Tiffany & Co.

Elsa Peretti, la diseñadora que convirtió los huesos en joyas de Tiffany

Hace solo unos meses que nos dejó, pero el espíritu de Elsa Peretti sigue vivo gracias a iniciativas como la exposición itinerante de Tiffany & Co, que ha visitado durante unos días la tienda Tiffany en Madrid.

PATRICIA ÁLVAREZ-PALENCIA

Situada en el corazón de la 'milla de oro' madrileña, la tienda de Tiffany de la capital ha albergado, durante unos días, una serie de piezas icónicas de una colección itinerante que antes ya había estado en Barcelona, Venecia o Milán. Las joyas expuestas pertenecen a las colecciones Victoria, T, Jean Schlumberger y Elsa Peretti para Tiffany & Co, junto a una increíble selección de los míticos anillos de compromiso de la firma, entre los que destacaba el solitario Tiffany True, un anillo con una talla patentada por la marca, y un impresionante diamante de más de 5 quilates.

Sin embargo, esta exclusiva exposición no solo recogía una muestra de las piezas más premium de la marca, sino que suponía un homenaje a la gran Elsa Peretti (fallecida el pasado mes de marzo a los 80 años), considerada la mejor diseñadora de joyas del SXX por muchos expertos en joyería, y que marcó un antes y un después en la historia de Tiffany con sus revolucionarias creaciones.

Nacida en Italia y educada en Roma y Suiza, Elsa Peretti comenzó estudiando diseño de interiores, hasta que su espíritu aventurero y rebelde le hizo dejar a los 20 años su Roma natal, su familia y a su padre Nando, magnate del petróleo, para instalarse en la Barcelona de los sesenta. Allí se dejó fotografiar por Leopoldo Pomés y Oriol Maspons, se codeó con Dalí y el escultor Xabier Corberó y pasó una década impregnándose de la floreciente cultura de la época. En 1969 se mudó a Nueva York, donde comenzó a trabajar como modelo, a diseñar sus propias joyas y, de forma inconsciente, a construir su mito. El diseñador de moda americano, Giorgio di Sant’Angelo, usó algunas de sus piezas para uno de sus desfiles, obteniendo un éxito inmediato. Durante este tiempo, conoció también al legendario diseñador Halston, con el que colaboró durante años y quien llegó a convertirse en uno de sus mejores amigos. 

El día en que la primera colección de Elsa Peretti debutó en Tiffany & Co. en 1974 se agotaron todas las existencias. Era una auténtica pionera del diseño y sus esculturales creaciones tenían una estética revolucionaria, atrevida y potente, a la par que femenina y sensual. Las joyas y los objetos diseñados por Elsa (también creó piezas de decoración para la firma) están tan a la moda hoy en día como lo han estado siempre y se han convertido en iconos en el mundo del estilo y el diseño.

Tiffany & Co.

Y es que, no hay más que echar un vistazo a algunas de sus piezas para darse cuenta de la estética atemporal de sus diseños, que pese a tener más de 50 años, siguen siendo joyas contemporáneas que cualquier mujer querría tener en su colección. Entre sus piezas más icónicas se encuentra el brazalete Bone, inspirado en los huesos de la muñeca, y creado para contornear a la perfección la zona. Sus joyas Snake, Scorpion y las realizadas en cota de malla, son, por excelencia, una declaración de cómo sus joyas cubren y se adaptan al cuerpo sin ningún esfuerzo.

Una vez que se cansó del exceso de las noches neoyorquinas, volvió a España, donde vivió hasta el día de su muerte, concretamente al pequeño pueblo de Girona Sant Martí Vell, que por aquel entonces estaba abandonado, y se refugió allí, sin luz ni agua corriente, para reencontrarse consigo misma. Con los años fue remodelando el pueblo, reconstruyendo su plaza y su iglesia, encontrando inspiración para futuras creaciones. Su compromiso con la cultura era tal, que estaba dispuesta a devolverle al mundo algo que a ella “le vino dado”, por lo que prestó su apoyo incondicional a la Fundació Aura, que lucha por mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual, y creó el Teatre Akademia en Barcelona.

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Sus joyas son arte. De hecho, varios museos han adquirido las creaciones de Elsa Peretti, como el Museo Británico de Londres, el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York o los Museos de Bellas Artes de Boston, Massachusetts y Houston.

Elsa revolucionó el mundo del diseño y cambió para siempre la manera de llevar joyas, por lo que su legado permanecerá como constante inspiración para las generaciones venideras.