Lori Lightfoot besa a su mujer, Amy, su victoria.  | Scott Olson / GETTY

Mujer, negra y lesbiana: Lori Lightfoot rompe el triple estereotipo al convertirse en la nueva alcaldesa de Chicago

Esta abogada de 56 años, casada y madre de una niña de 10 años, se enfrenta al enorme desafío de combatir la brutalidad policial, las altas tasas de criminalidad y las enormes desigualdades sociales de su ciudad.

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Antes incluso de que se abriesen las urnas, en Chicago ya se había hecho historia. Se disputaban el cargo dos mujeres afroamericanas, así que decidieran lo que decidieran los votantes, una mujer negra se convertiría por primera vez en alcaldesa de esa ciudad, la tercera más grande de EE.UU. La mujer que pasará a la historia es Lori Lightfoot, de 56 años, que superó a su contrincante, Toni Preckwinkle, por casi 50 puntos, en un año que ha comenzado con importantes hitos relacionados con mujeres en otros campos como las ciencias o el deporte

Lightfoot es abogada, ex fiscal federal y socia del destacado despacho de abogados Mayer Brown, una de las firmas más importantes del país.

 

Lori Lightfoot, durante su campaña a la alcaldía de Chicago. | Scott Olson / GETTY

El hecho precisamente de ser una abogada con una economía privilegiada en una ciudad que tiene como uno de sus mayores problemas las grandes diferencias económicas y sociales ha sido uno de los argumentos que sus contendientes en la batalla electoral han tratado de usar en su contra. Porque guerra sucia ha habido y mucha. Sin embargo su trayectoria profesional en el sector privado y el hecho de que nunca antes ha estado metida en política ni ocupado ningún cargo electo ha terminado por jugar a su favor ya que, según explican los analistas, los habitantes de la ciudad están profundamente indignados por la corrupción política y han querido castigar al 'establishment' Y así, Lori Lightfoot ha superado a Toni Preckwinkle, con mayor trayectoria política, con el 74% frente al 26% de los votos.

¿Que es mujer, negra y lesbiana? Al electorado de Chicago, de larga tradición demócrata, poco le han importado los prejuicios. Ha calado más en ellos su promesa de transparencia, responsabilidad y compromiso. Y un discurso que ha sabido agarrarse donde más les duele a los habitantes de Chicago: su desinterés por escalar puestos en los partidos políticos enfermos de corrupción y el hecho de que supo hacer suya para cimentar su campaña de reforma la indignación ciudadana tras uno de los acontecimientos que más han sacudido la historia reciente de la ciudad: la muerte del adolescente negro Laquan McDonald a manos de un policía blanco, Jason Van Dyke, que le pegó 16 tiros por la espalda cuando estaba ya abatido en el suelo.

Lori Lightfoot celebra su victoria en las elecciones para alcalde de Chicago.  | Scott Olson / GETTY

Su esposa y su hija de 10 años acompañaron a Lori Lightfoot la noche de su victoria, en la que dio la gracias a los votantes dar un paso al frente y elegir un movimiento por el cambio. Sin embargo, la historia de Lightfoot no ha hecho más que empezar. Por delante tiene el desafío de buscar solución a los problemas más acuciantes de Chicago: la brutalidad policial, la desigualdad, la violencia de pandillas, el uso de armas y el alto índice de criminalidad. No lo tiene fácil la alcaldesa.

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