Participantes en la apertura de la Barcelona Women Acceleration Week (BWAW). De izquierda a derecha: Pere Navarro, Teresa Cunillera, José Luis Bonet y Sara Berbel.  | ©LaPerspectiva

Primera jornada de la Barcelona Woman Acceleration Week (BWAW): no habrá igualdad sin liderazgo femenino y sin mujeres en la tecnología

Arranca la Barcelona Woman Acceleration Week (BWAW), que tendrá lugar del 3 al 5 de marzo, para poner en valor el papel de la mujer en el sector industrial y empresarial. 

CARLOS A. MENDÍA

En España, más del 60 por ciento de los estudiantes de dirección de empresa es mujer, sin embargo, ellas solo ocupan el 26% de los puestos directivos. ¿Es esto igualdad? Otro dato plantea una pregunta similar: no llega al 30% las mujeres que se dedican a la investigación y la tecnología, los campos que están construyendo la nueva sociedad.

- Las mujeres, líderes del consumo responsable

- Uno de cada tres hombres cree que no hay desigualdad de género en España

Dos cuestiones tan importantes como el liderazgo y la educación en las llamadas carreras STEM, que abarcan los campos de las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas, han centrado la primera jornada de debates de las tres (del 3 al de 5 de marzo) que componen la Barcelona Woman Acceleration Week (BWAW).

Este evento, organizado por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) y la Fundación Incyde, con la implicación de la revista Woman como patrocinador y transmitido en 'streaming', pretende poner en valor el papel de la mujer en el sector industrial y empresarial, y buscar fórmulas y fabricar oportunidades para lograr una auténtica paridad de género.

Juan Costa, Carmina Ganyet y Laura González-Molero en la apertura de la Barcelona Woman Acceleration Week (BWAW).  | LaPerspectiva.es

En el panel de presentación de este foro de debate, Pere Navarro, representando al CZFB, señaló la idea que ha sido el eje central del resto de las intervenciones: cuando a las mujeres les va bien, a la economía le va bien. Por tanto, no solo es justo sino también imprescindible incorporar el talento femenino a áreas donde se le echa en falta, más aún ahora, sometidos a una crisis por la pandemia que está afectando sobre todo al empleo femenino, como apuntó José Luis Bonet, de Incyde, otro de los ponentes en ese primer panel.

“Es necesario una mayor valentía en los gestos políticos para lograr una mayor igualdad. Tardaríamos mucho tiempo si esperamos una transformación natural, paulatina. Por eso las cuotas siguen siendo tan necesarias”, comentó Sara Berbel, gerente del Ayuntamiento de Barcelona. Teresa Cunillera, delegada del Gobierno en Cataluña, corroboró esa opinión poniendo el foco en el diferente rasero con que se mide la capacidad de las mujeres que hacer frente a las responsabilidades profesionales. Y planteó una cuestión interesante: “¿Alguien se cree que todos los hombres directivos son brillantes? Entonces, ¿por qué sí se les exige a todas las mujeres serlo?”

Esa pregunta sirvió de introducción a la siguiente mesa redonda, dedicada al liderazgo femenino en la empresa y moderada por Juan Costa, exministro de Ciencia y Tecnología. Beatriz Corredor, presidenta del Grupo Red Eléctrica, remarcó también la importancia de la discriminación positiva, sobre todo en los equipos directivos, para que la igualdad de género cale de arriba abajo en toda la organización. “Pero para ello es fundamental que las mujeres se atrevan a promocionarse. Me temo que a menudo nosotras somos más conscientes de nuestras debilidades y ellos, lo son de sus fortalezas. Hay que variar esa mentalidad”, apuntó.

La cultura de empresa solo cambia si existe una visión transformadora desde los puestos de mayor responsabilidad. Es decir, se requiere de un nuevo “liderazgo femenino”, que Carmina Ganyet, de la inmobiliaria Colonial, describió como “más empático, orientado a las personas, que fomenta el trabajo en equipo y la adaptabilidad, y que sabe escuchar”. Laura González-Molero, de las Asociación para el Progreso de la Dirección, y Susan Segal, experta en inversión internacional, coincidieron con sus compañeras de mesa y añadieron que las compañías deberían mostrar su compromiso con la diversidad y la paridad ofreciendo un apoyo al talento femenino a través planes de promoción y tutelaje que ayuden a visibilizarlo.

Nada cambia sin un liderazgo fuerte y eficaz ni tampoco sin formación y conocimiento. Por eso el siguiente panel de debate se centró en la grave brecha de género que existe en las carreras STEM y, por tanto, en la presencia de la mujer en la ciencia y la tecnología. Anna Mercadé, directora del Observatori Dona, Empresa i Economia, moderadora de la mesa, dijo estar muy preocupada porque esa desigualdad supone no tener el peso suficiente en los campos que están diseñando el futuro. Remarcó que, desde los cinco o seis años de edad, las niñas siguen mostrando estereotipos de género que las llevan a pensar que, por ejemplo, los chicos son los científicos y las chicas, las limpiadoras. 

Mesa sobre el gap en las STEM durante la apertura de la Barcelona Women Acceleration Week (BWAW). En pantalla, Miriam González Durántez. Y sentadas de izquierda a derecha: Ana Maiques, Carme Torras y Sara González.  | LaPerspectiva.es

Para acabar con esos prejuicios, “las niñas deben tener referentes, inspiradoras que les hagan ver que la ciencia y la tecnología son divertidas”, explicaba Sara González, miembro de Young IT Girls. Ese mismo objetivo tiene Miriam González, fundadora de la organización internacional Inspiring Girls: “Para hacerles ver la importancia y el atractivo de las STEM, habría que poner esas carreras en contexto. Es decir, que las niñas aprecien que esos campos tienen aplicaciones que ayudan a la gente, que gracias a esos conocimientos las personas tienen más calidad de vida. Porque por cultura, esa visión es mucha más cercana a la mujer”. Así lo cree también Carme Torras, experta en robótica asistencial, que ha detectado que la utilización de robots como ayuda a discapacitados ha disparado el interés femenino en ese campo. 

Las otras dos ponentes de esa mesa, Bisila Bokoko, fundadora de BBES, una agencia de desarrollo empresarial, y Ana Maiqués, CEO de Neuroelectrics, apuntaron que habría que formar a los formadores para que desde el entorno de las jóvenes estudiantes (padres y profesores) se eliminaran las falsas catalogaciones de las capacidades según el género. No puede haber límites si el objetivo es la igualdad.

Y todo esto solo en la primera jornada de la BWAW. ¿Te apuntas a la segunda?