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Tengo que redactar un Plan de Igualdad. ¿Por dónde empiezo?

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1. Recopila la legislación vigente

Un plan de igualdad es un “conjunto ordenado de medidas, adoptadas después de realizar un diagnóstico de situación, tendentes a alcanzar en la empresa la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres, y a eliminar la discriminación por razón de sexo”, según establece la Ley Orgánica 3/2007 que regula la igualdad efectiva de hombres y mujeres. 

Desde el pasado 8 de marzo todas las empresas de más de 150 trabajadores deben contar con un plan de igualdad. Las empresas de menor tamaño tienen un plazo más amplio, de modo que las que cuentan con entre 100 y 150 personas empleadas deben aprobar ese plan antes del próximo 8 de marzo de 2021, y las que emplean entre 50 y 100 personas, deberán tenerlo listo, como muy tarde, el 8 de marzo de 2022.

Para estar al día de toda la normativa vigente en la materia, que además está siendo objeto de numerosas reformas en la presente legislatura, es conveniente suscribirse a alguna publicación especializada o a una buena base de datos que proporcione alertas, noticias, formación y análisis experto de las novedades más relevantes.

2. Constituye una comisión de trabajo y fórmate

Aunque parece que de aquí a marzo de 2021 o de 2022 queda tiempo suficiente, elaborar un plan de igualdad es una tarea laboriosa, a la que se debe aplicar una metodología apropiada, y que, además, requiere el consenso de la representación de los trabajadores, lo que hace aconsejable constituir una comisión mixta que empiece a trabajar en el diagnóstico de situación y en la elaboración del plan con la máxima antelación posible respecto a la fecha límite.

Es recomendable, antes de empezar a trabajar, recibir formación en la materia. El Ministerio de Igualdad pone a disposición de cualquier persona interesada una serie de cursos, básicos y avanzados, para la implantación de planes y medidas de igualdad en las empresas a través de la Escuela Virtual de Igualdad.

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3. Realiza un diagnóstico de situación

Con la ayuda del departamento de Recursos Humanos es necesario realizar un diagnóstico de situación, un documento que refleje cuál es el estado de la empresa en materia de igualdad para detectar los ámbitos en los que se puede intervenir para mejorar. El diagnóstico debe tener en cuenta tanto la información básica de la empresa (actividad, dimensión, estructura y trayectoria), como la situación interna (plantilla, políticas internas, beneficios sociales, etc) y su relación con terceros (clientes, proveedores, usuarios), porque en los tres ámbitos se puede trabajar eficazmente para promover la igualdad.

4. Redacta el plan de igualdad ajustado a las necesidades de tu empresa

Una vez elaborado el diagnóstico de situación y detectadas las áreas que van a requerir la implantación de medidas concretas de mejora, hay que redactar un plan de igualdad que contemple los objetivos propios de la empresa, la definición de una estrategia para alcanzarlos, las tácticas específicas que se van a seguir en línea con esa estrategia, los plazos de implantación y los mecanismos de seguimiento que garanticen que el plan no va a quedar en una mera declaración de intenciones.

5. Gestiona de forma continua los objetivos y medidas a implantar

Tras la redacción del plan es importante monitorizar las acciones puestas en marcha así como los avances obtenidos, elaborar paneles de seguimiento, contrastar los resultados, corregir las posibles desviaciones con la implantación de nuevas medidas o modificación de las existentes, y redactar informes periódicos que documenten la evolución de la empresa en materia de igualdad.

Si dar todos estos pasos te parece una tarea inabarcable, o tienes poco tiempo para poner en marcha y hacer el seguimiento del plan de igualdad, existen herramientas en el mercado, como ComplyLaw Igualdad, que te guían en el proceso y te ayudan a culminarlo fácilmente. 

Con este tipo de soluciones tecnológicas se puede elaborar rápidamente un diagnóstico de situación, identificar las posibles brechas, y redactar un plan de igualdad listo para su registro a partir de una serie de medidas propuestas por la propia herramienta y agrupadas por objetivos. Con acceso a formularios, checklists y buenas prácticas, herramientas como ésta te permiten estar siempre al día y con la seguridad de que se está teniendo en cuenta la normativa vigente en cada momento.

OK. Todo esto está muy bien, pero ¿para qué me encargan hacer un plan de igualdad, si la empresa ya cuenta con una plantilla equilibrada?

Para empezar, porque es obligatorio. La falta de un plan de igualdad puede acarrear sanciones y otros perjuicios por no cumplir con la normativa vigente, como puede ser la imposibilidad de acceder a determinadas subvenciones o a contratar con la administración pública.

Además, el necesario diagnóstico de situación previo a la elaboración del plan proporciona a la organización información relevante que puede haber pasado desapercibida y ayuda a la dirección a tener un mayor control sobre la operativa de la empresa. Puede que la plantilla cuente con un porcentaje similar de hombres y mujeres, pero ¿existe ese mismo equilibrio en los órganos de dirección?; ¿tienes la seguridad de que no hay brecha salarial en tu empresa?; ¿sabes qué proporción de hombres y mujeres se acogen en tu empresa a medidas de conciliación?; ¿se accede por igual a la formación o a las oportunidades de promoción?

Por otra parte, contar con un buen plan de igualdad, bien construido, realista, compartido con todas las personas de la empresa y bien explicado, contribuye a generar un entorno de trabajo más inclusivo, más ilusionante para todos los miembros de la organización, más atractivo para el mejor talento, más cohesionado y, sobre todo, más justo.

Por último, si periódicamente se comunica el contenido del plan y sus avances también a clientes, proveedores, socios, etc., además de haber ayudado a construir una empresa más equilibrada y competitiva, habrás contribuido a mejorar la imagen corporativa de tu empresa frente a terceros y a minimizar los riesgos reputacionales.