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Cómo Lady Di (y otros famosos), logró cambiar el curso de una pandemia

A finales de los 80 se trataba a los enfermos de Sida como a apestados. Como cuentan en ‘The Crown’, una foto de la princesa de Gales tocando a un paciente ayudó a acabar con ese miedo. No fue la única ‘celebrity’ que se mojó en esta lucha. 

Paka Díaz |Woman.es

El momento más emotivo de la cuarta temporada de ‘The Crown’ no es ninguno relacionado con la historia del príncipe Carlos y Diana. No, tampoco de él con Camilla. El momento que te llega al corazón y hace que te chorreen las lágrimas a lo loco está protagonizado por, no podía ser de otra manera, Lady Di pero no tiene nada que ver con su noviazgo, boda y demás. El conmovedor momento ocurre cuando la joven princesa visita un hospital en Nueva York allá por 1987, para conocer el área destinada a las personas con VIH, el temido Sida. No se trata de un spoiler importante para la historia de Lady Di (que además nos sabemos de memoria) pero sí que es muy importante para entender por qué la princesa de Gales se convirtió en la princesa del pueblo. 

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Se considera que la era del sida empezó el 5 de junio de 1981, cuando se dieron a conocer los primeros casos de enfermedades producidas por el virus de la inmunodeficiencia humana y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (VIH/sida). Al principio la prensa lo llamó la ‘peste rosa’ porque a las personas afectadas les salían manchas rosáceas, además se vinculaba con la homosexualidad, aunque al poco tiempo se empezó a comprobar que también afectaba mucho a los usuarios de drogas inyectables y a receptores de transfusiones sanguíneas. En 1982 se bautizó a la nueva enfermedad con el nombre de Sida (Sindrome Adquirido de Inmuno Deficiencia. La mayoría de los pacientes morían al poco tiempo, pero además se desató una ola de miedo irracional hacía los enfermos.

Eran tiempos muy duros, en los que nadie quería estar cerca y mucho menos tocar a una persona que tuviera la enfermedad. El desconocimiento, los tabúes y la desinformación hacían que ni siquiera se tocara a los niños y niñas afectados. Entonces, en 1987, la princesa Diana de Galés fue a un hospital y le dio la mano a un paciente con sida. Y el mundo se paró. La princesa estaba de visita en la primera zona dedicada al VIH en un hospital del Reino Unido y no llevaba guantes. Que diera la mano al paciente sorprendió incluso al personal sanitario del centro. El estigma del Sida también afectaba. Mucha gente consideraba que toca a un paciente podía provocar la infección. Se equivocaban. La princesa estaba decidida a acabar con aquel cruel estigma. 

Aunque en ‘The Crown’ lo hacen todavía más conmovedor y la vemos abrazar a un niño pequeño al que nadie quiere acoger o adoptar por ser portador de VIH, es cierto que la princesa no se limitó a dar la mano a uno o dos enfermos para hacerse una foto. Por el contrario, incluyó en su agenda la defensa de las personas con sida, un colectivo que en aquel momento lo estaba pasando muy mal. Hay foto de ella con pacientes infantiles en las rodillas, haciéndoles cosquillas o escuchando atenta lo que los peques tenían que contarle. Abrazada a bebés a los que aferra contra su pecho, como protegiéndoles. O sea, tratando a todos esos peques como a cualquier niño o niña del mundo. La princesa, un icono de moda y belleza que en aquel momento se consideraba la mujer más famosa del mundo, se mostró como una mujer profundamente comprometida y valiente al desafiar, incluso, la voluntad de su suegra, la Reina.

Aunque se ha dicho que la mismísima reina Isabel trató de detener a Lady Di en su campaña a favor de los pacientes con VIH, lo cierto es que no lo consiguió. "El VIH no hace que sea peligroso conocer a las personas, así que puedes estrecharles la mano y darles un abrazo. Dios sabe que lo necesitan”, dijo Lady Di en la ‘Conferencia Infancia y SIDA’ en abril de 1991. Su hijo, el príncipe Harry, cuando recibió en 2017 el premio Attitude Legacy Award en nombre de ella, explicó que cuando dio la mano a aquel paciente en 1987, su madre "sabía exactamente lo que estaba haciendo, estaba usando su posición como princesa de Gales, la mujer más famosa del mundo, para desafiar a todos a informarse, a ser compasivos y a acercarse a quienes necesitan ayuda en vez de alejarse de ellos”. Harry ha continuado los pasos de su madre al defender la lucha contra el SIDA y hasta se hizo una prueba de VIH en Barbados con la cantante Rihanna como parte de una campaña de sensibilización. 

Anwar Hussein

Aunque hoy en día es fácil encontrar a personas que apoyan esta causa, a finales de los 80 no lo era tanto. El miedo vencía la partida causando un gran dolor a los afectados, que se veían rechazados por la sociedad e incluso por sus amigos y familias. Por eso el gesto de Lady Di fue tan decisivo. Pero ella no fue la única personalidad que dio un paso adelante para concienciar y luchar contra la enfermedad, además de para romper con los tabúes que había. Algunos de ellos fueron afectados, como cuando en 1985, un par de años antes del gesto de Lady Di, el actor Rock Hudson anunció que tenía la enfermedad en un breve comunicado dos meses antes de morir. “No me siento feliz por tener sida, pero si estas palabras pueden ayudar a otros, al menos sabré que mi desgracia tiene un valor positivo”, decía en él. También Freddy Mercury, el vocalista de Queen, decidió hacer público que era portador del VIH en 1991, un día antes de morir de una bronconeumonía. Pero otros lo hicieron porque afectaba a su entorno y decidieron dar ese paso adelante. Ese fue el caso de la gran Elizabeth Taylor que, en 1985, fundó la American Foundation for AIDS Research (AMFAR) con un grupo de médicos y científicos. Desde entonces y hasta su muerte, Taylor se convirtió en una máquina para concienciar y recaudar fondos. En 1991 fundó su propia organización, The Elisabeth Taylor Aids Foundation y un año después la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas le dio el premio humanitario Jean Hersholt por su contribución a la causa de la investigación del sida; su fundación fue premio Príncipe de Asturias a la Concordia en 1992.

GIOVANNI DIFFIDENTI

También fue una pionera en el apoyo a las personas con VIH Madonna, que en 1987 cedió los beneficios de su actuación en la gira ‘Who's That Girl’ a la Fundación Estadounidense para la Investigación del SIDA (AMFAR), además en esa gira se la cantante, repartían folletos informativos explicando cómo se contraía el VIH, se animaba a usar condón y acababa con un mensaje personal de Madonna: “Las personas con SIDA, independientemente de su orientación sexual, merecen compasión y apoyo, no violencia e intolerancia”. O el cantante Elton John, que, tras la muerte de un amigo cercano, creó una fundación con su nombre en 1992 para prevenir el VIH y apoyar a quienes lo tienen. Además, cada año Elton John colabora con la gala ‘Baile por la vida’ para recaudar fondos en la lucha contra el sida.

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También en 1994, la firma de maquillaje M·A·C COSMETICS, creada por Frank Toskan y Frank Angelo, dio un paso adelante en la lucha contra el sida al diseñar un lápiz labial cuyos beneficios se destinarían íntegros 100% al fondo M.A.C Aids Fund, que apoya diversas organizaciones en el mundo para luchar contra el Sida. Su primer embajador fue el artista Ru Paul, que inició una larga y espectacular lista de  ‘M·A·Ctivistas’ en la que se encuentran Lady Gaga, Rihanna, Elton John, Cindy Lauper, Boy George, Miley Cyrus, Marc Jacobs, Vivienne Westwood o Ariana Grande. "Este pequeño el lápiz labial dio dignidad a las personas y salvó vidas “, dijo Frank Toskan. Este año ha sido la cantante española Rosalía la embajadora de la campaña. “Es un honor ser la imagen de VIVA GLAM 26 y defender una causa que es inclusiva, apoya la individualidad y dona el 100%”, dijo Rosalía al hacerse pública su participación. Desde 1994, con las las barras de labios M·A·C VIVA GLAM, han recaudado más de 500 millones de dólares en todo el mundo destinados a la investigación del VIH/sida. 

Sin embargo, aún quedan muchos tabúes alrededor del VIH/sida. Por ejemplo, seguimos confundiéndonos entre el VIH, el Virus de la Inmunodeficiencia Humana, que afecta al sistema inmunológico, y el sida, el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, la etapa avanzada de la infección que provoca el deterioro del sistema defensivo. Para entendernos, el sida es la enfermedad mientras que el VIH es el virus que la origina. Por eso, una persona puede ser portadora del VIH y sin embargo no llegar a tener la enfermedad nunca. Para acabar con los prejuicios sobre el VIH y la serofobia, aversión a las personas seropositivas, quienes han dado un paso adelante han sido los guionistas. Por ejemplo, los de la exitosa serie de Netflix ‘Élite’, en la cual una de las protagonistas de la primera temporada, Marina, interpretada por la actriz María Pedraza, era seropositiva. Ella misma, o su personaje, dejaba clara la diferencia entre VIH y sida y, además, se encargaba de explicar que en su caso la enfermedad es indetectable y, por ello, intransmisible. Otras series como ‘Pose’, 'Física o química', 'Cómo defender a un asesino’, ‘Indetectables’, ‘Looking’, o ‘Queer as Folk’ son muy interesantes para romper prejuicios y conocer la realidad de una enfermedad sobre la que aún hay demasiados prejuicios.