Daniel Gonzalez / GTRES

Miriam González: “Los estereotipos surgen por un sexismo de fondo que hemos normalizado”

Inspiring Girls lleva a las escuelas testimonios de mujeres que rompen estereotipos y demuestran a las niñas que pueden ser lo que deseen. Su creadora Miriam González nos habla de su plataforma y del premio que le concedió Save The Children, 

Olga Tarín

Esta vallisoletana afincada en Silicon Valley es una brillante abogada especializada en comercio internacional. Casada con el ex viceprimer ministro británico Nick Clegg, habla sin tapujos de política, feminismo e Inspiring Girls, su proyecto más personal, que lleva a las escuelas mujeres de todos los perfiles profesionales para que las niñas rompan con los estereotipos de género.
En 2018  los Premios Woman reconocieron tu labor en Inspiring Girls y ahora Save the Children en la celebración de su centenario, ¿qué has sentido?

Emoción. Las labores sociales no se hacen por los premios, pero agrada la visibilidad que da al proyecto recibirlo de una organización con una credibilidad y trayectoria tan importantes.

¿Qué balance haces de los seis años de Inspiring Girls?
Estamos ya en 14 países y acabamos de lanzar una herramienta online con vídeos para que cualquier niña con acceso a Internet pueda acceder a mujeres referentes con un clic. Lo más increíble es ver cómo el fenómeno se extiende gracias a la energía de los grupos de mujeres.

¿A quiénes consideras referentes?

A todas: las que salen en los medios, las que empiezan y las que están en puestos de poder. Enseñamos a las niñas la gran diversidad de cosas que llevan a cabo mujeres que hace poco eran como ellas, con sus inquietudes y preocupaciones.

¿Notas muchas diferencias entre los 14 países?

Cada uno tiene su propia problemática y está claro que no es lo mismo ser niña en Marruecos, Chile o España. Pero a todas les ocurren cosas comunes y a los 12 o 14 años dejan asignaturas y deportes porque piensan que no son de niñas. No sé por qué estas cosas siguen pasando.

Solo el 35 % del alumnado de las carreras vinculadas con las STEM es femenino…

Eso demuestra que no estamos bien representadas en un nuevo modelo económico que ya está en otros países, y España está aún a las puertas. La abogacía, de donde yo vengo, es un mundo tradicional y si no había mujeres en los puestos altos era por el retraso de años con respecto los hombres. Pero la tecnología es de nueva creación y no hay excusa.

¿Educamos distinto según el sexo?

Seguimos con unos estereotipos que surgen por un sexismo de fondo que hemos normalizado. Debemos esforzarnos para que no nos condicione.

¿De dónde parte el problema?

De nuestros pequeños comentarios y actitudes que sin darnos cuenta influyen en las expectativas de niños y niñas. A partir de los siete años empiezan a diferenciar trabajos de mujeres y de hombres. Está claro que no nacen sexistas. ¿Por qué siendo tan pequeños ya aplican clasificaciones de género dónde no debería haberlas?

¿Podemos solucionarlo?

Sí y es muy fácil porque solo tenemos que dar ejemplo. En Inspiring Girls pedimos una hora por año… Son esas pequeñas contribuciones las que pueden cambiar las cosas.

Vives en Silicon Valley. ¿Cómo es estar allí?

Es el mundo del “alpha male” (macho alfa), con los fundadores de las empresas tech, que son casi todos hombres y la excepción siguen siendo las mujeres.

¿Es tan machista como se dice?

Es igual de machista que el resto de los sitios en los que he vivido. Hay la misma proporción que en Londres, Madrid o mi pueblo.

¿Qué cosas podemos hacer para cambiarlo?

Mostrar a las mujeres que ya están en esas profesiones e intentar animar a las niñas a que sigan por ese camino. Si todos contribuimos y nos centramos en nuestro centímetro cuadrado notaremos un cambio.

¿Alguna anécdota memorable?

Siempre se produce un momento en los ojos de las niñas, cuando se imaginan que pueden ser como nosotras… Es un instante mágico y emocionante. Vale la pena todo el esfuerzo.

¿Te planteas implantar Inspiring Girls en USA?

Es una de las cosas en las que estoy trabajando y espero que este sea el año de su lanzamiento. Es un país enorme y estamos buscando el modelo más eficaz para implantarlo.

¿Cuál es tu reto este año?

Consolidar Inspiring Girls en África, que empezamos con Marruecos y espero que siga la trayectoria que tuvimos con América Latina, unos países se contagian de otros y ya estamos en ocho. También lanzarla en Estados Unidos y desarrollar aún más la plataforma virtual para facilitar su acceso. Las tecnologías no solo están para que las empresas ganen dinero, con ellas puedes transformar el mundo.

Acabas de publicar el libro  “Devuélveme el poder” (Ed. Península) centrado en la política española, ¿por qué?

Siempre he estado muy implicada en política. Soy hija de político, estoy casada con uno y he trabajado para políticos en Bruselas. Con el Brexit y la llegada al poder de Donald Trump vi que peligraban valores que solo van a pervivir si hacemos un esfuerzo para que se mantengan. Es mi granito de arena para transformar las cosas.

¿Cómo ves el futuro?

Soy optimista. Defiendo que el poder debe estar en las manos de los ciudadanos y aunque durante mucho tiempo lo hemos cedido a los políticos tenemos que hacer un esfuerzo para recuperarlo de nuevo. Si el ciudadano se implica más en el cambio, es algo posible. No pierdo la esperanza.