Paloma Real, directora general de Mastercard España. | D.R.

Paloma Real, directora general de Mastercard España: “Las alianzas, el compañerismo y una red de soporte son esenciales para emprender”

Cree que las mujeres van a tener un papel fundamental en campos tecnológicos como el cifrado, la detección de fraudes, la biometría y el análisis de datos.

Carlos A. Mendía | Woman.es

La tecnología será el sector económico que más empleos generará en un futuro ya cercano. Sin embargo, la presencia de las mujeres en ese entorno sigue siendo escasa. Es esencial atraer talento femenino, en muchos casos a través de las emprendedoras, a las que hay que facilitar el acceso desde la educación y con programas de apoyo. Así lo cree Paloma Real, una de las ponentes en las jornadas del Womenalia Inspiration Day by Woman, el mayor evento de Europa dedicado a la mujer profesional, que se celebrará online el 14 y 15 de octubre.

El valor es el eje principal del Womenalia Inspiration Day. ¿Una mujer necesita mucho valor para emprender y crecer en el mundo tecnológico? 

En general, la mujer necesita valor para emprender y crecer en cualquier ámbito de la vida. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, menos de un 30% de los investigadores del mundo en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas son mujeres. Un porcentaje que, además, está peor pagado y que no avanza tanto en sus carreras en comparación con los hombres. Se necesita un ecosistema empresarial y social que apoye y promueva la presencia y el desarrollo de las mujeres en general. 

¿Hay suficientes apoyos en el mundo laboral para cerrar esa brecha?

Una mujer debe tener muy claro cuáles son los objetivos que persigue, qué sacrificios está dispuesta a hacer y qué va a priorizar. Saber buscar ayuda también es fundamental. En Mastercard tenemos varios programas que ofrecen mentores, femeninos y masculinos, para capacitar, apoyar y fomentar el crecimiento del liderazgo femenino, así como programas que les ayudan a relanzar sus carreras o a darles un giro. Las alianzas, el compañerismo y una red de soporte son fundamentales para ayudar a cerrar la brecha en cualquier sector.

¿Se está consiguiendo?

En Mastercard realizamos un índice anual, llamado Mastercard Index of Women Entrepreneurs, que refleja los avances y logros de las mujeres emprendedoras. Es un ejercicio que empezamos a hacer en 2016. Ha sido muy gratificante ver cómo, a pesar de los muchos desafíos, cada día hay más emprendedoras lanzando negocios exitosos. Además, de acuerdo con un estudio realizado por McKinsey, las empresas cuyos equipos directivos cuentan con mujeres generan una rentabilidad, en promedio, un 21% superior que la media. Asimismo, en Mastercard creemos que las mujeres desempeñarán un papel fundamental en diferentes ámbitos tecnológicos, como el cifrado, la detección de fraudes, la biometría y el análisis de datos.

¿Cómo ha sido su propia experiencia?

Como la de muchas otras mujeres que le han tenido que dedicar esfuerzo y empeño para ser reconocidas por su valía en un entorno en el que te encuentras en minoría. Tengo la suerte de haber tenido grandes soportes, como el familiar, que es el necesario y fundamental para educar en valores igualitarios y en tenacidad. Y también apoyos y referencias profesionales a lo largo de mi carrera.  

Solo el 35% de las universitarias optan por carreras técnicas. ¿Cómo se puede conseguir una mayor paridad en ellas?

Serán las carreras técnicas las que más empleo generarán en los próximos años. Así lo demuestran los datos de la OCDE según los cuales, hasta 2022, en España se generarán 390.000 puestos de trabajo relacionados con esas carreras. Esta situación, que plantea un futuro prometedor, esconde sin embargo un gran riesgo de discriminación, debido a la escasa presencia de mujeres en ellas. Nosotros creemos que el cambio empieza desde la educación. Por eso en Mastercard hemos creado un programa, llamado Girls4Tech, que busca inspirar a niñas de 9 a 13 años para desarrollar su interés en materias técnicas. En el programa, que hemos llevado a cabo con éxito en más de 27 países, participan nuestras propias empleadas y el objetivo es que llegue a un millón de niñas para 2025. Sin embargo, me entusiasma decir que estamos a punto de alcanzar esta meta mucho antes de lo esperado. 

Algunos estudios demuestran que muchas mujeres se auto-discriminan ante la posibilidad de acceder a determinados puestos porque creen que no van a responder a las exigencias. Es una tendencia que se agudiza en entornos tradicionalmente masculinos, como el tecnológico. ¿Cómo evitarlo? 

Hoy en día estamos más representadas en el sector, lo que siempre sirve de fuente de inspiración para otras. En todo caso, es cierto que las mujeres, en algunas ocasiones, pueden ser más prudentes o precavidas que los hombres. Ellos, en iguales circunstancias, se postulan para un puesto sin pensar en si serán o no capaces de llevarlo a cabo. Una mujer suele pensarse las cosas más profundamente. A ello se suma el obstáculo que para muchas supone la conciliación familiar.

¿Qué medidas aplica Mastercard para favorecer la presencia femenina en su campo y la promoción de sus empleadas?

Contamos con una comunidad internacional de mujeres directivas, Women in Leadership Network, que busca promover las oportunidades profesionales de las mujeres, fomentar el espíritu empresarial, inspirar el éxito y empoderar el liderazgo femenino. La comunidad tiene 31 sedes alrededor del mundo y ha impulsado el crecimiento de 3.500 empleadas. Además, a través del programa global Women Who Lead, pretendemos identificar a la próxima generación de talento femenino para garantizar que desarrollen las habilidades necesarias y puedan asumir roles más amplios dentro de la organización. La paridad de género en la empresa comienza desde el proceso de selección de personal. Todos los años, Mastercard se asocia con organizaciones empresariales, universidades y eventos para buscar candidatos excepcionales y alentarlos a unirse a la empresa. El 80% de los procesos de reclutamiento incluye al menos una candidata y, como resultado, las mujeres conforman el 42% de las contrataciones globales. Asimismo, más del 50% de las contrataciones universitarias son mujeres.

¿Qué políticas cree necesarias para lograr un equilibrio entre el trabajo profesional y el balance personal?

La verdadera conciliación solo es posible mediante la implementación de programas dirigidos a todos los empleados, sin importar el género, de manera que se reduzcan las barreras en la selección de personal y se garantice la libertad de todos los trabajadores. En este sentido, contamos con el programa The Whole You, una ampliación de la baja por paternidad que puede utilizarse de una vez o de forma flexible durante los primeros 12 meses. Este plan de trabajo flexible también permite a nuestros empleados trabajar desde casa o decidir sus horarios. Además, las ayudas de Mastercard a las familias se han incrementado para afrontar los gastos del cuidado de niños y ancianos.

¿Hasta cuándo la conciliación va a ser un elemento decisivo para captar y retener talento?

Históricamente, para las mujeres tener hijos podía significar dar un paso atrás profesionalmente. En Mastercard, para romper con este patrón y garantizar la equidad de oportunidades, alentamos a todos los nuevos padres, tanto biológicos como adoptivos, a utilizar una baja por paternidad generosa y flexible. Hemos creado un programa, Relanza tu carrera, que ayuda a las mujeres a regresar al trabajo tras una baja. Creo firmemente que para innovar y crear mejores productos y servicios necesitamos personas con talento y con experiencias variadas. Por eso en la empresa estamos abriendo la puerta a nuevas habilidades, oportunidades laborales y de formación. Nuestro lema es que tanto las familias como las empresas y la economía se benefician de que las mujeres trabajen.

¿Qué recomienda a las jóvenes que aspiran a ser líderes tecnológicos?

Que busquen sus referencias y sus apoyos, y que trabajen todos los días para alcanzar su visión, sin impacientarse, sabiendo que cada oportunidad tiene su momento.