El príncipe Felipe y la reina Sofía durante unas vacaciones en Mallorca. | RPE / GTRES

‘La última reina’, la biografía novelada de doña Sofía que nos recuerda a ‘The Crown’

La periodista y escritora Carmen Gallardo publica una fascinante biografía novelada de Doña Sofía en la que salta los muros de palacio para descubrir a la mujer que hay tras los títulos y el protocolo.

Paka Díaz | Woman.es

La periodista y escritora Carmen Gallardo publica ‘La última reina’ (La esfera de los libros), una novela sobre la reina Sofía (82 años) en la que imagina, o quizá revela, a la mujer que se esconde tras el personaje de la realeza. Escrita desde un conocimiento profundo de la biografía de la reina emérita y con un absoluto rigor histórico, al mismo tiempo la autora consigue dotar de corazón y emociones a su protagonista, que en el libro que se descubre como una pieza clave en la restauración de la Corona española.

Portada de 'La última reina', de Carmen Gallardo. | D.R.

“Me he acercado al palacio, he traspasado los muros, para indagar en los sentimientos de una mujer y de una reina y construir su retrato en el contexto histórico y político absolutamente documentado, en el que ella interactúa”, explica Gallardo. El resultado es un libro tan fascinante como la serie ‘The Crown’, que narra la vida de quien fuera la reina consorte española durante 39 años. Una serie, la británica de Netflix, por cierto, que Carmen Gallardo no duda que “claro que se podría hacer” en nuestro país. Quizá este libro podría ser la base perfecta para su guion. Atractivo no le faltaría.

En el libro, además de mostrar su faceta como madre, la escritora destaca el compromiso de la reina Sofía con las causas solidarias a lo largo de toda su vida, con un apoyo constante a la Cooperación Española y a Ongs y asociaciones humanitarias y medioambientales. También, desde la Fundación Reina Sofía, desde la que promueve la investigación de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, los Bancos de Alimentos y la protección del medioambiente y el desarrollo sostenible, para el que han hecho un precioso vídeo de concienciación sobre el daño de los plásticos a la naturaleza, protagonizado por una tortuga llamada Lemon.

Hablamos con Carmen Gallardo de la figura de doña Sofía, ‘La última reina’ de una generación, y también del papel que juega la monarquía en el siglo XXI. Un presente en el que destaca la labor social que realizan monarcas como la reina Letizia, que “ha sabido poner el foco sobre temas olvidados, uno de ellos es el de las enfermedades raras”, señala, o en “APRAMP, la asociación para la reinserción de las prostitutas y que lucha contra la trata de mujeres”. La escritora, además, indica que “será muy interesante ver la Europa de las reinas –Isabel, Leonor, Amalia, Ingrid, Victoria o Estele en Suecia- la mayoría, además, hijas del mestizaje social, jóvenes reales que también han conocido la realidad de la vida”.

La escritora Carmen Gallardo. | MIGUEL GOMEZ

¿Cómo te surge escribir ‘La última Reina’, de dónde te viene la idea y la inspiración?

La reina Sofía es un personaje de novela, su vida callada y perfecta, siempre dos pasos por detrás a pesar de todo lo que acontecía a su alrededor… Me he preguntado muchas veces acerca de ella, sus sensaciones. Pero, el día de la abdicación vi una foto que quedó en mi memoria: cuando su marido firma el documento de abdicación, ella gira levemente y mira hacia la mesa de las Esfinges. Y esa mirada recogía tantas cosas. Imaginé qué sentía, ¿Pena, dolor, alivio por salvar la corona? ¿Quizá pasaba su vida como una película en esos breves instantes? Así comienza, de hecho, 'La última reina'. Además, también es un reconocimiento al trabajo de los fotógrafos. En el libro, un fotógrafo es el personaje ficticio que observa y retrata a la reina desde su llegada a España. Un personaje que me permite acercarme a la realidad social y que es un reconocimiento al trabajo de tantos fotógrafos que han cubierto el final del franquismo, la transición, la casa real, y hechos destacados de la realidad española de los últimos años.

En esta novela biográfica, escuchamos los pensamientos de doña Sofía. ¿Cómo ha sido ponerte en su cabeza?

Complicado. He hecho un importante trabajo de documentación y observación de videos y fotografías para interpretar gestos, actitudes, sonrisas, miradas…

Hace años,acompañaste a la reina Sofía en algún viaje oficial. ¿Cómo es ella en plan formal y cómo es de cerca, en 'petit comité'?

Viajé con ella y la cooperación española a República Dominicana y Haití, justo un año antes del terremoto que asoló ese país. Fue un viaje inolvidable por muchos motivos. Visitamos barrios y lugares muy sórdidos, duros. No olvidaré las alambradas de espino que protegían los muros de muchas casas de Puerto Príncipe. La oscuridad o las miradas vacías. O las mujeres vendiendo las brasas de leña. Recuerdo a la reina entrando en viviendas y hablando con las mujeres y con los críos y se le iluminaba la cara. Después de todo un día pateando por ahí, tocaba la recepción en la embajada de España, y allí estaba, perfecta, sonriente, como una reina ☺

¿Puedes contarnos alguna anécdota que te pasara con ella?

Solo recuerdo a algún niño diciendo “ojalá todos los días viniera la reina”, así les limpiaban el barrio.

En esos viajes, la reina Sofía realizaba labores de apoyo a la cooperación y otros temas solidarios. ¿Qué ha supuesto ella para las Ongs y para la cooperación española?

El apoyo de la Casa Real en estos temas es fundamental. Cuando la reina fija su mirada en un proyecto, los medios y la sociedad ponen sus ojos en él. Y eso es bueno para el proyecto, por eso reclaman su compromiso todo tipo de asociaciones. La reina Sofía, a través de su Fundación o directamente, ha apoyado muchas causas, no solo sociales, también culturales. Personalmente, destacaría el trabajo de su Fundación en la lucha contra el Alzheimer. Y, en un momento complicado como el vivido por la pandemia, su implicación con los bancos de alimentos.

¿Cómo crees que a ella le gustaría ser recordada?

Creo que a ella le gustaría ser recordada como una reina que ha cumplido su papel y ha servido al país. Sería justo, porque al margen de los asuntos que han desprestigiado los últimos años del reinado, ella ha sido fiel al papel que aprendió desde niña y ha estado ahí, en momentos duros, nunca ha rehuido una situación.

Tú, que eres una experta en las monarquías, ¿qué ha sido lo que más te ha sorprendido descubrir de ella?

Quizá la espiritualidad, también el sentido del humor, a pesar del rigor de sus formas y educación.

¿Por qué el título de ‘La última Reina’, qué querías transmitir con él? ¿Ya no quedan reinas como ella, en qué están cambiando?

No, no quedan. Sofía es la última reina consorte de su perfil. Hija, nieta, bisnieta, de reyes, emparentada con todas las casas reales, reinantes o no. Forman parte de un modelo, de una estirpe, de un mundo con valores y actitudes sorprendentes en la actualidad. La mirada permanente al pasado, a la tradición, a los ancestros guía sus relaciones y concepción del mundo. Así era, al menos. Ahora quedan dos monarcas de antaño: Isabel II y Margarita de Dinamarca. También el rey de Suecia y Harald de Noruega, aunque éste creo que es diferente a todos, al menos lo son sus discursos, de corte social y solidario con un análisis del mundo que no hacen muchos dirigentes políticos europeos. Y te diría que la monarquía belga combina con acierto la tradición y el presente, es un enorme valor que aporta la reina Matilde, una reina que ocupa menos portadas porque no goza de un físico espectacular ni ríe a carcajadas.

¿Cómo ves a las reinas europeas más jóvenes? ¿Qué destacarías, por ejemplo, de la reina Letizia, a la cual viste desde sus inicios como novia con el Rey?

Como te decía, destacaría la labor de la reina Matilde de los belgas. La reina Letizia ha sabido poner el foco sobre temas olvidados, uno de ellos es el de las enfermedades raras, ocultas hasta que han recibido su apoyo. También APRAMP, la asociación para la reinserción de las prostitutas y que lucha contra la trata de mujeres, ha ganado relevancia social desde que recibieron el apoyo de la reina Letizia. Pero, son tiempos difíciles para la institución porque las monarquías han de combinar conceptos antagónicos como la modernidad y la tradición. Pienso en el caso de los duques de Sussex. Los Windsor abren las puertas de palacio a Meghan Markle y el relato final es que la mujer del príncipe de Harry y él mismo se van a contar intimidades a Oprah Winfrey por un buen puñado de dólares.

Y de las jóvenes que podrían llegar a ser reinas en Europa, ¿cuáles te llaman más la atención y por qué?

Tengo debilidad por las monarquías del norte de Europa. Sobre todo por la Noruega, así que optaré por la princesa heredera Ingrid, pero también la tengo por Leonor, la princesa de Asturias. Y me parece muy importante que este año salga de Zarzuela y acuda a un colegio de la red de Colegios del Mundo Unido, donde comparten espacio jóvenes de cualquier estrato social, religioso, cultural de cualquier parte del mundo. Será muy interesante ver la Europa de las reinas –Isabel, Leonor, Amalia, Ingrid, Victoria o Estele en Suecia–, la mayoría, además, hijas del mestizaje social, jóvenes reales que también han conocido la realidad de la vida.

La serie ‘The Crown’ ha sido un éxito global. ¿La has visto, qué te parece? ¿Crees que se podría hacer una serie similar aquí en España?

Me encanta ‘The Crown’, he visto todas las temporadas más de una vez. En esta última el personaje de Margaret Thatcher es una verdadera joya, que además es útil para conocer hasta donde influyeron sus políticas ultra liberales. Y te cuento que así nació ‘La última reina’, pensando en la serie inglesa. Por eso no es una biografía de la reina Sofía al uso, combino recursos y técnicas de dos géneros, la novela y el reportaje periodístico y, además, la aportación histórica. Me he acercado al palacio, he traspasado los muros, para indagar en los sentimientos de una mujer y de una reina y construir su retrato en el contexto histórico y político absolutamente documentado, en el que ella interactúa. O sea, claro que se podría hacer.

Y, por último, ¿por qué crees que fascina tanto la monarquía a tanta gente, incluso a personas que ni siquiera son monárquicas?

La monarquía conserva algo de ensueño, de misterio, de magia incluso. Son portadores de felicidad: bodas, o bautizos, fiestas. O también rigurosas despedidas de los suyos bajo un protocolo estricto. Es un mundo cerrado, en el que las joyas pesan más por su historia que por los quilates de sus piedras preciosas. Al menos, así debería seguir en el imaginario colectivo aunque la realidad es que éstas han servido para hacer caja y mantener familias en el exilio. Es una institución de otro tiempo que solo se justifica si es útil a la sociedad.