Alicia Muñoz Lombardía, vicesecretaria del consejo del Santander España. | D.R.

Alicia Muñoz Lombardía, vicesecretaria del consejo del Santander España: “Desde los bancos debemos impulsar el emprendimiento femenino”

Está convencida de que si a las mujeres se les ayuda a gestionar sus empresas y sus finanzas, generarán un gran impacto social y un desarrollo más sostenible.

Carlos A. Mendía | Woman.es

Sin igualdad, diversidad e inclusión, es decir, sin una mayor presencia del talento de las mujeres en la economía, será imposible lograr un crecimiento sostenible e inclusivo que cuide de las personas y del planeta. Alicia Muñoz Lombardía, directora de gobierno, cambio climático, regulación y privacidad, y vicesecretaria del consejo de Santander España, centra en esa idea la necesidad de apoyar el emprendimiento femenino como parte de los objetivos que Naciones Unidas ha fijado en la Agenda 2030. Sobre ello también debatirá en una de las mesas redondas del Womenalia Inspiration Day by Woman, el mayor evento de Europa dedicado a la mujer profesional, que se celebrará online el 14 y 15 de octubre.

¿Es imprescindible la igualdad de género para un desarrollo sostenible?

Rotundamente, sí. El ODS 5 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) aprobados por las Naciones Unidas buscan conseguir la igualdad de género. Las mujeres son el 50% de la población mundial y es fundamental que cuenten con la adecuada representación en puestos de liderazgo. Como impulsamos desde la Asociación Woman Action Sustainability (WAS), los aspectos medioambientales, sociales y de gobernanza deben estar en la estrategia y en las decisiones al más alto nivel, potenciando y dando visibilidad al talento femenino. 

Womenalia: Alicia Muñoz Lombardía. | D.R.

¿Qué queda por cambiar en la cultura de empresa para aprovechar todo el talento que pueden aportar las mujeres? 

Diversidad e inclusión deben ser objetivos prioritarios para las empresas. Es necesario que este objetivo esté presente en la misión, la visión y los valores de la compañía, con un liderazgo claro desde la cúpula, con una adecuada política de cultura corporativa de inclusión y a través de un mensaje y una comunicación coherente y consistente para que el compromiso por la igualdad llegue y se interiorice en toda la organización. 

¿Las cuotas siguen siendo un instrumento adecuado para lograrlo?

A mí me gusta más hablar de objetivos que de cuotas. La fijación de metas y la medición de su consecución han tenido un efecto muy positivo. El mejor ejemplo es el número de mujeres que se han incorporado a los consejos de administración de las compañías del Ibex35, que han pasado de representar el 24% en 2018 al 30% en 2020, cumpliendo el objetivo marcado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en su Código de Buen Gobierno. 

¿Las empresas deben enfocarse solo en el beneficio a corto plazo o también perseguir un propósito?

Está demostrado que responden mejor a las crisis, incluida la crisis económica derivada de la Covid-19, aquellas organizaciones que cuentan con un propósito más allá de perseguir el cumplimiento estricto del presupuesto anual y que, en lugar de tener una visión cortoplacista de cuenta de resultados, contribuyen a que el crecimiento sea inclusivo y sostenible. Son más resilientes, menos frágiles y cuentan con una gobernanza y política de gestión de riesgos más adecuadas.

¿En cuál de los 17 ODS la empresa privada puede aportar más?

Las empresas pueden aportar mucho valor en varios ODS. Por ejemplo, en el de salud y bienestar, promoviendo un entorno de trabajo saludable y unas condiciones laborales adecuadas para sus empleados y proveedores. También en el que trata de la educación de calidad (ODS 4), la base de una sociedad justa. En Banco Santander contamos con un programa de universidades líder mundial. Ya he mencionado las aportaciones a la igualdad de género y a este objetivo se añade, sin duda, el ODS 8, sobre trabajo decente y crecimiento económico. Además, la pandemia y, sobre todo, la reconstrucción han puesto de manifiesto la necesidad de impulsar unas infraestructuras y un tejido productivo más resiliente, promoviendo la digitalización y la innovación (ODS 9). Al mismo tiempo, las empresas tienen la responsabilidad de garantizar modalidades de consumo y producción más sostenibles (ODS 12). Por último, la acción por el clima (ODS 13), en concreto, la reducción de las emisiones y la huella ambiental son retos inaplazables para cualquier compañía. 

¿De qué manera las empresas pueden favorecer la corresponsabilidad?

Las empresas deben poner en marcha medidas para fomentar el equilibrio de género mediante políticas que faciliten la conciliación orientadas a todos los trabajadores. De otro modo, la conciliación se puede convertir en una trampa para las mujeres. En Banco Santander tenemos una política de flexibilidad o flexiworking, relativa a la organización y lugar de trabajo. También hemos establecido un estándar mínimo de paternidad y maternidad para todos los trabajadores del Grupo, mejorando las legislaciones locales en varios de los países donde operamos. Pero hay que seguir avanzando ya que la pandemia ha puesto de manifiesto que las mujeres han asumido la mayor parte de las tareas de atención a los hijos y cuidado de la casa y, al mismo tiempo, han teletrabajado en unas condiciones a veces complicadas.

¿Faltan productos financieros destinados a las emprendedoras?

En las entidades financieras seguimos diseñando productos y servicios adaptados a las necesidades de nuestros clientes y acompañar a aquellas mujeres que emprenden un nuevo proyecto empresarial y, en general, en su carrera profesional es uno de nuestros retos. Generación 81 de Santander es una propuesta de valor y acompañamiento financiero para las mujeres en sus distintas etapas personales y profesionales. Por ejemplo, becas para estudios, becas de emprendimiento y plataformas de acceso al empleo específicas para las millennials, un programa de mentoring dirigido a acompañar a las profesionales en su acceso a puestos directivos (Mujeres con S) y en su incorporación a consejos de administración a través de W50, sin olvidar a aquellas mujeres que hayan realizado una pausa en su carrera y que, con Santander Reencuentra, cuentan con un apoyo para reincorporarse al mercado laboral. La colaboración público-privada en este ámbito también es esencial y desde las administraciones se deben promover programas de ayudas al autoempleo.

¿Qué son las finanzas sostenibles y cómo pueden ayudar al empoderamiento femenino?

Pretenden reorientar los flujos de capital hacia inversiones y proyectos sostenibles a fin de alcanzar un economía inclusiva y baja en carbono. Si ayudamos a las mujeres a prosperar y les dotamos de las competencias para gestionar su empresa y sus finanzas, como hacemos en Banco Santander, se empoderarán financieramente y, además, podrán generar un impacto social.