La boda de Jasmine Tookes y Juan David Borrero. | Instagram @danielmaldonadophoto

La espectacular boda de Jasmine Tookes y Juan David Borrero en Quito con vestidazo de Zuhair Murad

Con un diseño de encaje creado en exclusiva por Zuhair Murad y en una iglesia decorada con enormes cascadas de flores, la modelo y el empresario se dieron el "sí, quiero" en una ceremonia digna de un cuento de hadas. 

Julia García

En tiempos donde las bodas por todo lo alto, canónicas, cada vez se estilan menos, esta semana se ha hecho viral en todo el mundo el enlace celebrado en Quito, capital de Ecuador, entre la modelo Jasmine Tookes, uno de los famosos ángeles de Victoria's Secret -que ya no desfilan más-, y el empresario Juan David Borrero, hijo del vicepresidente del país latinoamericano donde se celebró la boda. 

La pareja, que se conoció hace un lustro en una reunión de trabajo cuando la empresa de Borrero, director de mercados internacionales de Snapchat, quiso que Tookes y otras compañeras diera a conocer una nueva función de la compañía, se comprometió el año pasado en una pedida de película en el Gran Cañón del Colorado que también se hizo viral por la espectacularidad de la misma. Ahora, casi un año después de aquello, ambos se han casado en una ceremonia que ha superado las expectativas creadas por Borrero en la citada pedida. 

Celebrada en la iglesia de San Francisco de Quito, el evento ha reunido a unos 250 invitados, entre ellos rostros conocidos como la modelo Sara Sampaio. Dos detalles de la boda destacaron por encima del resto: la decoración del lugar del convite y el vestidazo de novia de Jasmin Tookes firmado por su amigo Zuhair Murad. Sobre lo primero, basta con ver las imágenes del espectacular jardín de estilo toscano que llevó medio año decorar con rosas de diferentes variedades. 

Sobre el segundo se puede hablar largo y tendido. Pero lo mejor es empezar por las fotos porque hablan por sí solas. 

En una entrevista a Vogue, Tookes ha reconocido que su deseo era que el vestido tuviera la firma del diseñador libanés "desde que desfilé por primera vez en su pasarela de alta costura". La modelo le dio unas ideas previas y Murad las tradujo en una pieza espectacular. 

Inspirado en el vestido de novia que lució Grace Kelly en su enlace con Rainiero de Mónaco, el diseño de Zuhair Murad para Jasmin Tookes le llevó a su taller más de mil horas de un trabajo delicado y complejo de artesanía donde la seda, el tul y el encaje bordado a mano son protagonistas, marca de la casa esta última de las creaciones del diseñador nacido hace medio siglo en Líbano. 

Las flores y las perlas se entremezclan por toda la pieza, diseñado con cuello alto y mangas largas, y solo dejan una ventana libre en la zona central de la espalda. La parte baja del vestido es si cabe más impresionante gracias a la gran cola de 5 metros en la que termina la pieza, decorada también con un cinturón drapeado en la cintura que dejaba ver la sobrefalda bordada.

La propia novia dejó ver posteriormente que la citada falda era desmontable, por lo que el vestido es un dos en uno en toda regla, ya que debajo de esta aparecía un diseño entallado de corte sirena ideal como segundo look nupcial.  

Unos salones personalizados en satén blanco de Sarah Flint han sido el acompañamiento perfecto para un vestido que ha acaparado todo el protagonismo de la boda, dejando en un segundo plano también al beauty look que Leah Pike y Russian Nureev crearon sobre el rostro de Jasmin Tookes, una novia sacada de un cuento de hadas.