La diseñadora Isabel Toledo en una imagen de 2016. | Ben Gabbe / GETTY

La diseñadora Isabel Toledo muere a los 59 años

Fue la responsable del famoso look con el que Michelle Obama apareció en la investidura de Barack Obama como Presidente de los Estados Unidos en 2009.

Woman.es

El mundo de la moda vuelve a estar de luto. Tras despedir a Karl Lagerfeld el pasado 19 de febrero, ahora toca decir adiós a Isabel Toledo. La diseñadora ha muerto a los 59 años a causa del cáncer de mama que sufría desde hacía tiempo. Ha sido su marido, Rubén Toledo, quien ha confirmado la triste noticia. Ambos formaban una de las parejas más valoradas dentro de la industria pese a que el rumbo de su firma no había seguido las líneas mayoritarias. 

Y es que el trabajo de Isabel Toledo estaba basado en la artesanía y es por esto que, pese a su éxito en las décadas de los 80 y los 90 tras formarse en algunas de las escuelas de moda más prestigiosas del mundo como son Parsons y el Fashion Institute of Technology, decidió abandonar las pasarelas para empezar a presentar sus cuidadas colecciones en los museos.

Allí demostró que el tándem que formaba junto a su compañero también profesionalmente (él es un reputado ilustrador) era inmejorable y que ningún sitio era un marco mejor para seguir su labor como artista en los últimos años, justo después de ejercer como directora creativa de Anne Klein 2005. 

Una carrera muy extensa y llena de reconocimientos (se alzó con el National Design Award del Museo Cooper Hewitt y estuvo nominada a un Tony por el diseño de vestuario del musical 'After Midnight') pero que muchos empezaron a valorar después de aquel 20 de enero de 2009 en el que Michelle Obama confió en ella para su look en la toma de posesión de Barack Obama como Presidente de los Estados Unidos de América.

Barack Obama y Michelle Obama el 20 de enero 2009 en la toma de posesión como Presidente de EEUU. | Gtres

Ese famoso conjunto en color lima compuesto por abrigo y vestido pasará a la historia porque logró transmitir con él el mensaje de esperanza y cambio que tanto promulgaban los Obama.

De hecho, el éxito fue tal que posteriormente fueron muchas las ocasiones en las que la Primera Dama quiso vestir prendas de esta diseñadora que abandonó su Cuba natal siendo solo una adolescente para trabajar en la moda, donde pudo presentar sus primeras piezas en 1985. 

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