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María Gómez del Pozuelo, CEO y fundadora de Womenalia. “Hay una enorme oportunidad de negocio creando productos y servicios para mujeres”

La creadora de la red profesional femenina número 1 de España da tres consejos para comenzar un negocio: tener carácter, tener capital y tener resistencia.

Carlos A. Mendía | Woman.es

Las mujeres deben liberarse de miedos, creer en sí misma y perseguir sus sueños profesionales. Con esa idea ‘inspiradora’ surge el Womenalia Inspiration Day by Woman, el mayor evento de Europa dedicado a la mujer emprendedora, que en su quinta edición se celebrará online el 14 y 15 de octubre. María Gómez del Pozuelo, fundadora de Womenalia, la plataforma profesional femenina que organiza junto a la revista Woman estas jornadas, cree que la economía necesita más que nunca el talento de las mujeres porque con él las empresas son más productivas y rentables.

¿Qué busca el Womenalia Inspiration Day? 

Surge de la necesidad de mirar a las mujeres a los ojos y lanzarles un mensaje inspirador, porque muchas no creen en ellas mismas, han dejado de soñar al llenarse de responsabilidades y centrarse solo en los demás. Un evento así crea emociones en las mujeres que quieren emprender, lo que puede ser un primer paso hacia su sueño. Para ello nos juntamos con personas magníficas, muy expertas en sus campos, que comparten sus experiencias inspiradoras.

¿Por qué sigue costando tanto dar visibilidad al talento femenino?

Por miles de años de historia que se acumulan en nuestro cerebro y que se activan cada mañana al despertarnos. Pero la buena noticia es que el mundo necesita más que nunca a la mujer, sobre todo en la economía. Lo dicen los números: la productividad aumenta un 18% cuando trabajamos en equipos diversos. Y somos las que tomamos el 80% de las decisiones. El Covid también lo demuestra: hay ocho mujeres al frente de los países que mejor están gestionando la pandemia.

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¿Qué cualidades aportan para que sea así?

Simplemente, diversidad: de enfoques, de trato, de modos de trabajo... En muchos aspectos somos diferentes. Y la combinación con las cualidades que aportan los hombres es muy positiva. De esa forma podemos crecer juntos, aprender de cada uno y, dentro de poco, no hacer diferencias de género en el mundo laboral.

¿Las mujeres tienen más miedo a emprender que los hombres?

Claro que sí. Nos autolimitamos mucho. Creemos que debemos tener una capacidad del cien por cien para lanzarnos a encabezar un proyecto. A los hombres, para tirarse a la piscina les vale con cumplir un 60% de las capacidades que se demandan. En eso son más valientes. Además, las madres priorizan ocuparse de su familia. De media trabajamos dos horas más al día en las tareas del hogar. ¿Quién tiene fuerzas para cuando ha acabado con los niños, la cena y la casa, a las 11 de la noche, ponerse a trabajar en un proyecto de emprendimiento? Y las mujeres que no son madres a menudo asumen también responsabilidades que les hacen valorar más una nómina y rechazar el riesgo.  

¿En qué campos les aconsejaría emprender?

Dejemos claro que el emprendimiento no tiene sexo. Hay diferencias en la ejecución y en la gestión, pero no a la hora de comenzar un proyecto. Para cualquier emprendedor o emprendedora, todo lo que tiene que ver con la tecnología es un campo abierto y lleno de posibilidades. Pero también hay enorme oportunidad en la creación de productos y servicios para mujeres. Es un nicho al que muy pocos han prestado atención. Pensemos que hasta hace nada, uno de cada 28 millones de dólares iba destino a proyectos sobre mujeres, porque quienes tomaban las decisiones de inversión eran hombres. Ahora ya los fondos financieros se están dando cuenta de que somos rentables, tanto para formar parte de sus equipos como para centrarse en nosotras como clientas.

Deme tres consejos para una emprendedora.

El primero es que compruebe que tiene el perfil para emprender. Solo dos de cada diez empresas llega al quinto año. España es un país complicado para sacar proyectos adelante y más si terminan en fracaso. De modo que debería analizar sus posibilidades y consultar con otras emprendedoras con experiencia. El segundo consejo es que calcule bien cuáles son sus recursos. Emprender no puede variar demasiado tu forma de vida y conviene tener un colchón económico que te dure dos o tres años, que es el tiempo para saber si la empresa tiene futuro. Y la tercera, que sea perseverante. En el emprendimiento casi todo es un no. Sueles tener pocos apoyos. Si no toleras la frustración, quizá deberías pensártelo mejor.