnóstico de cáncer de mama. ¿Qué balance haces de este último año?
Para mí el balance ha sido MUY positivo… ha sido un año terriblemente malo para gran parte de la sociedad, muy duro y triste, pero en mi caso aunque me hayan ocurrido cosas no muy “buenas”, el desenlace sí lo ha sido, y eso es de agradecer infinitamente. El premio fue una noticia increíble y 'Drag Race' un sueño hecho realidad. 
Finalmente he aprendido a poner en práctica algo que siempre he sabido pero ahora lo tengo más en cuenta: intentar ser quien quieras ser, respetar a todo aquel que no es como tú y buscar la felicidad hasta en los detalles más cotidianos.

¿Qué le pides a tu década de los 50?
Seguir creando apasionadamente, seguir aprendiendo, seguir amando y seguir teniendo salud para disfrutar de todo lo que me rodea al máximo.