JOSE RAMON AGUIRRE

Estos son los cojines más bonitos del mundo. Descubre por qué

Una colección lanzada por IKEA y 'Ellas lo bordan' ayuda a la inserción laboral de mujeres con hijos y en riesgo de exclusión social. Te contamos en qué consiste este proyecto. 

Paka Díaz |Woman.es

Si miras alguno de los cojines de las fotos que aparecen verás que alguno tiene un toque elegante, colores sobrios y neutros que pueden quedar muy bien en un sofá de diseño. Otros serían perfectos para esa butaca de colores cálidos. Todos son muy monos… Pero, por mucho que los mires, te estarás quedando solo en la superficie porque, como escribió Antoine de Saint-Exupéry en ‘El Principito’, “lo esencial es invisible a los ojos”. Hay que mirar con el corazón pero también conocer el trasfondo que hay detrás de ellos para entender que estamos ante unos cojines muy bellos y especiales, quizá los más bonitos del mundo. 

El proyecto Återställa de IKEA consiste en lanzar una colección de productos que sean producidos por un colectivo vulnerable, para así crear empleo y fomentar su independencia económica. Ya funciona con éxito en otros países como Holanda, Bélgica, Canadá o India, pero no ha sido hasta este año cuando ha comenzado a venderse en las tiendas de la firma sueca en Madrid estos cojines con alma. Para ponerlo en marcha en España pidieron colaboración a la Fundación Ashoka que trabaja con emprendedores por el cambio social. Ellos les pusieron en contacto 'Ellas lo Bordan', un proyecto social empresarial nacido para crear empleo destinado a un colectivo especialmente vulnerable: madres solas con hijos e hijas a cargo, víctimas de violencia en todas sus formas. “Lo que conseguimos con esta iniciativa es dar a estas mujeres herramientas que faciliten su inserción social con seguridad e independencia económica”, explica Arturo García, director de sostenibilidad de IKEA Ibérica, “nuestro propósito es crear un mejor día a día para la mayoría de las personas. Y una de las maneras en la que podemos hacerlo es ir un poquito más allá del negocio para poder contribuir de una forma positiva a las comunidades donde estamos presentes. En este caso, identificamos un colectivo vulnerable que respondía al interés de IKEA por empoderar a la mujer”. 

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En España, la pobreza tiene rostro de mujer sola y con hijos. Ellas representan el 11% de todos los hogares españoles y la mitad, el 50,1%, vive en riesgo de pobreza. Para muestra un dato, el 86% atendidos por Cáritas en nuestro país son familias. De ellas, un 20% son ‘monomarentales’, un término que los colectivos de mujeres piden que se actualice en la RAE porque tiene entidad propia y sus propios problemas. Entre ellos, una precariedad laboral que hace que incluso trabajando, no puedan salir de la pobreza extrema. Por eso para formar parte del taller buscaron los casos que menos oportunidades podían tener en el mundo laboral o que venían de situaciones más complicadas. Ninguna de ellas tenía experiencia en el mundo de la confección, ni siquiera sabían coser, por lo que durante los primeros tres meses tuvieron que desarrollar un taller de formación. “Ahora ya tienen las herramientas para ser independientes económicamente y sentirse capaces en una sociedad que no siempre dispone de oportunidades laborales para todos”, apunta García.

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El taller social de 'Ellas lo bordan' en Madrid emplea en una primera fase a 20 mujeres, procedentes de 15 nacionalidades distintas, a las que se ha formado y cualificado. La idea es crear 20 nuevas plazas de trabajo cada año. El motor lo forma el taller de inserción textil, un taller de costura, que, según sus propias palabras, “pretende dotar a las mujeres de confianza y autonomía personal en un espacio de trabajo en el que cobran gran importancia la belleza y la armonía. Siempre con el objetivo de la excelencia profesional y la eficacia de los procesos de producción, que las permita evolucionar profesionalmente y nos impulse como empresa para ser sostenibles, autónomos y perdurables en el tiempo”.

"La esperanza me mueve. No sé lo que pasará pero me encantaría seguir creciendo en el mundo textil”, dice Giane, una de las 20 mujeres que a forman el taller de 'Ellas lo Bordan' y que hace unos meses no sabía ni siquiera coger una aguja. “Cuando coso, me libero”, confiesa Lorena, otra de sus compañeras, que cada día a las siete de la mañana coge el autobús y después el tren para dejar en la guardería a su hija de un año y medio. Luego se marcha caminando al taller a trabajar de 8 de la mañana a cuatro de la tarde, un horario que consensuaron entre todas al comenzar este proyecto. A Lorena tuvieron que convencerla para participar, ella no se veía capaz. Hoy asegura que “no lo cambiaría por nada del mundo”. "Lo que más me gusta del taller es que me hace sentir segura a mí y a mi hijo”, añade Kathy. Para Dyna, una de las últimas en llegar el pasado junio, la clave es el trabajo en equipo: “Con mis compañeras soy feliz: hacemos bromas, nos divertimos, nos preocupamos las unas de las otras… Este es un lugar que te gusta cuando llegas por las mañanas. Venir es algo bonito”. Y Lorena resume su experiencia: “Mi hija es lo que me hace sentirme feliz. Verla feliz y sentir que puedo sacarla adelante yo sola".

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“En el taller no sólo aprenden a coser, también tienen asesoramiento jurídico y cuentan con acompañamiento familiar”, explica Arturo García. Esto significa por ejemplo, que las madres acuden al espacio de trabajo con sus hijos, allí desayunan sano y variado, algunos no habían probado la fruta anteriormente, van al colegio o la guardería y a la vuelta pueden tomar la merienda y tienen un espacio para trabajar en las tareas de clase con apoyo en estudios si el niño o la niña lo requieren. Las beneficiarias del proyecto han aprendido un oficio para poder mantener a sus familias y algunas han decidido seguir estudiando costura y confección. García comenta que alguna incluso bromeaba con hacerse ‘selfies’ para mostrar a todo el mundo lo que había sido capaz de hacer con sus compañeras. “Es muy gratificante escucharlas hacer estos comentarios”, reconoce. 

Sobre los clientes, el director de sostenibilidad destaca que “la colección es original y ¡está hecha a mano!”, pero además, comercialmente cree que los clientes cada vez aprecian más que con su compra puedan colaborar con una buena causa. Las primeras reacciones, explica, son de interés sobre la historia de las mujeres del taller social. “Nos gustaría que este fuese el inicio, que se garantizase que estas mujeres se puedan integrar en la sociedad con seguridad y autonomía, a partir de ahí no hay barreras. El proyecto empieza en la Comunidad de Madrid porque es aquí donde está el taller y logísticamente es más sencillo, pero ampliarlo sería nuestra ambición”, comenta García.

La 'colección Återställa', que en sueco quiere decir “restaurar”, está a la venta en todas las tiendas de Ikea en Madrid con un precio que oscila entre los 5,99 euros y los 8,99 euros por artículo y el 100% de los beneficios de la venta de las 6 fundas de cojín elaboradas por las integrantes de Ellas lo Bordan van destinados a la propia organización social. También se pueden adquirir los cojines directamente en la web de 'Ellas lo bordan' desde 20 euros y con otros diseños. Quizá ahora, tras leer todo lo que unos simples cojines pueden llegar a hacer, estos te parezcan, ahora sí, los más bonitos del mundo.