De izquierda a derecha: Andrea Grande, Teresa Busto, Bibi Sanz, Blanca Losada, Cristina Álvarez y Mercedes Crespo. | D.R.

El ingenio y las mujeres

Tres de las ingenieras más brillantes de España, que le han asestado un buen mazado al techo de cristal, debaten con jóvenes aspirantes a seguirles los pasos sobre las dificultades de abrirse camino un ámbito mayoritariamente masculino, y sobre la necesidad de atraer el talento femenino.

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A los 10 y 12 años, a las niñas destacan tanto o más como a los niños en matemáticas, ciencias y tecnología. ¿Quién no disfruta imaginando artefactos, inventándose el futuro y poniendo en marcha el ingenio? A los 15 ya no les gusta tanto y, a la hora de elegir su futuro profesional, sólo alrededor del 25% se decantan por el sector tecnológico e industrial. En esta realidad intervienen diversos factores: estereotipos, falta de referentes femeninos, escasa divulgación sobre lo que hacen estos profesionales…

Con el firme propósito de darle la vuelta a estas cifras y promover una mayor presencia de las mujeres en el sector tecnológico, la Real Academia de Ingeniería lanzó el proyecto “Mujer e ingeniería”, que tiene como objetivo motivar e interesar a niñas y adolescentes, fomentando las vocaciones y estimulando el desarrollo de su recorrido profesional hasta alcanzar puestos de responsabilidad. Como broche final a la primera fase de este proyecto (que continuará su andadura, extendiéndose además por toda España), la Real Academia de Ingeniería ha reunido a tres de las más brillantes ingenieras directivas de empresas tecnológicas de nuestro país con tres estudiantes de ingeniería. En estos “Diálogos de Mujer e Ingeniería”, profesionales y aspirantes hablaron sobre su trayectoria vital, expusieron sus dudas e inquietudes, y debatieron en torno a los obstáculos y satisfacciones que implica formar parte del mundo de la ingeniería, hasta ahora predominantemente masculino. Esto fue lo que aprendimos de ellas:

* “Si quieres puedes y si no vas, no has ido”, repitió como un mantra motivador Teresa Busto, directora de la planta de Airbus Illescas. Son los lemas, sencillos pero eficaces, que han gobernado su vida y su crecimiento profesional. “En Airbus no había mujeres. Tuve que llamar e insistir, no vinieron a buscarme. Mi primer puesto de responsabilidad no me lo ofrecieron, fui yo a reclamarlo. Lo mismo sucedió con el segundo y con el tercero. Tuve que ir a por ellos”. Su reto hoy es intentar que otras mujeres lo tengan más fácil que ella: “Creo en el mentoring para que otras mujeres consigan en la mitad de tiempo lo que a mí me ha costado 34 años lograr”. ¿Aspirabas a llegar tan alto?, le preguntó Andrea Grande, estudiante de Máster en Ingeniería Aeronáutica. “Sí, la verdad es que sí –contestó sin un ápice de esa falsa modestia que tanto obstaculiza a las mujeres–. Sabía que iba a triunfar y a llegar lejos porque soy una mujer triunfadora. Igual que vosotras”.

Teresa Busto, directora de la planta de Airbus Illescas. | D.R.

*Blanca Losada, Directora de Ingeniería de Gas Natural Fenosa, quería ser premio Nobel de física. Finalmente su madre recondujo su vocación pero siempre tuvo las miras bien altas. En su primer día de trabajo como ingeniera, un compañero le dijo: “No sé qué haces aquí, este no es sitio para mujeres". No lo dijo con mala intención, sino más bien con la preocupación de un padre. Pasó frío, pasó calor y hasta pasó hambre en aquellos primeros días de su carrera, y sin embargo fue “la etapa más feliz de mi vida”. Blanca Losada, que conversó con Bibi Sanz, Máster en Ingeniería Industrial, en torno a la autoexigencia de las mujeres que a veces funciona como un lastre, recomendó perder el miedo a equivocarse: “Una cosa es el error y otra muy distinta el fracaso. No hay que tener miedo al error porque es la única manera de aprender y crecer. En cuanto al fracaso, eso solo es una etiqueta que nos ponemos nosotras”.

Blanca Losada, Directora de Ingeniería de Gas Natural Fenosa. | D.R.

*Cristina Álvarez que, como CIO de Telefónica España, ha asistido a muchas de esas reuniones que terminan cuando empieza un partido de la Champions, asegura que ha llegado el tiempo de un nuevo liderazgo. “Me niego a ser como un hombre, a tener que encajar en ese patrón para que las cosas te vayan bien. Los estereotipos son de las cosas que más daño hacen a la sociedad”. Insistió en la necesidad de no autolimitarse, de no dejar que otros decidan por nosotras y de responder con un “¿Por qué no?” Cada vez que alguien nos señale un obstáculo. Mercedes Crespo, estudiante de Ingeniería Informática, le preguntó sobre las dificultades de conciliación, la necesidad de elegir entre carrera y familia. “Hay que crear los espacios para que la que quiera pueda. No hay que obligar a nadie a que sea directiva o imponerle que llegue alto, pero sí darle posibilidad. Porque he visto a muchas a lo largo de mi vida que querían pero no podían”.

Cristina Álvarez, CIO de Telefónica España. | D.R.